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domingo, 21 de enero de 2018
LIBRO CIRCULAR
Un libro concebido por anillos. Esto lo vengo pensando desde el 2011.
El libro circular. Una geografía del libro, pensado como superficie.
Cada anillo en el libro remite al otro, se superpone a uno anterior y anuncia el que viene. Los anillos son superficies abiertas, siempre son susceptibles de ser extendidas.
Un concepto no se agota en una forma de tratamiento. Los círculos son planos donde existe más disposición a desarrollar ciertos aspectos que otros.
Cada anillo tiene su tono y su clima.
Si se acentúa la mirada en un tema circulando por tal anillo, lo que permite ese desarrollo es la tranquilidad de que existe otro anillo aledaño donde se tendrá el tiempo de retomar las hilachas que en el anterior se deja colgando inevitablemente.
No es mi caso el de juntar fragmentos de textos y recortar, al menos la operación no acabaría ahí. No hago el cut-up de Burroughs. Yo conecto, no sólo por voluntad, pero cuando suceden las conexiones me enseñan nuevos caminos, se trata de una confianza en la conexión.
Un libro circular es un libro sin pies ni cabeza. No existe la voluntad de llevarte hacia ninguna parte. Algo maravilloso ha pasado, parece que todo el libro está escrito en un mismo estado de ánimo.
La idea la venía trabajando desde el programa de ampliación de la filosfía en el que empecé a indagar en 2010. Producto de ello conocí la idea 360 del Tour de U2, la banda musical irlandesa, y su idea de una nueva plataforma.
El libro en anillos puede agrupar en anillos grupos de conceptos, preguntas, desarrollos, pero logrando que hayan unas líneas radiales, que serían como los ejes temáticos fuertes que lo cortan todo.
viernes, 19 de enero de 2018
CONSTRUYENDO SUMERGENCIAS (IV)
Qué es un individuo? ¿En qué consiste su identidad? Todas las novelas buscan una respuesta a estas preguntas. En efecto, ¿mediante qué se define un yo? ¿Por lo que hace un personaje, por sus actos? Pero la acción escapa a su autor, se vuelve casi siempre contra él. ¿Por su vida interior, pues, por los sentimientos ocultos? Pero ¿es capaz de un hombre de comprenderse a sí mismo? ¿Pueden sus pensamientos ocultos servir de clave para su identidad?
Milan Kundera, Los testamentos traicionados, p. 19.
La vida interior escapa al individuo, se vuelve contra él en ocasiones. Los acontecimientos que se suceden en la vida generan un movimiento involuntario en el mundo interior. Aparecemos convulsionados y agitados por dentro. Es muy importante cuidar lo que uno va viviendo en la experiencia cotidiana, las personas con quienes se junta, las conversaciones a las que da lugar, los momentos de tranquilidad y los exabruptos. En todo ello se va constituyendo una otra dimensión de nuestra individualidad, dimensión que llevamos con nosotros a cuestas.
Tomas Mann lanza la pregunta: "¿Está el yo del hombre estrechamente circunscrito y herméticamente encerrado en sus límites carnales y efímeros?" En el lenguaje de sumergencias responderíamos que no, que no se circunscribe a ello, sino que se desborda a sus límites aparentes como persona. Somos individuos colectivos. Todos. Los otros están como parte de lo que llevamos sumergido. Cada individuo lleva consigo sus abismos.
El individuo es una sumergencia, una acción de zambullirse y emerger. El individuo no es una persona. Hay tanto de subterráneo en un hombre como en una mujer.Son las onduras del ser humano. El individuo es con los otros. Yo soy con mi hijo, mi hijo es conmigo, pero no sólo conmigo. Él es una composición, somos composiciones. Vemos personas, pero no vemos individualidades. Cuando te separas de un ser querido, pierdes algo en ti, se desmembra una porción, como un sector de ramificaciones en el rizoma. Ese es el dolor que se siente, como si se hubiera perdido un miembro fantasma. En ese abismo del ser humano están los vínculos que lo ligan a otros. El cuidado, el extremo cuidado, es lo que se impone.
Camino con mi abismo a cuestas. Vemos personas pero no vemos abismos. Yo veo mucho abismo cuando trato con los indígenas. El abismo debe ser algo de lo que se tiene ciertas noticias. (Noticias del fondo del abismo). No puede ser simplemente lo inexplorado, pues entonces no sabríamos que existe. El abismo no está disponible para la visión ordinaria, requiere de la percepción del novelista, del artista. Se puede sentir mucho abismo cuando se trata con algunos indígenas.
Cuando hablo de sumergirme estoy expresando una necesidad de reconocer a los míos. Las personas nos comunicamos en silencio también, a lo lejos, esos diálogos mentales son reales. Sumergirse no es el sólo hecho de escribir, es estar conectado a los tuyos.
No vemos el abismo de los otros. Vemos acciones, rupturas.
