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sábado, 30 de marzo de 2013

KAZANTZAKIS Y LA ÚLTIMA TENTACIÓN: POR UNA LIBERACIÓN DE LA LECTURA



Una escena de la versión llevada al cine, dirigida por Martin Scorsesse y protagonizada por William Daffoe

Por: Jorge Luna Ortuño


«Todo hombre tiene un grito que lanzar antes de morir, su grito. Hay que darse prisa para tener tiempo de lanzarlo. Ese grito puede dispersarse, ineficaz, en el aire; puede no hallarse ni en la tierra ni en el cielo un oído que lo escuche; poco importa. No eres un carnero, eres un hombre; y hombre quiere decir algo que no está cómodamente instalado, sino que grita. ¡Grita tú, pues! ¡Mi alma íntegra es un grito y mi obra íntegra es la interpretación de ese grito!»
NIKO KAZANTZAKIS, Carta al Greco.

La última tentación, del admirable escritor griego Niko Kazantzakis, es una novela que causó inmenso revuelo desde su publicación en 1951. En ella el autor combina elementos de corrientes religiosas minoritarias, como el adopcionismo y escritos de los esenios, con postulados de la filosofía de Nietzsche (Así habló Zarathustra) y su propia investigación espiritual, siendo el resultado un texto de ficción sorprendente, complejo, de momentos de gran placer literario y sosiego interior. Se trata de una lectura singular y creativa de las Escrituras, que entiende la práctica del leer como un acto de “dar sentido”, de apropiación y no de interpretación o imitación. 

Desde luego que en aquella época el Vaticano no se mostró entusiasta respecto de esta libre lectura, llegando en 1954 a prohibir la distribución de la novela (incluso la Iglesia Ortodoxa griega excomulgó a Kazantzakis). Posteriormente, en 1988 la novela fue llevada al cine por Martin Scorsese y los jerarcas de la Iglesia echaron el grito al cielo, haciendo todo lo posible por impedir su proyección en cines de Europa y Latinoamérica. Algo había en esta obra que perturbaba profundamente a la élite de la jerarquía católica, también a los creyentes más rígidos, y lo hace hasta ahora. 

Pero poco le preocupaba a Niko Kazantzakis ésta censura, pues no pedía una sola lectura de su escrito. Igualmente, no fue la intención de Kazantzakis propagar una visión de incredulidad respecto de las enseñanzas de Jesucristo, puesto que como relata en el prefacio, nunca se había sentido tan cerca, ni había llegado a comprender con tal intensidad el amor, la vida y la pasión de Cristo que en aquellos últimos días y noches que escribió La última tentación. Las líneas postreras de este prefacio rezan: “Estoy seguro de que todo hombre libre que lea este libro rebosante de amor amará más que nunca, más intensamente a Cristo”. 

Estrategias de lectura

¿Cuál había sido el camino que eligió el director Mel Gibson en La pasión de Cristo (2004) para intentar que el público se sintiera más conmovido, y por tanto más confirmado en su fe? Eligió montar una serie de escenas viscerales, sangrientas, acentuando excesivamente la faceta de la tortura corporal que le infringieron los soldados romanos a Jesús desde su captura hasta el momento de la crucifixión. Pero, aunque esto sea discutible, la cinta no supuso mayor aporte a la búsqueda espiritual, fue un mero calco en imágenes-movimiento de la historia que a todos nos enseñan desde colegio. Sin embargo, Mel Gibson se había congraciado con el Vaticano, de hecho se supo que el entonces Papa Juan Pablo II dijo muy conmovido al finalizar la función privada: “¡es así como fue!”. (Aunque después neutralizara su posición ante las críticas de antisemitismo que surgieron contra el film). 

En cambio, Kazantzakis prefirió una estrategia creativa: optó por ahondar en las preguntas que sacudían su alma, el estupor que le despertaba la historia de ese hombre-Dios, y se internó a su vez durante cuarenta días en los aposentos de su interior para escribirlo en forma de novela. 

Las estrategias de El Código da Vinci y otras historias sobre conspiraciones en el Vaticano, que sirvieron para cuestionar la doctrina que enseña la Iglesia Católica, aparecen como juegos de niños frente a la visión iluminada que nos ofrece Kazantzakis, mucho más cuestionadora, indagadora y amorosa. Pues, ¡qué diferencia hace para los dilemas existenciales del alma humana que sea la Iglesia una institución recta o completamente corroída? ¿Acaso la sospechosa administración de sus fondos millonarios le cambia algo al camino del hombre? 

Hoy tenemos nuevo Papa, pero esto no tapa el tema de la crisis de la institución católica, el padre Pérez Irivarne incluso es más sombrío cuando dice: “La Iglesia no está en crisis, sino en franca decadencia”; se suman a esto el escándalo del “Vatileaks”, y los casos de pederastia destapados, y se puede seguir citando males, pero tal vez éstas no sean las razones por las que resulta válido efectuar una crítica a la Iglesia, ni reordenar las propias convicciones. La corrupción, el uso dañino del impulso sexual reprimido, la codicia, son males humanos que siempre la van a rodear. Lo que sí podríamos preguntarnos es: ¿a qué estado mental, físico y espiritual permite acceder el modo de vida prescrito para y por los representantes de Dios en la tierra?  

Si hay algo que debe reivindicar el ser humano para sí mismo es la libertad de investigación, que no se le cierren accesos a ninguna de las fuentes que pueden en potencia hacerlo crecer como ser. Luego, carece de interés criticar a la institución, más vale indagar sobre el propio desarrollo espiritual. No es el estado de la Iglesia Católica como institución lo que más me preocupa, sino conocer las implicaciones del tipo de relación que elijo tener con la Iglesia como institución. Creo que esto es lo que nos dice Kazantzakis entre líneas. Se entiende entonces que la visión que comparte de la pasión de Cristo no fue censurada porque brinde una lectura “satanizada” o “pagana” de la pasión de Cristo; lo que lo hace peligroso es que haya querido mostrar que no existe una única lectura posible de las Escrituras, y que esa lectura se configura en consonancia con las complejidades del camino interior de cada ser humano. 

Domingo tras domingo, en la lectura evangélica, la Iglesia insiste en tratar a sus fieles en tanto “lectores modelados”, que se conforman con hacer de la lectura institucionalizada y sacramentada de las Escrituras la base que regulará su conducta diaria, al menos en teoría. Es esto lo que sostiene la obediencia a los sacramentos y el dogma. Pero ¡qué lectura subversiva era la de éste novelista griego!, que reivindicaba la práctica de la lectura como productiva y creadora, contra todos los guardianes, los clérigos que creen poseer la única lectura legítima de las Escrituras.     

Conviene aquí recordar otra de sus novelas aclamadas, Zorba el griego (1946), donde Kazantzakis habla a través de la voz de Zorba: “Las personas necesitan un poco de locura, de otro modo nunca se atreven a cortar la soga y liberarse”. Y es esta locura la que se oculta en todas las misas. La soga es el lazo imaginario que une al individuo, en tanto que creyente, con la institución de la religión organizada. Necesario es distinguir dos instancias: 1) La institución en sí, en tanto que cosa y 2) la imagen que nos hacemos de nuestra relación con la institución. Nuestro estado mental se forma solamente en base a lo segundo. Dicho de manera somera, se empieza a cortar la cuerda cuando se entiende que esa imagen es construida socialmente, no es un imperativo celestial. Según esa imagen nuestra relación con la Iglesia es de obediencia ciega y sumisión, nunca de cuestionamiento ni de libre pensamiento. Cortar la soga es liberarse de la imposición de una forma de leer, la que exige la adhesión a la interpretación autorizada. En cambio, todo se refresca cuando se reivindica la multiplicidad de lecturas, incluso de aquellos textos como la Biblia o El Capital, en torno a los cuales se erigen instituciones que reclaman su preponderancia en base a la “adquisición” de los derechos reservados, de una forma de leer que los autoriza, y a la vez los convierte en autoridades. (El efecto que Lyotard denomina legitimante/legitimador). 