II
Un 20 de septiembre del 2017 me preguntaba ¿qué tiene que pasar para que un escritor deje de escribir? Como hicieron Juan Rulfo, o Rimbaud, o Bartleby. Yo dejé de escribir por largas temporadas y me perdí en el deambulamiento desordenado por la superficie de la vida. Es la etapa de la irrelevancia en la vida. En mi caso fue por dejarme abrumar por los temas del trabajo, pero ahora no dejo que eso vuelva a pasar, me conecto con el centro de mi realización.
Se me ocurrió una idea curatorial para una exposición de arte en torno a la sumergencia. La llamaría VACÍOS, de modo provisional. Indagar en la producción de los artistas desde sus vacíos. Estos vacíos en la vida de un personaje, el tiempo olvidado, es lo que me interesa en la vida de los que están en búsqueda de algo. Son loos tiempos de perdedor. Pienso en los beats, en los underground... Gracias a la colección de PARA PRINCIPIANTES, aprendí a disfrutar de la corriente contracultural y otras afines desde que empecé a leer de sus vidas y cómo eran los episodios de sus vidas, dónde sufrían, cómo se resistían, descollaban, etc. Hablo de Kerouac, Miller, Burroughs, Rimbaud, Artaud... Bukowski. Crecí con ellos, fueron mi UNIVERSIDAD PORTÁTIL, o mi aeropuerto flotante. En todos ellos se puede observar un descenso, una caída, un desaparecer, que nos habla de un acto de sumergirse. Las personas se pieden cuando están demasiado inmersas en algo. Pero lo duro es lo que pega más. Perder a tu novia, quedarse sin plata, estar desempleado, volver a casa de tus padres y vender tus cosas, vivir con tus pertenencias encajonadas en el rincón de una sala, sin dinero para salir ni viajar, sólo trabajar y trabajar como un asceta en tu cubil. Es una especie de retiros forzados que en ocasiones revelan cosas maravillosas. Pues de ese descenso en las profundidades de tu propio abismo, de ese volver hacia dentro de ti, la pregunta es ¿qué ha de emerger?
Rodrigo Rada por ejemplo, artista cochabambino, me mostró sus dibujos, los que hizo en una época en la que la enfermedad lo relegó a la casa de sus padres para mantenerse. Una seria intervención médica lo mantuvo casi en retiro. Ese es un tipo de golpe de los que nos lanza la vida, sobre todo si tienes más de treinta años y te ves en esa situación dependiente. Uno tiene que ver esos dibujos de Rada en el Catálogo de Dibujos 1999-2013, publicado por la Fundación Simón I. Patiño y Kiosko Galería. La pregunta es pues qué pasa después del hundimiento. El golpe te hunde dentro de ti mismo. Pero qué emerge, si algo emerge. En ocsiones sale a flote una nueva calidad de voz, de expresión, de resistencia ante la situación, de deseo, la fuerza del pez que aprende a saltar tan alto que sobrepasa el nivel de la pecera del agua. La experiencia de sentir ese oxígeno del afuera por unos instantes. Así pues, la investigación de esta curaduría que se me ocurrió debe ubicar las etapas del trabajo de los artistas, los años perdidos en sus desarrollos. Hace bien a cualquiera salir fuera del radar por tiempos.
La condición del buen arte, de los mejores trabajos, es pasar por el olvido. A parte porque es necesario recuperar porciones de clandestinidad y de pasar desapercibido, para volver en algún momento. La zambullida que llamamos inmersió es muchas veces caerse, la depresión, la pérdida, la incertidumbre cuando se rompen tus estándares de comprensión de la vida. Los peces grandes caen hasta profundidades inéditas. Los sumergentes no están atados para nada con el sistema. Bob Dylan es un ejemplo de ser sumergente, lo hemos dicho. Bob Dylan sumergido, no volvió a ser el mismo que la audiencia en ciertos segmentos pedía a gritos que sea; Dylan era una columna de aire variable, una oscilación de velocidades de aire. Elvis Presley pasó a la memoria en cambio como una estrella más maniatada a su propia sombra, con mucho menos poder de reinvención. Dylan se reinventaba pero no para ajustarse a los tiempos, sino que se movía según su propio tiempo.
Jesús Urzagasti (1940-2013), escritor chaqueño muy querido, fue lo más cercano que conocí a un ser extraordinario y artístico de la talla de un Bob Dylan. Jesús era en muchas maneras un sumergente, un sumergido, que hacía aflorar su poesía todavía desde los lejanos confines que navegaba todavía en vida. Jesús cuidaba mucho de la privacidad de su mundo y de sus zambullidos. Le bastaba con disfrutar de la compañía de su esposa Sulma y sus tres hijos. Amigos tenía muchos pero lo conocí en un momento en que no estaba muy abierto a tener visitas en su casa muy seguido. Jesús fue mi amigo desde los abismos. En el abismo nos conocemos cuando realmente vale, y nos conectamos. En el abismo suceden los encuentros duraderos. Descender para ver si se puede alguna vez volver. El tiempo lo cambia todo. Jesús era una especie de brujo, que veía todo mucho más allá. Ahora cuando hablo con Lorgio Vaca recuerdo algunas cuestiones de la sabiduría y el ánimo de Jesús. Claro que Jesús era mucho más serio y estricto en ciertas cosas. A veces uno temía haber dicho algo indebido, o ajeno al mundo de Jesús. Por ejemplo, una vez me corrigió, "trepar", que fea palabra, quiénes trepan. La usé cuando hablaba de alguien que había aprovechado oprtunidades para saltar más allá de donde correspondía. La forma de contar las cosas dice mucho de ti mismo. No volvi a usar esa palabra. Otra que le repelía era "transar", y sobre todo los que transan. También las manías de la clase burguesa, "ellos mismos se protegen entre ellos, se dan modos". Jesús era un príncipe, un hombre con honor y dignidad infinitas.