 Prácticas de lectura 
   
Es en este sentido que Kazantzakis se valora como escritor visionario, mientras se convierte en enemigo de instancias como la Iglesia, que se especializan en ponerle grilletes a la aventura de la lectura. Él, como otros antes y después, Giovanni Papini por citar uno, propuso convertir las Escrituras en un campo de lectura creativa, de búsqueda interior, sin interpretadores oficiales que designen un significante madre.

Así lo confirma un pasaje de la novela de Kazantzakis donde, antes de irse al Monte de los Olivos, Jesús reclama a sus discípulos:

Yo digo una cosa y vosotros escribís otra… ¡y los que os leen comprenden otra distinta! Yo digo: cruz, muerte, reino de los cielos, Dios, ¿y qué comprendéis? Cada uno de vosotros pone en esas palabras sagradas sus pasiones, sus intereses, en suma, lo que le conviene, y mi palabra desaparece, mi alma se pierde… ¡ya no puedo soportar esto! (p. 370).

En el reverso de ese lamento se vislumbra la verdad: la lectura es algo que le concierne a cada uno y a nadie más. En el clímax de la historia, Jesús agoniza en la cruz sin consuelo, de repente todo se congela... Vive en unos instantes –que a él le parecen años– la vida que hubiera llevado como hombre corriente, un carpintero casado y con hijos. No es una fantasía, pues, como si fuera un cuento borgiano, el tiempo se bifurca, un ángel lo baja de la cruz, le dice que Dios ya no quiere que sufra, y luego vive su vida en una dimensión paralela. En esa vida, tiempo después, se encuentra en la plaza con el apóstol Pablo, que está predicando sobre la muerte y resurrección de Cristo ante una muchedumbre anonadada. Indignado, se le acerca y lo exhorta a callarse llamándole mentiroso: Él nunca murió ni tampoco resucitó, es un hombre corriente que vive feliz. En ese momento, ese Pablo malévolo ofrece la mayor subversión respondiéndole:

“No me callaré. […] Me burlo de las verdades y de las mentiras, de que hayas sido crucificado o no lo hayas sido. A fuerza de obstinación, pasión y fe, forjo la verdad. No me esfuerzo por hallarla; la fabrico. […] Es necesario, ¿entiendes?, es absolutamente necesario que tú seas crucificado para que el mundo se salve, y yo te crucificaré, lo quieras o no; es necesario que resucites, y yo te resucitaré, lo quieras o no. […] Grita cuanto quieras, si ello te divierte. No me inspiras temor y, además, ni siquiera te necesito ya”. (pp. 424-425). 
 
Lo que Pablo le está diciendo es “no te metas, no te incumbe, pues ésta es mi propia lectura, y ésta es la que les ofrece consuelo a los desdichados, ¿qué importa si es verdadera?, funciona”. Pablo corta la soga imaginaria, su lectura es tan válida como cualquier otra, tiene su propia consistencia. Finalmente le restriega estas palabras a Jesús:

“Seré tu apóstol, lo quieras o no. Te fabricaré una vida y fabricaré tu enseñanza, tu crucifixión y tu resurrección según yo las entienda. No te engendró José, el carpintero de Nazaret, sino yo, Pablo de Tarso. […] ¿Quién te pide tu opinión? No necesito de tu permiso. No tienes derecho a mezclarte en mi trabajo”. (pp. 425-426).

¡Poderoso pasaje! Kazantzakis esboza así una crítica estremecedora contra los intermediarios que utilizan su lectura canonizada de las Escrituras para auto-legitimarse como autoridades. ¿Acaso no es el rol de ese Pablo el que juega la Iglesia? Dostoievski lo denunciará a su modo en otra novela memorable. No es un gran misterio. Hay que denunciar el carácter impuesto de las lecturas institucionalizadas de las Enseñanzas de Jesús, y de cualquier otro texto. Todo libro invita la pluralidad de prácticas de lectura. La condición es tener presente que una lectura es algo que le concierne a cada uno, y se pierde el sentido de libertad cuando se pretende imponer a otros nuestras propias lecturas, peor aún cuando se confeccionan actas, protocolos de lectura y mandatos de formas de vivir en torno a ello. Una novela no siempre es sólo una novela, a veces es un vehículo para golpear con un martillo los puntos muertos de la tendencia. Que sea el mismo Kazantzakis el que cierre la nota. La hoja es suya amigo lector.   

Hemos visto el círculo más elevado de poderes en espiral. Le hemos puesto de nombre a este círculo Dios. Podríamos haberle puesto cualquier otro nombre que quisiéramos: abismo, misterio, oscuridad absoluta, luz absoluta, materia, espíritu, esperanza última, desesperanza última, silencio. Pero no olvidar jamás, somos nosotros quienes le ponemos el nombre.  



miércoles, 27 de marzo de 2013

TEORÍAS ACERCA DEL ESTAR CONECTADO



Después de cuentas, ¿que es lo que puedo ofrecer a mis semejantes, y a este lugar del mundo que me toca habitar? Lo que tengo en mi poder no es tanto un conocimiento especializado, es más una mente que puede comprender. Me doy cuenta de que existe una diferencia entre el conocimiento en sí y la comprensión de ese conocimiento. Esta diferencia debe hacerse en cualquier rama o profesión. Existe una manera de presentar conocimientos, varias, y existen también varias maneras de efectuar lecturas de esos conocimientos, lo cual apunta a la lectura como una habilidad que debe desarrollarse, una herramienta que determina el grado de comprensión de la información recibida. (Sobre todo nuestro concepto de lectura está enfocado en los usos). Entonces, ofrezco crear mejoras en esa instancia intermedia entre la universidad y el campo laboral. Existe un montón de jóvenes universitarios, egresados y titulados, que han adquirido un conocimiento certificado, especializado, en las aulas de una universidad después de cinco años o más de estudio. Pero muchos suelen pasar agonías para entrar al mercado laboral. Tiene que ver con la idiosincrasia de cada ciudad, no es lo mismo Cochabamba que Santa Cruz o Sucre. En todo caso, una vez en posesión del conocimiento, no se sabe siempre cómo organizarlo en forma de un servicio que pueda aportar beneficios a determinadas compañias. No se tiene la comprensión de la situación, de la demanda, y de lo que se tiene entre manos, para saber organizar su oferta. Como seres humanos, todos estamos obligados a saber vender nuestros servicios personales. Deberíamos comenzar por comprender cuáles son los supuestos en la mentalidad boliviana.

¿Cuál es nuestra mentalidad? ¿Cuál es la filosofía del boliviano? La selección boliviana de fútbol es una vitrina donde se exhibe nuestra mentalidad, por lo menos la más general. No es la de la economía, más bien se enfoca en la mediocridad, aunque no lo reconozca abiertamente. Existen muchas maneras de hacer las cosas, pero solo una de hacerlo bien. La buena manera, se cree, es ganar más dinero o rédito a cambio del menor esfuerzo. Pero si aplicamos el pensamiento de la economía, la clave es lograr el máximo rédito mientras se gasta el mínimo de energía. En lo que se economiza no es en usar energías, sino en evitar derrochar porciones de energía, que se malgastan a causa de una mala posición, de un mal enfoque, de una incorrecta manera de comprender el fondo del asunto. Todo es mucho más económico en gasto de energías cuando uno entiende lo que está haciendo y sabe a dónde se dirige.

En conexión con ello, el jiu jitsu te enseña especialmente a saber tomar los recaudos para no cometer errores, siendo considerados como errores aquellos falsos movimientos inocuos, superfluos, artificiales, que no te llevarán a la consecución de tu objetivo final, y que muy por el contrario, te colocan en una situación desventajosa. Una vez que aprendes a cuidarte de no cometer estos errores, en los que inquieres ya sea por apresuramiento, por realizarlos cuando tu equilibrio todavía estaba comprometido, o porque no fuiste capaz de anticipar el siguiente movimiento o contramovimiento de tu adversario o de la situación,  entonces recién comienzas a tomar ventaja de los errores de tu oponente.

Cuando escuchas al maestro Rickson Gracie entiendes que todo está construido en base a los movimientos y las posibilidades de palanca que nos brinda la cadera. Ciertamente las caderas lo son todo, luego los brazos y las piernas ejecutan la dirección que las caderas nos han señalado.

¿Cómo evitas cometer errores en tu vida? Muchas veces los “errores” son simplemente un resultado natural de lo que haces, de la manera en la que lo haces. Más que errores deberíamos hablar de consecuencias. Pero existen ocasiones en las que podrías evitar muchas situaciones perjudiciales para ti y para otros, si hubieras tenido una percepción más amplia de las cosas. Esos son los errores. Peor aún, cuando pudiste anticipar que algo malo sucedería de tu acción, y de todos modos lo hiciste. 

It is always about how you can relate the thing your doing with others. How can you bring new elements that will offer a plus to others needs.

Cuando estás conectado contigo mismo estás balanceado. La estabilidad no depende de las conductas de tu pareja, de las variaciones en tu trabajo, del estado del tráfico, ni en nada esencialmente externo. Tu estabilidad proviene de que tú te sepas balancear y mantener tu estabilidad. Estar conectado, según Rickson, es estar en relación entre tu centro de equilibrio y el equilibrio de la otra persona. Con todas estas personas con las que estás conectado, y constituyen puntos de apoyo de mundo emocional, hay que saber sentir los movimientos, cómo cambiar la postura para mantenerse en equilibrio, y mantener en equilibrio la relación. ¿Un movimiento demasiado brusco de la otra persona genera algo dramático en tu propio balance? Cuando el otro/la otra no está conectad@, algo se remueve en la relación, se siente un vacío, como ese hueco en el estómago que no se sabe explicar. En este punto es muy importante respirar más profundo, perseverar en las otras conexiones que se tienen, hallar un equilibrio con ellas, mientras se resuelve una situación de corte con alguna de ellas. Sucede que algunas personas que queremos mucho en nuestras vidas no son apoyos incondicionales, ni compañias permanentes. Tendemos todos a esperar algo de los otros, aunque sea de manera silenciosa. Esperamos que el amigo actue como un buen amigo, o que la mujer sea efectivamente la mujer que no cae en esas cosas que no queremos de otras mujeres. Entonces en ocasiones se producen peleas, sientes que algo es injusto, puede haber un choque. No puedes depender de una sola manera, de tu conexión con ella, pues el vacío sería insoportable y peligroso para tu salud emocional. Respecto de las personas uno debe ser lo más independiente posible. La conexión primera debe ser la que uno tiene con lo más elevado, la naturaleza, la existencia, la fuente de donde provenimos, el cable que nos une con el cielo y la tierra en un movimiento doble de inspiración y expiración. Gran parte de nuestra fuerza interna proviene de esta conexión. A veces las cosas no puedes estar muy bien con la familia, o con otras personas queridas, pero es importante fluir, asir los puntos estables, darle atención a las líneas debilitadas, y tratar de expandir esa red de conexión como la teleraña. Pues ese es nuestro "power house" en términos emocionales. Lo emocional es primordial, el buen estado de esa área en la vida, lo cual no es desde luego simplemente tener una buena vida sexual. El nivel de conección con las personas, de eso se trata. ¿Cuán conectado estás con tu hijo? Todo pasa por las conecciones, es aquello que nos aviva, que nos da aire o nos enclaustra. Pensar es conectar, amar es conectar, crear es conectar, viajar es conectar, perdonar es conectar.

Uno ha de desarrollar la habilidad para mantenerse estable en movimiento, mientras todo el resto se mueve. Mantenerse estable solo cuando el resto está quieto no tiene ningún valor. El balance se debe lograr en movimiento, como algo especial que se adquiere en el fluir. La consciencia de estar conectado con uno mismo, que  debe ser lo mismo que aprender a estar en soledad, proviene del conocimiento de los puntos de apoyo de tu vida, y de una circunstancia especial en tu vida. ¿Cuáles son tus puntos de apoyo hoy? Es una especie de mapas que cada uno tiene en su vida, las conexiones son una serie de líneas vivas; algunas se ven cortadas, otras pueden ser prolongadas, otras son ricas en subconexiones, y es algo que mueve el sustrato de toda tu vida. 

Rickson, en función de los intereses del jiu jitsu, ofrece una explicación de la posición de montado, mostrando cómo el que está arriba maneja su equilibrio para que el de abajo no pueda desbalancearlo. Primero, todas aquellas fuerzas que tienden a desestabilizarte, no opones fuerza contra fuerza, porque en ese juego de músculos tienes las de perder; lo que debes hacer es desviar esa fuerza, dejarla ir hacia los lados, hacer que se desaproveche, se disipe en el aire. Esta es una manera de comprender cómo puedes resistir, a través de tus conexiones con los tuyos, a las arremetidas de aquellos desconocidos que pasan por tu vida, ya sea en el trabajo o en tu barrio, por decir algo, y por una u otra razón intentan alguna vez desestabilizarte, hacerte daño o tirarte para atrás. Tu manera de estar conectado te proveerá endurance, firmeza, y también visión.

Es increíble el mundo, el ser humano, los cuerpos, somos todos puntos que en potencia podemos generar fuerza, movimientos, impulsos, que cambian completamente la figura ahí afuera y aquí adentro. Del mismo modo, podemos captarlos de los otros que también los generan.  

Volvamos a los puntos de apoyo. En mi caso, como lo serán para la mayoría, son mi familia desde luego, y unos cuantos amigos muy especiales, todos ellos dispersos en Oruro, La Paz, Cochabamba, Santa Cruz y en Francia. Pero también lo son las artes marciales, que me han enseñado mucho y delimitaron mi camino en muchas maneras; también la filosofía, algo que me impulsa a leer con pasión. Estar conectado es muy importante, es estar en contacto con lo que sientes. ¿Cómo te sientes acerca de tal o cual situación? ¿Qué haces al respecto? Muchas veces un trabajo es un punto de palanca muy importante, te otorga una fuerza y una identidad decisivas, pues sientes que es algo en lo que puedes enfocar tus esfuerzos al cien por cien y ganar en dirección. Muchos necesitan que sea un empleo el que les delimite este tipo de motivación y dirección, otros no.

Todo pasa por no dejar que nada nos saque de la línea de balance.

“Personalmente me gusta conectarme con la naturaleza porque creo que la mayor fuerza en mí está conectada con la naturaleza. Por eso me gusta ir a las montañas, hacer mis ejercicios, entrenar mis habilidad técnicas y también conectarme con el espíritu, tal vez el espíritu del antiguo samurai”.
Rickson Gracie. 

When you keep yourself in balance, then you can offer yourself to be a point of support for other people, like your family and friends. But it is very important to find first that place where you accumulate your energy and keep it, while you develop this nice sensation of been connected whit something more profound. That connection gives you the stability; it is like an invisible rope or line that holds you.

When you are disconnected of yourself, when you’re disconnected of your relatives, of your emotions, and your ideals, of course you make mistakes, you think cloud, you can’t see things as they really are, in the all espectrum of posibilities and variations.