Pero de lo que hablamos aquí es de sumergirse y de los vacíos en el olvido, en la pobreza, etc. La pobreza es dura pero purificadora también. Estar desempleado es forjador de espíritus de acero. No le temo a la soledad, como tantas almas le tienen, pues vivo con ella, ella me comunica con el abismo. Jesús Urzagasti también cuenta de su soledad y sus condiciones de vida tan limitadas al llegar a La Paz y sobrevivir con un trabajo desde lo más bajo; lo hace en El país del silencio, la novela que publicó después de más de una década sin publicar. Es un vacío el que vivió después de lo que le pasó de afortunado con Tirinea. Luego estaba jodido, lo siguiente debía pagarlo con sangre y fuego. Ese libro es por ello tan especial. Con El país del silencio Jesús franqueó un umbral, pasó a estar en el sitial de los diferentes.
Pienso en otras experiencias de purificación de este tipo. Anoté en mi cuaderno U2 y sus llamadas crisis de composición de canciones en momentos definitorios. Eso que se daba a llamar las crisis, los momentos de mayor potencial de creación. No lo tomo por ahí. Sólo veo los recorridos y las caídas, y si aquello provoca una emergencia que nunca habría estado ahí. Pienso en Muhammad Alí privado de su licencia como boxeador, arrebatado el cinturón, afrontando el riesgo de la prisión. Se hundió en un mundo de mucho menos exposición como boxeador, pero al mismo tiempo estudió y comenzó su recorrido como inspirador, como conferencista. Escucharlo era otra cosa, su carisma incomparable. Sólo un talento como el suyo podría desempolvarse como él lo hizo para coronarse campeón de los pesados nuevamente en 1974. O me acuerdo ahora del hundimiento de Ronaldo, el fenómeno de Brasil, que nos influyó tanto en 1996; cuando apareció fue una estampida, un delantero moderno, el fútbol comenzaba a ser algo nuevo. Cambió la velocidad del fútbol. Luego, la final del mundial, y la derrota, su desvanecimiento horas antes del partido con Francia. Luego la terrible lesión de rodilla, y el infierno en vida que le tocó atravesar aquellas primeras noches después que lo operaran en Paris. Corría el año 2000. Ronaldo desapareció por un tiempo largo. Pero volvio y fue el goleador el 2002, ganando el Mundial.
viernes, 12 de enero de 2018
LOVE CHANGES
We fall in love with one version of someone
and then we expect them to stay that way,
but they never do.
So, I think we are suppose to learn to really
embrace the unknow,
embrace evolution.
And learn to have flow with it
as a living organism.
OLIVIA WILDE
INVESTIGACIÓN EN ARTES SEGÚN JUSTO PASTOR MELLADO
(Extraído del capítulo 5 del libro de Justo Pastor Mellado, ESCRITURA FUNCIONARIA, editorial Curatoria Forense).
Unidades de formación e investigación en artes
visuales
Investigación, en este terreno, es sinónimo de producción de
conocimiento. En cambio, la “investigación implícita” existente en todo trabajo
de producción artística no está orientada a la producción de conocimiento, sino
más que nada a la producción de obra. Entendamos que la producción de obra
es un tipo específico de producción de conocimiento que, en términos
estrictos, excede la tolerancia epistemológica de los procedimientos de trabajo
universitario. Esto quiere decir que acarrea consigo una epistemología de
segundo grado, por decirlo de algún modo, que corre unos riesgos
impensables y que se sitúan en el terreno de la irreductibilidad.
Reinaldo Laddaga, en su Estética de Laboratorio, reproduce la
pregunta que se formulara Paul Valéry en Piezas sobre arte (Madrid,
Visor, 1999): ¿Qué son las obras de arte? Y que responde de la siguiente
manera:
“Las obras de arte son ‘objetos’ en el sentido material de la
expresión, o secuencias de acciones, como sucede en el drama o en la danza, o
sumas de impresiones sucesivas que también son producidas por acciones, como en
la música, que poseen un atributo adicional: estos objetos o secuencias de
acciones, cuando funcionan, son de algún modo irreductibles”.
La irreductibilidad no es el objeto del
trabajo de la investigación en artes plásticas. Su objeto plantea desde un
comienzo la reducción de sus elementos y la delimitación de su campo de
intervención.
CONSTRUYENDO SUMERGENCIAS (III): DE BARTLEBY A BANKSY
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| Obra de Banksy en el parque instalación Bysmaland |
Investigación sobre los seres sumergentes: Quiénes son. Qué los define. Por qué vale la pena tomar atención en ellos.
Hay un tipo de desobediencia a la que se llega al final de un ciclo grande en la vida. Hay un tipo de sublevación que ya no tiene ganas de nada, a la que ya no le entusiasman muchas cosas. ¿Desobediencia de potencia débil? De ello nos habla Melville en su relato corto Bartleby. Hay que ver cómo Bartleby es una experiencia subterránea, nos sumerge en un mundo de visiones completamente diferentes, nos transmite la frustración y cierta dejadez, el aburrimiento de alguien que ha trascendido todos los juegos de la vida común. También el de alguien que ha perdido algo muy grande que ya no se podrá recuperar nunca más, por lo que todo se relativiza. Espíritu exhausto. Bartleby es un relato molecular, porque viendo su historia y el desenlace, uno podría decir que no pasa realmente mucho, es algo monótona y estacionaria. Sin embargo por debajo, a nivel molecular, están pasando muchas cosas. La escritura está trabajando silenciosamente áreas descuidadas en la psiquis de los lectores.
Cuando decimos que es molecular solamente estamos siguiendo los criterios expuestos por Deleuze y Guattari en Mil Mesetas y El AntiEdipo. Ellos tuvieron el tiempo de escribir todo un análisis sobre Kafka, pero el precursor, y lo sabían, era Melville. No me queda duda de que Metamorfósis es una creación inspirada en Bartleby. En Bartleby se encuentra uno de los gérmenes de la idea de devenir-animal, devenir.insecto e imperceptible. Casi al final de su obra publicada, en 1993, Deleuze le dedica un ensayo ya memorable a estas alturas en su libro Crítica y clínica: "Bartleby el escribiente". Aquel libro tiene la expresa intención de atender a los intereses literarios del filósofo, pero siempre dentro de su diagrama de su trabajo, de su tipo de búsquedas.
El esquizoanálisis, análisis de líneas de vida, nos habla de la línea molecular. En esa línea suceden muchas cosas en Bartleby: El devenir-insecto de Bartleby, quien no era más que un ser desanimado, actuando al mínimo de sus energías. Preservaba por alguna cuestión de principios o de comodidad un espacio último de libertad para sí mismo, en el que decidía hacer o no hacer, sin importar dónde estuviese. Los que tienen mentalidad de esclavo aún arraigada en el inconsciente titubean y eligen llamar de jefes a sus superiores en una oficina. Bartleby no era particularmente un ser irrespetuoso, pero la desobediencia, por más calmada que sea, es una desautorización al poder, que se suele leer como falta de respeto.
Yo conocí a Bartleby de otra manera cuando vi a los ojos a mi abuelita en su encierro voluntario en la vejez, pasados los 80 años, en su alejada casita. Su insistencia era por preservar su libertad de espacio y de toma de decisión en su espacio. Las familias ya tienen sus normas y sus tiempos, me decía, yo quiero vivir aquí nomás haciendo mis cosas. Si me quieren ver me pueden visitar. Su corazón se había vuelto frío, aunque no perdiera la ternura que le brotaba en ocasiones. Esa sensación de auto-reclusión, ese retiro en el que uno se entrega luego de que ha perdido lo más querido, es lo que siento en Bartleby. No sabemos nada de su pasado, pero es una historia de rechazo, de indiferencia, hacia los valores puntales de la sociedad que no considera al individuo.
El parque Dismaland, una instalación de arte de Banksy en colaboración con varios artistas, es una experiencia de desencanto contemporáneo.
Hoy vuelvo a Bartleby por enésima vez, pues estoy buscando entender más del artista Banksy, graffitero y artista urbano reconocido a nivel mundial, pero de identidad desconocida durante más de veinte años. Ese es un primer dato para entender por qué los relaciono. Deleuze me enseñó a admirar la anonimidad de Bartleby. Su falta de preferencias, la imposibilidad de colgarle ningún cartel para definirlo. Bartleby sorprende porque no es identificable, de repente en la oficina donde trabaja se dan cuenta de que no está lejos de ser un fantasma, por su falta de pasado, de familia, de referencias de cualquier tipo.