Rickson says:
“A good conexion with my espiritual body, my mental body and my physicall body. I am allways calm, but been in nature, I can feel the power of nature in a very balance way.  So, I am not stress by people’s mind. I am very connected with the true power of a very especial element”. 
(These are his toughts before the first fight against Nobuhiko Takada).

NOTAS EN LA RUTA (Tercer intento en Santa Cruz)


La versión cinemática de la novela The Dark Fields de Alain Glynn

Son las 11 de la noche, pero parece como si fuese las tres de la madrugada. Escucho “Shine on your crazy diamond”, la noche es tranquila, lo único que se oye además de la noche es el sonido de una televisión de unos de mis vecinos. Es mi segunda noche aquí, en este hotel colonial, cada vez más cerca de Brasil. Leí un buen trozo de On the road, de Jack Kerouac. Yo también trato de remendar pequeños trozos de mi vida insignificante. Yo también trato de remendar trozos de mi pequeña vida. supongo que muy dentro mío siempre deseo cosas así para mí, tener unas gotas de la misma errancia y el sin sentido de esas vidas esplendorosas, en el cansino traqueteo de una caminata por el desierto mirando de frente al sol occidental. Es solo un punteo me digo a mí mismo. se trata de momentos inequívocos en la vida. Acabo de leer algo acerca de la radiación y de la contaminación electromagnética; es de un afiche de una señora amable que conocí hoy,  dueña de un negocio de mercadería oriental, ya saben, piedras, esencias, velas, libros, videos, todo, o algo de la sabiduría que proviene del otro lado del mundo. Lo que ella recomienda son los orgonites para atrapar y transformar la contaminación electromagnética. No deja de tener sentido, de hecho siempre pensé en la necesidad de trabajar con las ideas en un espacio diferente al que se utiliza para dormir, pues creo firmemente en la vibración magnética de las ideas. pero en el caso de mi vivienda actual no será posible, son las limitaciones del bolsillo. Apenas leí ello en mi tablet decidí prender la computadora y hacer una lista de prioridades, actividades inmediatas que debo llevar adelante en la querida tierra cruceña.

  • ·        Tener listo el manuscrito del libro de Filosofía para no filósofos, el cual me demanda dos tareas: primero, redondear el capítulo acerca de los personajes conceptuales en Gilles Deleuze. Creo que puede tener un efecto dramático más grande si entro en detalles, si muestro cómo  Spinoza y Bartleby fueron sus predilectos. Segundo, debo tener un prefacio o al menos una introducción que sirva como presentación del libro, y redondee sus pretensiones mitad reveladas mitad silenciosas.
  • ·        La reseña del libro de Napoleon Hill, Piense y hágase rico, por demás merecida. Hay algo muy interesante en él, y uno debe indagar en ello, superando la barrera de que sea un libro de autoayuda, hay que ser capaces de darse cuenta que el libro es un vehículo para compartir revelaciones. A mí me ayuda más de lo que se puede imaginar leer a tipos como Kerouac narrando esas historias delirantes sin ningún rumbo, simplemente zig zagueando como una luz de invierno en la noche de las carreteras. También me produce ese efecto gente como Bukowski, o John Fante. No es lo mismo cuando uno de ellos dice mierda y lo deja todo con tal de seguir su camino por la carretera. Claro que también uno puede intentar ser un buen nene, leyendo cosas como las que propone Alvaro García Alorda, un tío que se la pasa viajando, dictando conferencias, asesorando empresas a nivel mundial, y tiene cierto gusto por la escritura. Poco o nada tienen que ver sus viajes con los que puede hacer un viajante solitario que se mueve haciendo autostops, como relata Kerouac, o aquellos viajes locos de Jack London o Henry Miller y el mismo Rimbaud. "Yo soy otro" decía él. En un pasaje en la página 14 de On the road el narrador cuenta que se fue a dormir a una habitación de mala muerte en la estación, en Desmoines. “me desperté cuando el sol se ponía rojo; y aquel fue un momento inequívoco de mi vida, el más extraño momento de todos, en el que no sabía ni quién era yo mismo: estaba lejos de casa, obsesionado, cansado por el viaje, en la habitación de un hotel barato que nunca había visto antes, oyendo los siseos del vapor afuera, y el crujir de la vieja madera del hotel lleno de grietas y auténticamente no supe quien era yo por durante unos quince segundos. No estaba asustado; simplemente era otra persona, un extraño, y mi vida entera era una vida fantasmal, la vida de un fantasma. Estaba a medio camino atravesando América, en la línea divisoria entre el Este de mi juventud y el Oeste de mi futuro, y quizá por eso sucedía aquello allí y entonces, aquel extraño atardecer rojo”. Fantásticas líneas!
  • ·        La lectura de este librito maravilloso de Kerouac me devuelve al tema de mi tesis. Se trata de algo que vi en el prefacio del traductor. Él explica por qué dejó algunas palabras, usadas en aquel entonces, y por qué actualizó alguna otra referida al uso de marihuana, por ejemplo. Y me digo a mí mismo, a menos que seamos traductores, presentadores de libros, reseñadores o incluso prologuistas, lo que más nos interesa cuando leemos algo, y lo compartimos con otros, no es tener la correcta interpretación, ni delinear un significado más o menos unánime del libro, para presentárselo a los ávidos lectores que podrán acercarse a ellos. Lo que nos concierne en la primera línea de prioridades es saber hacer algo con el libro, poder de alguna manera hacerlo parte de nuestras máquinas, producir algo, hacer que produzca algo nuevo y radiante otra vez a través nuestro. Esto es, practicar una lectura creativa. ¿Qué otra cosa es escribir si no es prestarle voz y pluma a todas aquellas fuerzas titilantes que nos circundan en pasajes diversos de nuestras vidas? (Este soy yo divagando con la música).
  • ·        Debo decir que hoy dormí desde las 7 a las 9 y media de la noche, pero como tenía las persianas cerradas parecían ser horas más altas. Siento que realicé lo más cercano a un viaje en intensidad, en el cual pude encontrarme con R.G., que ya puebla mi subconsciente, y al que insto a influirme y dejar sus huellas en mi acción diaria, como ser la voluntad férrea de entrenar. Poco recuerdo, lo vi todo el tiempo con un kimono blanco. En el sueño tenía la suerte de llegar a conocerlo, y de ir a una de sus clases. Me preguntó después sobre mi opinión, cosa muy rara, y solo quería hacerle saber que me sentiría honrado si me dejara entrenar con su grupo. Tomé conocimiento de que eso ocurría en Francia, y que no tenía obligación de volver a Bolivia, podía quedarme durante abril más, el único problema era sostenerse económicamente en Chantili, donde vive mi hermana adorada. Se lo hice saber, le dije que podía quedarme, pero él hablaba de que en las clases había mucho de olímpico, de los golpes de punteo que hacían ahí, y me mostró una patada que era casi de tae kwon do, y él mismo se sentía algo desencantado con la predominancia de esas técnicas. Claro que en ese momento ni se me ocurrió preguntarle dónde quedaba toda la idea de entrenar enfocándose en lo efectivo en una situación real. Poco después desperté, estando seguro de que las partes más asombrosas del sueño no podía recordarlas, habían quedado en mi mente subconsciente. Lo que sí estaba claro era la sensación que me había provocado hablar con él: era una sensación de confianza, lo sentí como a un amigo, me hablaba con apertura y honestidad. Desde aquellas palabras que me dirigió Osho en un sueño hace muchos años no había tenido una experiencia tal.  No puedo pensar en nada más cercano a la idea de los “consejeros invisibles” que nos revela Napoleon Hill. Ahora puedo calibrar con más certeza, es un privilegio tener Brasil tan cerca del punto en el que me encuentro, y que Rickson ofrezca esos invaluables consejos del jiu jitsu invisible en seminarios sobre un arte tan desarrollado como el gracie jiu jitsu. si a Bruce Lee le fascinaba la habilidad que se desarrollaba en sensibilidad en el chi sao, no puedo imaginar lo que hubiera dicho de la sensibilidad de todo el cuerpo que demanda el jiu jitsu. Debo ir a Brasil. Sólo debo animarme a cruzar las barreras de estar en otro país, mentalmente, y de tomar las precauciones en cuanto vacunas para la fiebre amarilla y otras. Dos ídolos de toda la vida tengo allá, son Rickson Gracie y Romário. La letra “r” tiene un poder decía Carlos Gracie, el hermano mayor de Helio, y vaya que tenía razón. Miren lo que pasó cuando coincidieron en una generación Romário, Ronaldo, Rivaldo, Ronaldinho y Roberto Carlos…
  • ·        Se dice tontamente que muere la filosofía, cuando lo único que sucede es que se transfiguran las formas de leer. En la tesis sostengo que lo que cambia, o mejor dicho se apertura, es la forma de apropiarse de la filosofía, aunque esto no deba tomarse como una regla, todavía existe mucha gente que prefiere el viejo modo de hacerlo. El individuo, en cuanto lector, se subjetiva de distinta manera, el lector es otro, su relación con el libro se modifica. (¿Por qué pienso en este momento en el supermercado de Sopocachi y en comer con Alicia uno de esos chicharrones tan deseados?). Envuelto en esta vorágine de pensamientos acabo de encontrar un artículo muy importante en la web: “Muerte o transfiguración del lector”, de Roger Chartier. Cito: “Si las «formas tienen un efecto sobre el sentido», como lo escribía D. F. McKenzie(8), los libros electrónicos organizan de manera nueva la relación entre la demostración y los hechos, la organización y la argumentación, y los criterios de la prueba. Escribir o leer esta nueva especie de libro supone desprenderse de las actitudes habituales y transformar las técnicas de acreditación del discurso sabio, lo cual han emprendido recientemente los historiadores, al hacer la historia y evaluar los efectos: me refiero a la cita, la nota al pie de página(9) o lo que Michel de Certeau llamaba, «la lengua de los cálculos»(10). Cada una de estas maneras de probar la validez de un análisis, se encuentra profundamente modificada desde que el autor puede desarrollar su argumentación según una lógica que no es necesariamente lineal o deductiva, sino abierta y relacional(11), donde el lector puede consultar por sí mismo los documentos (archivos, imágenes, palabras, música) que son los objetos o los instrumentos de la investigación(12). En este sentido, la revolución de las modalidades de producción y de transmisión de textos es también una mutación epistemológica fundamental(13)”.
  • ·        ¿Cómo influye la evolución en la novela de ficción con los avances en los filmes de ficción? Van sin duda de la mano. Alan Glynn, que escribió “The Dark Fields”, la novela llevada al cine como Limitless, hace notar que está influenciado, aunque sea subconscientemente, por sus largas horas visionando filmes de ficción cuando escribe una de sus novelas. Vivimos en un mundo de imágenes dice Roger Chartier. Lo importante es que veo un procedimiento para mi tesis. Debería referirme un poco a la cuestión de cuánto se lee hoy y cuáles son las excusas que se pone para no leer. ¿Falta de tiempo libre? ¿Preferencia por lo digital antes que por el libro? Los chicos van al cine a ver Harry Potter o Crespúsculo, muchos han leído antes el libro. pero existe otro camino, llegamos a ciertos autores o libros gracias a que primero han sido llevados al cine. Revolutionary road o The dark fields son de esas novelas que quisiera leer porque las vi primero en el cine. El caso es que, concretamente con The DARK FIELDS, puedo aprovecharme de una escena para mostrar cómo es la manera de leer, que es relacional y fragmentaria. Se toman trozos de aquí y trozos de allá. Como dice Chartier, ya no se argumenta según una lógica lineal ni deduccional, sino abierta y relacional. Me interesa mostrar, muy al estilo de las investigaciones de Deleuze y Guattari en Rizoma, y de Napoleon Hill en Piense y hágase rico, que las conexiones posibles son infinitas, o al menos no tenemos una noción clara de dónde terminan. Este pasaje debe sumarse a pasajes de la película LA FILOSOFÍA ESTÁ EN LAS CALLES, sobre una vida autoexaminada.
  • ·        Puedo decir con enorme felicidad que acabo de descubrir a Ted Chang. Su cuento “Comprende” es fascinante, va más allá de lo que cualquiera podría imaginar. sin duda, aunque sea como premonición, Pensamiento inalámbrico es como una semilla, que apuntaba a la existencia de libros de ese tipo. En una entrevista se da este pasaje interesante. El entrevistador dice: I recently read Rick Strassman's book 'The Spirit Molecule', about the psychedelic drug DMT and the effects it's had on people, and I felt that it connected with 'Understand'. I feel like many things connect with your story, in retrospect. La respuesta de Chang fue: I think that's one of the things that happens when you are thinking about a given idea a lot; you start seeing resonances to that idea everywhere, in the things that you read, the things that you see. Son estas resonancias e intersecciones las que se aprenden a ver según la práctica de lectura que estudiamos en la tesis. Creo que es algo que siempre me ha pasado con las ideas de Bruce Lee y de Deleuze, porque comenzaba a entenderlas mejor mediante este método de pensar en ellas mucho, y luego empezar a encontrármelas por aquí y por allá, en una novela, en una película, en una situación cotidiana… El 2009 experimenté ese tipo de comprensiones respecto del concepto de línea de fuga, por ejemplo.