Banksy documentary: Welcome to the Banksy art hotel in Bethlehem
Banksy es un desconocido. Golpea a la sociedad con sus graffitis anónimos. Llevan su firma pero quién es él. Banksy preferiría no decir su nombre. La identidad, el nombre, el rostro, nos congelan, nos fijan. El rostro te hace sujetable, también tus señas, tus hábitos y tus preferencias. Por ello, como estrategia de resistencia, me interesa plantear un pensamiento inalámbrico, que alude directamente a procesos de subjetivación de resistencia. Lo que se necesita es descablearse de las prioridades de la sociedad, de su visión y de sus premuras. Mi propuesta es actuar desde una situación no atada ni aferrada a un punto clave, centro, ni derecha enraizante. Pero mantenerse conectado con una profundidad que te otorga balance. Es una sensación la conexión. Conectarse para no traicionarse a uno mismo. Pero saber si estás conectado y bien descableado es algo que hay que averiguar, que se observa en la acción. No basta con la voluntad, con la decisión. En algún punto nos sobrepasa. La acción humana sobrepasa al yo. (Los testamentos traicionados, Kundera).
Banksy y su relación con Palestina.
EL PADRINO RELECTURA
El Padrino (1969), la novela escrita por Mario Puzo,
nos maravilló y no ha dejado de maravillar a varias generaciones desde su
aparición. Después de haberla leído varias veces, después de haberla asimilado y
dado vueltas por largo tiempo, nos hacemos una pregunta ociosa y tal vez
divertida, pues deseamos entender mejor una cuestión: ¿Cuál fue el razonamiento
que le permitió a Sollozo atreverse a ejecutar el gran ataque contra la Familia
Corleone? Y relacionado a ello, ¿cuáles fueron los errores estratégicos de Vito Corleone al respecto?
Si hacemos un ejercicio, podría decirse
que comienza por calibrar la real fuerza de los Corleone, y después de sopesar
una serie de acontecimientos llega a la conclusión de que su fortaleza ha sido
sobre-valorada por el resto de las Familias. Es decir, no se malentienda, le
tiene muchísimo respeto a los Corleone, y no se metería así nomas con ninguno
ellos, pero dado que los necesita para iniciar sus operaciones con el
tráfico de droga en América, se exige pensarlos y evaluarlos. Y cree descubrir
que los Corleone están sobre-valorados principalmente gracias a que ellos
mismos saben encubrir muy bien sus debilidades, son discretos por educación, no
revelan nada que pueda perjudicarlos, ni siquiera se sospecha que puedan tener
alguna división interna. Sin embargo, Sollozo necesita encontrar una grieta, y
cree tenerla. Por lo pronto lo que sabe es que el Don, Vito Corleone, se está
haciendo más viejo, que ha empezado a tener algunos descuidos, que se lo ve
comprando fruta en el mercado de vez en cuando, y él se dice a sí mismo ¿por
qué no enviar a un encargado para que cumpla esos sencillos menesteres? Pero el
Don es un hombre de tradiciones, conserva algunas pequeñas manías, detalles que
lo ligan a su pasado antes de que se convirtiera en alguien poderoso, y son
estos detalles, después de todo, una especie de lazos que le aseguran
mantenerse con los pies en la tierra: visitar a los viejos amigos, tocar las
frutas, recorrer el antiguo vecindario. Vito es esencialmente un hombre
sencillo, nada odiaría más que el deber de tener la mente ocupada todo el
tiempo en el único objetivo de hacer más grande su imperio. En realidad le
gusta ir por el barrio de vez en cuando, conversar aunque sea de manera muy
breve con los viejos amigos que atienden sus negocios, tomar un helado con sus
nietos, ese tipo de cosas. El Don desearía no tener que encerrarse en un fuerte
militar los siete días de la semana, y más bien ser un ciudadano corriente y
ordinario que puede pasar desapercibido en las calles al menos un par de horas.
Pero sabe cuál es el precio que ha tenido que pagar con tal de lograr su
objetivo central, que era asegurarse una buena vida para él y todos los
miembros de su familia, que vivan con salud, dignidad y cierta holgura. El
Don suspira por un instante, existe algo del hálito de la resignación en su
rostro, al mismo tiempo no se reprocha nada, sale de su ilusión y vuelve a su
trajín diario. Salir al mercado es una manera de estar en contacto con la gente
y de no olvidar su procedencia, de alimentar su inocente ilusión, aunque sea
por pequeños periodos de tiempo.
Sollozo pondera cada uno de estos
detalles. El Don no es un sanguinario, no es un asesino por vocación, es un
hombre de familia, riguroso, está todavía atado a ciertas creencias religiosas,
es conservador y puritano, se está haciendo blando una vez que ha visto nacer a
sus nietos, pero lo que lo convierte en peligroso es que se trata de un
siciliano. Y un siciliano verdadero es, en cierto sentido, un personaje
inalámbrico, aquel que está dispuesto a arriesgarlo todo cuando siente las
llamas del fuego quemante y debe tomar una decisión impensable. Esto lo hace
impredecible, peligroso. Nunca se sabe, el Don podría tener todavía algunos
cartuchos en su repositorio. Por otra parte, es bien conocida la confianza que
el Don le tiene a Tom Hagen, el germano-irlandés nombrado Consiglieri de la Familia; visto bien, Hagen es un hombre forjado
con esfuerzo, un hombre recto y leal, que conoce de las condiciones duras de la
vida, ¿pero es un hombre hecho para la guerra? ¿Podrá aconsejar al Don en
trances de guerra? También se intuye que el Don ha de estar algo preocupado por
no tener una figura clara de su predecesor. Sonny es demasiado impulsivo,
temperamental, sanguinario cuando no necesita serlo, lo cual es signo de
debilidad, mientras que Freddo es débil claramente, falto de carácter y de
ambición, casi estúpido para algunos, aunque no se discuta su apariencia de
hombre de buen corazón.