viernes, 1 de marzo de 2013

BARCELONA F.C. vs EL REAL MADRID DE MOURINHO


Por: Jorge Luna Ortuño

Es difícil no esbozar una sonrisita de tonto cuando se observa el juego del Barcelona F.C. en los recitales que ofrece en el Campo Nou. Lo menos que se puede decir es que inauguró una nueva manera de jugar al fútbol en tiempos en que el deporte se sentía estrangulado por el resultadismo y la preferencia por el poderío físico antes que por la técnica. Mérito de una filosofía que considera al blaón como "el santo Grial", y que inicia con Johan Cruyff, alcanzando sus notas más altas con Guardiola. “El Pep”, el mimado del club, asumió con autoridad y estilo, y casi todo fue a pedir de boca: catorce títulos en poco más de tres años al frente lo acreditan como el mejor técnico en la historia del Barca. Es claro que todos estos logros llegaron con un desgaste físico, mental y emocional, pero que parecía administrable.

Sin embargo, fue la llegada de Mourinho al Madrid, quiérase o no, la piedra que terminó por acelerar el paso al costado de Pep. Mourinho es un crack, un hombre que entiende muy bien su trabajo,  y  entiende que medio partido se juega a nivel de los egos. Agita la mano derecha con desesperación, está parado cerca de la línea, habla con los suyos, con el árbitro, con los rivales, pone cara de póker, luego hace un gesto de mandarlos al diablo a todos, no es un teatro, él está jugando su partido, y no deja de jugarlo en la rueda de prensa, o en una de las pocas entrevistas que concede, pues, como dice, todos éstos son espacios de trabajo. Toda la Liga 2011-2012 la jugó así Mourinho, y tuvo el mérito de poner incómodo a Guardiola, de hacerle sentir que se encontraba en una guerra. Sucede como en el boxeo, los más virtuosos como Muhammad Alí, Sugar Ray Leonard o Roy Jones Jr han encontrado la piedra en su zapatos con aquellos adversarios que les imponían una presión constante y los tenían contra las cuerdas (Joe Frazier, Tommy Hearns, Antonio Tarver…), sacándolos de su juego estilístico y colocándolos en un campo de batalla. Maurinho, aprovechándose del hambre mediática, creó la ficción de que era una competencia entre ambos entrenadores, entre sus récords, antes que entre sus equipos. Aquella Liga que ganaron finalmente los madrilistas desgastó tremendamente al Barza, y al Pep mucho más. Cuando dio la noticia de su alejamiento del banquillo culé, Guardiola dijo que había dejado todo en esos años de dirección, y ya no se sentía lleno de todo aquello que debe sentir un entrenador de un club de tanta jerarquía. Lo dijo con lucidez, era tiempo de recargar baterías.

En pro de la continuidad asumió Tito Vilanova, su amigo y ayudante de campo por largos años, y el Barcelona no ha resentido el cambio de timón, no sólo eso sino que se ha vuelto intratable. Ya ha batido algunos récords sólo en la primera rueda de la Liga 2012-2013, es puntero solitario en la tabla, que muestra al Real Madrid unos quince puntos más abajo. ¿Qué ha sucedido? Todavía Mourinho no ha encontrado la manera de jugarle el partido, fuera de la cancha, a un técnico completamente desconocido, que hace sus primeras armas como tal. La filosofía del Barza sigue siendo la misma, la cultura de la alegría expresada en su juego es idéntica, los jugadores se ven motivados. Si Pep Guardiola –como insinuaron los seguidores en sus pancartas– era El Padrino de los azulgranas, podría decirse que Tito Vilanova es el Michael Corleone del Barcelona, el golpe que nadie ve venir, la mano bajo la falda de la Monalisa. Mario Puzo escribe en su brillante novela que uno de los preceptos de Don Corleone era este: los amigos deben subestimar las virtudes de uno, mientras que los enemigos deben sobrevalorar los defectos, así se logra mantener una fuerza reposada oculta. Ciertamente Tito Vilanova hace uso de éste precepto, hombre de perfil bajo, de pocas referencias, ha asumido para ajustar cuentas con los fantasmas del pasado reciente, las pedreras del Chelsea y del Madrid.

Ahora, sería una tontería reducir la gestión victoriosa de Mourinho a su habilidad de generar esta competencia en los medios con Guardiola, además del aire de hostilidad que instaló con sus críticas a los árbitros y a la misma UEFA, acusándoles de favorecer al Barcelona. Después de aquel humillante 5-0 que encajaron los merengues en el Camp Nou (septiembre 2010), Mourinho intentó muchas variantes. De aquella negra noche –la peor goleada que ha sufrido Mourinho en su carrera– aprendió que no era conveniente pelearle la posesión de bola a los de Guardiola; el Madrid se distinguió entonces por economizar el pase de la bola, gestionando el tránsito rápido, vertiginoso, de una área a la otra en unos cuantos toques. Comenzó también a afinar una estrategia de presión en campo adversario, y en la final de la Copa del Rei (2011) pareció encontrar una fórmula, la del trivote de presión alta: Xavi Alonso, Khedira y Pepe, a costa de dejar a Ózil en la banca. El Madrid perdió en juego ofensivo, se dedicó a morder y capitalizar de lo que conseguía robar. En la otra vereda, el Barza perdió el brillo y la omnipresencia, la bola llegaba apretada a los de arriba, sólo se le permitía tocar en zonas donde era inofensivo, las bandas ofrecían menor resistencia, pero sólo para hacer algo que no le gusta al Barza, y es jugar a tirar centros.

El juego del Barcelona se basa en la rotación continua de posiciones y el toque de bola para abrir avenidas de tránsito, es como una ruleta rusa, gira y gira, y en algún momento saldrá el número premiado, momento en el que la idea se encuentra con la oportunidad, y es el mejor ubicado quien asestará la estocada definitiva, algo que generalmente le toca hacer a Messi. Sin embargo, aquella final la ganó el Madrid, con un cabezazo impecable de CR 7 en el alargue. En uno de sus excelentes análisis, Santiago Solari definió así el éxito de la estrategia madrilista:

“Todo un arte: a un Barca especialista en liberar zonas para luego poder ocuparlas por sorpresa se le opuso un Madrid que ocupó zonas ya ocupadas para que luego no quedaran libres”.

De todos modos, la subsiguiente derrota en las semis de la Champions a manos del Barza, además de las ácidas críticas que recibió por el juego conservador, impulsaron a Mourinho a afinar su idea. Después de todo, él lo dice, el juego de cada uno de sus equipos depende de la idiosincrasia del club y de la misma Liga, además de la cultura de la ciudad. En sus palabras:

“la construcción de los equipos debe realizarse de acuerdo con la cultura y con las cualidades que tienes para ganar. Como jugaba hace cuatro o cinco años, el Barça no ganaba la Premier. Quizá hoy la ganaría. Por eso es imposible que un entrenador llegue a un país y diga: "Este es mi sistema, mi filosofía de juego". Si un día Pep [Guardiola] va a Inglaterra o a Italia, quiero ver si su equipo juega como el Barcelona... ¿Seré capaz de hacer con el Madrid lo mismo que he hecho con el Inter a nivel de juego? Imposible. El aspecto cultural es muy importante”[1].

Así llegó el cambio. Respetó la histórica obsesión por el juego ofensivo del Madrid adelantando 20 metros las líneas, con presión total, impidiendo al portero Valdés las salidas en corto en los saques de meta. La idea, condicionar los caminos del balón, hacer que el barza tenga que dividir la bola en casi todas las posiciones. Usando su 4-3-3, el Madrid poblaba el campo rival, y si perdía la bola se replegaba inmediatamente achicando la distancia entre las dos últimas líneas. El traslado de la bola siempre rápido y punzante, argumento que se coronaba gracias a una eficacia descomunal adelante: de tres el Madrid metía dos. Como lo han apuntado ya otros, el gol no siempre es hijo de la posesión de bola, y ésta la visión que Mourinho quería reivindicar.

Fue perfecto. Desde el cierre de Liga del 2012, el Madrid le ha ganado además la pulseada  de la Supercopa de España, con un Vilanova debutante. Todavía el Barcelona no le ha vuelto a ganar con plena autoridad al Madrid, y debe reconocerse que el equipo de Mourinho es el único que ha sabido ganarle y ofuscarlo jugando de tú a tú, sin utilizar la estrategia mezquina del Chelsea, que optó por aglomerar a sus once hombres defendiendo su portería para sostener el cero.

Debe decirse también que es a éstas alturas de la temporada que el Barcelona se muestra perfectamente afinado, listo para tocar otra sinfonía, con un Vilanova consolidado, en vísperas de un nuevo clásico por la Copa del Rei (26 de febrero). Admirable lo de Mourinho, pero no le alcanza aun para desplazar de lo más alto del podio al juego del Barza, pues el Barcelona sigue siendo el equipo romántico por excelencia. Su estilo de juego le da predominancia sobre cualquier rival hoy en día, mientras que el juego del Madrid no le ofrece muchas garantías frente a rivales de jerarquía. Su estilo acelerado no le permite manejar con justeza los tiempos de un partido, puede meter varios goles pero también encajar los mismos. Fue así que quedó eliminado a manos del Bayer de Munich en semis de la Champions (2012), y otros sustos similares vivió frente al Manchester en los octavos de la que se define este año, quedándose con un magro 1-1. 

Por su parte, el Barza avanza imperturbable, como la temible ballena de Moby Dick, arrasando, y la comparación es válida porque el Barza, a diferencia del Madrid, no es un equipo que deja entrar en el partido, te tortura los 90 minutos. Si el fútbol tuviera el criterio del K.O. y la cuenta hasta diez, muchos partidos del Barza se darían por terminados antes de los 90 minutos. Mientras, el gran Mourinho hace una mueca y espera tener un final más feliz que el capitán Ahab.