Todo esto nos lo dice Mario Puzo a medida
que avanza la novela, desde el primer capítulo, pero él no puede explicarnos
qué es lo que nos está diciendo, no puede decirnos a dónde va. La modesta tarea
de nosotros los lectores es comenzar a ver este asunto en forma de secuencias.
La novela ha sido armada por secuencias y de una manera premeditada. Tal es así
que el razonamiento de Sollozo se basa en todos los datos que Puzo nos va administrando
al narrarnos quiénes eran Los Corleone. Todo se va hilando al mismo tiempo,
somos partícipes en tiempo presente de lo que está a punto de suceder.
Un recurso admirable que se observa en el
estilo de Puzo es su capacidad para sorprendernos. Y es porque nos prepara en
las secuencias anteriores para esperar justamente lo contrario de lo que llega
a suceder en secuencias posteriores. Nos engaña, juega con nosotros. Por
ejemplo, la descripción cuidadosa que hace de las características y la
mentalidad del Don, de su familia, de su organización, y la manera impecable y
poderosa en que resuelve el asunto de John Fontane, su ahijado, genera una
mística que distrae; luego convierte a un prepotente como Waltz en otro más de
los seres atemorizados que ha torcido el brazo a la voluntad del Don. La acción
que ordena el Don ante un idiota como Waltz, para persuadirlo de que coloque a
Fontane en el rol principal de la película central del estudio, tiene ribetes
que me impulsan a relacionarla con lo ocurrido el 9-11. Volveremos a ello. Por
lo pronto no dejaremos de lado la cuestión de las secuencias y la sorpresa.
Decíamos que Puzo inicia la novela
construyendo en el imaginario de los lectores la idea de que Don Corleone es el
hombre más poderoso que existe, es temible, tanto así que ni siquiera le teme a
la influencia de J. Edgar Hoover, el inclemente director del FBI. ¿Cómo es esto
posible? ¿Puede suceder algo así en América? De modo que lo último que podemos
imaginar es que le ocurra algo a este hombre tan poderoso. Pero justo antes de
que tengamos demasiado tiempo para pensar, justo cuando estamos comenzando a
familiarizarnos con los personajes, sucede el atentado orquestado por Sollozo.
La ejecución de la idea que Sollozo tenía en mente es casi perfecta; su plan
macabro concebido con aguda inteligencia psicológica y táctica, desnudó por
completo los puntos de debilidad de la organización del Don, y para proceder en
su ataque se encargó personalmente de contratar a los mejores hombres para
ejecutar el plan en cada fase. Era importante no despertar sospechas, que no
corrieran voces en los bajos fondos respecto de este reclutamiento. Sería un
ataque simultáneo, en época de Navidad, cuando el común de los mortales está
imbuido por ese espíritu de invitación a la paz, e inconscientemente todos han
bajado un poco las defensas. El golpe de Sollozo deja perplejo a Fredo, que
observa caído a su padre en la calle del mercado, con la espalda sangrante
después de que le acertaran cinco o seis tiros en la espalda. El golpe nos deja
perplejos también a los lectores, es el mismo efecto que Coppola logró producir
en los espectadores al narrar la historia en el cine. Los sonidos aparatosos y
estruendosos de esas armas disparando, el humo que sale de las pistolas, la
tragedia impensada para un hombre invencible, y la música que acompaña
llevándonos dos escalas más arriba en la pulsación de nuestros corazones,
mientras Freddo se derrumba en llanto al lado del cuerpo sangrante de Don
Corleone… Es un complot que funciona a la perfección. Así, uno de los grandes
méritos de Puzo es saber narrar de una manera que el lector se entera de nuevas
cosas y se sorprende junto a algunos de los personajes que en la historia
sufren la misma reacción de sorpresa.
Pero esto no queda ahí para Sollozo. En
otra parte de New York, a la salida de una tienda, dos hombres obligan a Hagen
a subirse al carro con ellos. Puede observarse en estos acontecimientos que la
Familia Corleone estaba completamente indefensa. No había esperado este ataque
de ninguna manera, no había podido anticipar semejante acción temeraria tomada
en contra de ellos. Una de las armas más temibles de los Corleone, lo recalca
Puzo varias veces, es el sanguinario Lucca Brasi. Sollozo ya ha jugado sus cartas.
Necesita cerrar el negocio, necesita la cooperación de los Corleone. No puede
aceptar como respuesta ese “I would prefer not” a lo Bartleby que el Don le
había hecho escuchar en su reunión previa. Para cerrar el negocio necesita
conversar con un hombre que tenga la misma hambre que él, alguien que viva en
los nuevos tiempos, no un líder desgastado y de la vieja escuela como el Don.
El hombre que buscaba Sollozo era Sonny, el hijo mayor, alguien menos
inteligente, evidentemente menos cuidadoso, pero con más deseos de hacer los
negocios del futuro, y ciertamente el negocio de las drogas les traería muchos
beneficios económicos. Lo que Sollozo no podía mencionar eran los problemas que
venían con esa nueva bonanza, los problemas con políticos y autoridades, que
eventualmente repercutirían en sus negocios. Don Corleone valoró muy bien sus
opciones y los peligros, no pensaba arriesgar lo que había logrado, por tratar
de conseguir más de lo que ya tenía, que es poder, por el simple objetivo de
subir sus ganancias. Cuando el Don se había disgustado tanto con Sonny por
intervenir imprudentemente en la conversación con Sollozo tenía una razón
clara: le había mostrado a Sollozo que tal vez no todos estaban de acuerdo con
el Don, que no perseguían las mismas cosas, pero que estaban maniatados por su
jerarquía e incuestionable figura. De ese modo Sollozo entendió que no era el
imperio Corleone el que se oponía a cooperarle, era solamente el Don. Esto lo
conversa con Hagen cuando lo tiene capturado. A Lucca Brasi y al Don decide
matarlos, pero a Hagen le dará otro trato, y consiste en ablandar su juicio,
persuadirlo de que lo mejor que pueden hacer en adelante es cooperar con él. La
misión de Hagen será convencer a los suyos de lo mismo. De entrada avisa y recalca
que el Don ya ha sido asesinado, intenta así golpear a la confianza interna de
Hagen, lo desmoraliza por unos instantes, lo afecta de mil pensamientos terribles
en su cabeza, y luego se muestra persuasivo: es sólo negocios, él quiere la
plata, quiere el poder que le dará el nuevo negocio. En realidad, lo que desea
es reconfigurar el centro de poder en la escena de la Mafia italiana radicada
en los Estados Unidos. En una nueva era, él, junto a los Tataglia hasta por
ahí, y apoyado en Barzini, deberán dirigir el pulso de lo que pasa en esa
ciudad y en el país, y después más allá. Es un hombre muy ambicioso Sollozo, y
su inteligencia no pierde el paso. Comete un acto que puede desencadenar la
guerra entre las Familias, pero al mismo tiempo toma la medida preventiva, que
consiste en usar a Hagen como el conciliador. Seguramente, eso calcula, los
Corleone junto con sus dos caporegimes
Tessio y Clemenza, sentirán el bajón anímico, la reducción invaluable de sus
fuerzas ante la partida del Don, y si le suman las dotes persuasivas de Hagen
convencido de que lo mejor es quedarse con algo antes de que lo pierdan todo,
puede pensarse en un escenario donde los Corleone den su brazo a torcer. El
plan es casi perfecto. La fortaleza de la Familia del Don se había constituido
en manera piramidal, pese a todos sus esfuerzos por descentralizar en cierta
medida el poder. De modo que una vez salida de la figura su cabeza, toda la
estructura tendría que conmoverse y sentirse algo perdida, quizá hasta
desprotegida. Pero lo que Sollozo no había tomado en cuenta era la segunda
línea de fuego de los Corleone. Santino, como lo llamaba su padre, junto a los
caporegimes eran todavía una fuerza de temer, y Hagen sólo podía llevar
sabiduría a esa fuerza. Sin embargo, el arma secreta, el personaje que más nos
impacta, es Michael Corleone. Es un arma escondida cuando ni él mismo sabía que
era un arma escondida. Los hechos lo revelan como tal. Si Michael no se hubiera
plantado en tal manera contra el capitán Mac Cusley a la salida del hospital,
Sollozo nunca hubiera tomado atención en él. Pero Sollozo oye muy bien lo que
el capitán tiene para contarle de él, de modo que propone una reunión
itinerante a los Corleone, y requiere que sea Michael el que oficie de
representante, a solas, en compañía única del jefe de la policía, Mac Cusley.
Bastante de su pensamiento se revela
cuando conversa y razona con el Consiglieri
Tom Hagen una vez que lo ha secuestrado. Esa ocasión persuade a Tom de que ya
no tienen el poder de antes, principalmente porque la mejor época del Don ya ha
pasado.
[continuará]
domingo, 7 de enero de 2018
REMINISCENCIAS: EL ABUELO Y YO
Los niños así como dicen una cosa dicen otra. No les interesa detenerse mucho en los pormenores de las situaciones, especialmente si les hacen sentir mal. Son como un cántaro cristalino que necesita precipitarse cuando está medio lleno. Ellos viven para alimentar lo que los entusiasma, del resto se alejan y ya.