Los dados están lanzados, el éxito o fracaso en la Champions League será el juez final de ambos. El enfrentamiento de estilos y de egos entre el Barza y el Madrid nos regala cada partido una enseñanza diferente. ¡Qué privilegio vivir en el mismo tiempo de éstos dos monstruos!





[1] Entrevista concedida a Juan Cruz de El País: “Jose Mourinho: en el fútbol lo arriesgo todo. En lo personal riesgo cero”. 22/08/2010

lunes, 25 de febrero de 2013

LAS RELACIONES SEGÚN TWO AND A HALF MEN



Por: Jorge Luna Ortuño
 Two and a half men (Dos hombres y medio) fue, hasta la salida de Charliee Sheen, la  serie de Tv más exitosa de los Estados Unidos. Creada por Chuck Lorre y transmitida por Warner Bross desde 2003, la serie es una amena compañía para un público amplio, principalmente para todos los que deseamos liberar la mente del ajetreo cotidiano en las tempranas horas de la noche. Es fantástica, pero también detestable a momentos, combina escenas de delicioso sarcasmo con otras de terrible crueldad, y de una visión mercantilista elevada a la máxima potencia.

El mundo del capitalismo tardío quisiera que todos centremos nuestras vidas en una sola línea, la línea dura, escuela-universidad-trabajo-matrimonio-retiro…, donde todo se mide en crecimiento de lo que está a la vista, mayor dinero, mayor fama, mayores logros… Alan lo ha perdido casi todo en esa línea, tiene 35 años, es un quiropráctico con escaso éxito profesional, su hijo Jake no lo respeta, se divorció de la única mujer que había tenido en su vida y perdió el juicio, junto con la casa y sus amigos; estando quebrado en la calle, solo le queda replegarse al sofá-cama en casa de su hermano. Está convencido de que su ex-esposa le despojó de la poca autoestima que tenía. Lo cómico es que a pesar de toda su desgracia, se especializa en arruinar las pocas oportunidades que se le presentan para salir del hoyo, como cuando provoca el incendio de la casa de su novia por dejar su habano encendido. La serie es despiadada con Alan, el perdedor: aquel  que no tiene éxito ni con las mujeres ni con el dinero, quien deja que una mujer domine sus actos, y encima de ello no sabe divertirse. El filósofo Slavoj Zizek ya señaló que el terrible imperativo de nuestro tiempo es que el goce es obligatorio; “tener mucho sexo, realizarse” es ahora un deber.  

Las siete temporadas que tienen a Charlie como protagonista se centran en diferenciar dos caminos de vida, la comparación entre el ganador y el perdedor. Lo deseable se presenta como la capacidad para burlar las opresiones del compromiso, no ser dominado por una mujer en relaciones monogámicas, sino por los vicios: el juego, el alcohol y las mujeres fáciles. Charlie es el ganador, disfruta de la comodidad de su casa en la playa de Malibú, sus días están llenos de siestas, ropas planchadas en el cajón, romances cortos, wiskhy, habanos, Bourbon, algo de TV y más Bourbon. En algún punto intentan variar el perfil de su personaje, aparecen Mia primero, y después Chelsea, las dos mujeres con las que convive e intenta algo serio. 
Algunos de los momentos más hilarantes de la serie llegan cuando Charlie y Alan discuten sus puntos de vista sobre las relaciones con mujeres. Charlie está comprometido con Mia, pero se ve a ocultas con Kendhi. Alan aboga porque sea fiel a su pareja, pero Charlie cree que es conveniente tener un bote salvavidas siempre, “por si el barco se hunde”. Alan critica su falta de confianza en la relación, pero él sostiene que se trata de un “saludable respeto por el poder del océano”. De hecho sería positivo, pues “son desahogos saludables para volver después nutrido a la relación primaria”.

La gran diferencia entre ambos es la actitud frente a la vida. En una ocasión, con el consejo de su tío Charlie, Jake gana $us 1200 apostando en una carrera de caballos. Alan le dice “pongámoslos en el banco en una cuenta de ahorros”.  Charlie le dice: “gástalos”. Alan sugiere  que es mejor tener un colchón, pues “no hay mejor sensación que tener un respaldo cuando llegan los días difíciles”. Charlie no concuerda: “Conozco al menos ocho sensaciones mejores que esa”. Así, entre éstas dos visiones, se cría Jake, un tiro al aire, quedando en posición de escribir una nueva versión del libro “Padre rico padre pobre” (Kiyosaki).

Pueden tachar a Charlie de inmaduro, pero ¿qué es ser maduro al final de cuentas? Nos reímos con Charlie de aquellos/as que creen que ser hombre maduro es "dar gusto", y resguardarse bajo las faldas de la “responsabilidad” a costa de callar los impulsos de la sangre y acomodarse en una vida que sea mejor vista por la sociedad. Hay personas que sólo aman aquello que creen pueden moldear a su medida. Es el tema que se toca cuando Charlie y Mia rompen. Ella le había pedido: “comprométete en una relación en la que no tendremos sexo hasta que la relación sea sólida, mientras: no puedes tener sexo con nadie más”. La propuesta escandaliza a Charlie: ¿ser exclusivos sexualmente y no tener sexo? Entonces piensa que no están sacrificando lo mismo, si él deja el sexo ella tendría que donar un hígado, o dejar el baile, lo que tanto ama. Imposible. Ella piensa en invertir en la relación para ver futuro; él sólo piensa en gozar juntos los placeres del presente, que son los que abrirán la puerta a un futuro. Después de romper ella le pedirá que hablen, pero el diálogo no fructificará. La mujer es muy astuta, cuando dice que quiere hablar, lo que está diciendo realmente es que está lista para escuchar lo que quiere que le digan. (Quizá por ello el consejo que una vez diera Charlie a Alan: “debes absolutamente fingir que estás siendo sincero”). Si este tipo de mujeres escuchan una palabra que se sale de la idea que han elaborado previamente, se cierra todo diálogo, por ello son pocas las mujeres dispuestas a "dialogar", en realidad esperan que el otro ya esté listo para ceder. Mia se despide así por una carta: “Te amo demasiado como para intentar cambiarte, y me amo demasiado como para conformarme con el que eres”. Duro, sincero.

Al volver a casa Charlie le cuenta a Alan: “nos separamos, lo que es bueno porque puedo volver a ser yo mismo”. ¿Y quién eres? – pregunta Alan con sarcasmo. Un borracho que se alimenta de relaciones superficiales de puro sexo. Charlie, a diferencia de su hermano, es alguien que no necesita de un sentido, ni de algo significativo por lo cual vivir. No necesita que le muestren una zanahoria por delante para que corra tras ella por la vida. Sentado en su terraza, con una cerveza helada en la mano y la playa de frente, se congratula por ser un hombre que “se deja llevar por el cauce misterioso de la vida”, mientras toma muchas cervezas y hace muchas siestas. “Son las decisiones difíciles que uno debe tomar, dónde hacer la siesta… bajo el mango o bajo la palta… que pavada que no hayan higueras en Malibú… y se pone difícil la vida, levantarse a la una para no perderse la siesta, ¿a qué hora dormir?, elegir la hamaca… paf! Es mucho stress…” (Mi cumpa).

Links:
http://www.la-razon.com/suplementos/tendencias/caras-Two-and-Half-Men_0_1784221671.html

jueves, 21 de febrero de 2013

CONMOVIDOS CON LA TRAGEDIA DE KEVIN BELTRÁN

Un muchacho de 14 años muere en el stadium Jesús Bermúdez al ser impactado por un proyectil


Descansa el alma de Kevin Douglas Beltrán Espada

Consternación, tragedia, desgracia, son sólo algunas de las palabras que nos rondan la cabeza después de lo ocurrido el pasado miércoles 20 de febrero, en el estadium Jesús Bermúdez, por el partido de Copa Libertadores de América. Jugaban San José y Corinthians. La noche era medianamente fría, estábamos apostados en el sector de preferencia, más cerca a la curva sur, donde La Temible daba una colorida cátedra de cómo se debe alentar a un equipo. En el minuto 5 Corinthians había inaugurado el marcador, hubo silencio,un silencio más fuerte que la celebración de la hinchada visitante. Instantes después, con la bola ya en juego otra vez, los brasileños todavía festejaban el gol, fue cuando se vio un destello breve, seguido de un ruido extraño en el otro sector de preferencia, el que colinda con la curva norte. Se oyeron silbidos, muchos se pararon para ver qué pasaba, pero en definitiva desde nuestra posición no se veía nada claro. Continuamos viendo el partido. Sin tener una radio, no nos habíamos enterado de la fatalidad que se había producido; lo raro es que tampoco se armó un revuelo ni se vió después nada que llamara poderosamente la atención. 

Fue después de finalizado el partido que nos enteramos: el adolescente Kevin Beltrán, un inocente muchacho de catorce años, hincha de San José, había sido alcanzado por un artefacto de plástico que salió lanzado de la barra del Corinthians. La policía informó que el objeto, de forma cilíndrica y de 2,5 cm de diámetro y 20 de largo, quedó incrustado en el ojo derecho de la víctima, provocándole un trauma severo con pérdida de parte de la masa encefálica. Hinchas que se encontraban cerca de la víctima contaron que en aquel momento pidieron ayuda pero no había nadie de la policía cerca, y tuvieron que llamar a periodistas de los medios de comunicación para que éstos pidieran el auxilio. También cuentan que cuando se lo llevaron estaba con vida. 


Cercanías a la rotonda del stadium, horas 19:30
Las autoridades se han pronunciado de distinta manera. El gobernador de Oruro Santos Tito ha llamado a la reflexión, y pidió que se tome cartas sobre el asunto. Pero ¿qué responsabilidad tendrá en todo esto la oficina de Seguridad Ciudadana de la misma gobernación, que está dirigida por un sargento, el sargento Luis Fernando Ajata? ¿Acaso no es éste ahora un tema de seguridad ciudadana? El coronel de la policía local, en declaraciones prestadas a "La hora de Oruro", intentó restarle responsabilidad a la policía diciendo que por cuestiones de derechos humanos, les privan que revisen ciertas partes del cuerpo cuando hacen el control en los puntos de acceso al stadium. (Ya volveremos a esto). La dirigencia de San José se mostró compungida, declaró al fallecido como "mártir de San José", y recalcó que abogaría por la severa sanción a los responsables. ¿Acaso no lo son tambíen ellos en tanto que institución responsable de la organización del espectáculo? Lo más triste se debió haber vivido en el colegio de Kevin Beltrán en Cochabamba, donde la directora Violeta Pinto, en medio de la desolación generalizada de sus compañeros, hizo conocer que se declaraba duelo institucional sin suspensión de actividades. 

En situaciones como éstas la mente humana reacciona queriendo saber quiénes son los responsables. Es obvio que todos los efectivos de la Policía de Oruro que participaron del control de acceso en las zonas aledañas al stadium deberían recibir una severa reprimenda y una sanción ejemplar, junto con todos sus superiores. Cuentan los que fueron a hacer las colas desde las 5 de la tarde que el control era implacable, revisión estricta de las bolsas y cacheo casi como se hace en los aeropuertos; baste decir que a uno de mis familiares le obligaron a convertir su botella de 2 litros de mineragua en dos bolsas con bombillas, pues explicaron que las  botellas no estaban permitidas. Sin embargo, no sabemos en qué momento exacto se dejó de lado esta correcta rigurosidad. Cuando llegué a la rotonda del stadium eran las 19:35 (el partido era a las 21:00), se veían largas colas, todo estaba acordonado. Los efectivos policiales improvisádamente se ponían recién en esos momentos a pedir que se hiciera una fila de hombres y otra de mujeres, a efectos del cacheo. Pero la fila avanzaba asombrosamente rápido. Cuando llegó mi turno ni siquiera revisaron mi bolsa negra, donde tenía una botella de agua y un paraguas en punta, ni me chequearon los bolsillos, fue con un vistazo que me dieron el paso. Ésta complacencia se dio con todos los que me antecedieron igual. En aquel momento fue un alivio que la cola no fuera tediosa, pero ahora mismo todos hubiéramos preferido tardarnos una media hora más con tal de evitar lo que sucedió. 

Hay muchas maneras de valorar lo ocurrido, pero una sola certeza, y es que no se puede recuperar la vida de ese muchachito que ayer a éstas horas era un perfecto extraño para todos nosotros, y hoy su tragedia a tocado nuestras vidas. Oí el resto de la noticia esta mañana y de repente el fútbol me pareció feo, o al menos amenazante. Kevin vino de Cochamba para gritar un gol santo y debe volver hoy en un ataud. Se tiñió de llanto la Copa, pero también el stadium orureño, ¿a quién le interesa ahora sin San José clasifica o si Corinthians sale campeón de nuevo? Hace falta mucha indiferencia y desverguenza para seguir hablando de fútbol por estos lados, y así será durante un tiempo. 

Es cierto que en este tipo de espectáculos de masas los responsables siempre serán los organizadores, junto a la policía, y se puede reclamar por la inexistencia de la asistencia médica de emergencia. La versión oficial dice que la muerte de Kevin Beltrán fue casi inmediata, pero los que esuvieron cerca lo vieron respirar todavía. ¿Cuánto tiempo les tomó trasladarlo hasta el Hospital Obrero, que no está precisamente cerca? 
Al fondo, en Preferencia,  se ubicaba la barra de Corinthians
Pero luego también surgen otro tipo de preguntas: ¿en qué mundo vivimos que se debe controlar hasta lo impensable? Recordemos aquel fatídico 20 de julio del año pasado, en un cine de Denver Colorado, donde un joven transtornado disparó a mansalva a los espectadores que estaban viendo el estreno de Batman Rises, matando a 14 personas e hiriendo a otras 50. Son ese tipo de hechos que uno no dice "deberían haber controlado que no metan ametralladoras al cine". ¡No! Lo que uno piensa es: ¿a dónde hemos llegado?, ¿qué integridad le resta a este mundo al que llegan nuestros hijos? 

Doce individuos brasileños se encuentran detenidos en oficinas de la Fuerza de Lucha Especial Contra el Crimen (FELCC) y ya a éstas horas prestaron sus declaraciones. Ricardo Tabes, periodista brasileño de la Red O-Globo, dijo que éste hecho sólo se puede haber producido por accidente, que alguién haya manipulado erróneamente la luz de vengala. Quisiéramos creer que fue así. Pero llama la atención que se hayan encontrado después otros 9 de esos artefactos en las mochilas de los detenidos, y además que, dadas las características del artefacto, alguien pueda creer que es correcto utilizarlo en un espacio público en medio de 30 mil personas.

Este terrible suceso arroja un eco inesquivable: es éste un mundo hóstil para la inocencia. En medio de la indiferencia y las charlas de sobremesa, sólo resta decir que hoy es un día en el que cuesta un poco más sonreír. 


Cerca al poste de iluminación se apostaba la hinchada del Corinthians

Otra vista donde se puede ver cómo hacían flamear su bandera, lo hicieron inmediatamente después de lanzar el proyectil para camuflarse



Texto e imágenes: Jorge Luna Ortuño

ENLACES RELACIONADOS:

Este mismo artículo en LA PATRIA, matutino de Oruro
http://www.lapatriaenlinea.com/?t=perseverar-despues-de-la-tragedia-de-kevin-beltran&nota=136221