Una telenovela muy recordada de la niñez, pero sobretodo de la adolescencia, es El abuelo y yo, de Televisa. La seriedad de los temas que trataba El abuelo y yo es llamativa, eso lo pienso recién ahora que pude volver a ver algunos pasajes gracias a los videos que subieron muchos fans a YouTube. Y esto es llamativo, más aún cuando se suele recordar aquella telenovela como "infantil". Es que creemos tener muchos asuntos de la vida de adultos todavía vedados para nuestros niños, pero hoy más que nunca nos sorprendemos con todo lo que ya saben y comprenden desde tiernas edades. Esta verdad parecía tener en mente el equipo de Pedro Damián, el productor de la telenovela, pues supieron hilar una historia que combinaba los intereses de los menores con las complejidades del mundo adulto cortando esa atmósfera transversalmente. Fue una de esas telenovelas que cautivó a personas de diferentes edades. A mí me impactó cuando tenia 14 o 15 años, mi abuela Viqui fue la única en mi familia que la llegó a ver también.
La telenovela se empezó a transmitir el 6 de enero de 1992 y duró hasta el 26 de junio del mismo año. La segunda vez que fue transmitida en Bolivia fue en 1995, gracias a la red ATB, durante el segundo semestre. Fue en esa segunda oportunidad que recién la vi con toda la magia y tragedia que narra su historia. Su historia trata por lo general de evitar el ángulo predecible o cursi, está llena de giros y golpes bastante duros para sus personajes, y siempre te guarda una sorpresa ligada a la aventura o a lo inesperado. A veces la recuerdo como si fuera un entrañable libro que leí en la adolescencia. Nos entregó de sopetón la magia de una relación entre dos niños-adolescentes, Daniel y Alejandra, como casi cualquier persona soñaría poder recordar de su niñez. A veces las historias mágicas nos ayudan a rellenar con vivencias de segunda mano las cosas que nosotros no vivimos. Por eso debemos ser tan aficionados a leer novelas, ver películas, o enfrascarnos en una telenovela durante meses y meses.
Para los que nacimos en los 80, será muy común recordar la experiencia de haber seguido ciertas telenovelas en el hogar, pues las pasaban en horarios estelares y se convertían en un espacio para compartir con la familia. No existía en nuestro tiempo el internet ni la televisión por cable, ni el DVD o Blueray; adquirir una película en VHS era mucho menos accesible que lo que sucede hoy con los dvds. Es así que con mi hermana Susy acabé siguiendo con disciplina novelas como Muchachitas, Baila conmigo, Volver a empezar y Lazos de amor, novelas que fueron marcando nuestra adolescencia y juventud. Mi mamá veía todas las novelas de Daniela Romo, de Lucía Méndez, o las del villano Federico Cantún, como una titulada Imperio de cristal. Recuerdo también que en mi casa fueron un éxito otras telenovelas como Morelia, Alondra, La Dueña y María la del barrio.
Sin embargo, El abuelo y yo fue una experiencia muy profunda de internarse en las peripecias de los personajes. Cuando leo los comentarios que ponen miles de youtubers en los videos de la novela que están en la red, me doy cuenta que fuimos muchos los que experimentamos una sensación muy parecida en diferentes partes del mundo. Marcó generaciones de una manera irrepetible. ¿Qué era pues aquello tan especial? A mí me encantó que nos creara una universo tan cálido y entretenido en la vida de sus personajes en la ciudad, ya uno se sentía en una atmósfera entrañable, siguiendo la vida de Daniel (Gael García Bernal), el niño de la calle que sobrevive con su perro, y que ha sido desalojado de su hogar junto con otras familias pobres de un vecindario, y que finalmente se gana la simpatía de Joaquín Rivera, el único vecino que se resistió de ser expulsado del lugar y mantuvo su casa. La historia nos muestra que la desdicha y las situaciones duras no se limitan a los pobres. Por ello conocemos el otro mundo de la niña rica que tiene todos los gustos a mano, es Alejandra (Ludwika Paleta), que se confronta a las maldades de su compañera de curso la Yoya, pero que sufre por todo ante la frágil situación de sus padres en conflicto, lo cual afecta en el humor de ambos. Alejandra y Daniel son dos muchachos que se encuentran en un momento de abandono en sus vidas, y en el que ansían con todo el corazón sentirse queridos y aceptados. En el capítulo 9 ellos se consagran su unión con un inocente beso y un abrazo tan profundo como el bosque.
Capítulo 9
La novela bien podría haberse llamado Daniel y Alejandra, pero probablemente le habría faltado algo. Por eso el abuelo introduce el otro plano, que es el de los problemas reales y a veces ridículos de la vida adulta en esta sociedad muchas veces insensible e interesada, corroída por la ambición desmedida. El abuelo es el plano de la vida adulta, la pobreza, el perdón, la rigidez de los valores de la sociedad y el castigo moral; también representa al artista, el mundo del arte y la honradez sencilla. El abuelo era un concertista de mucho éxito, eximio intérprete en el piano. Un accidente grave le cambia la vida, dejando herida su pierna derecha. Expulsa de su hogar a Isabel, su joven hija, al enterarse de que estaba embarazada, y con ello se procura una vida posterior de angustia, remordimiento y soledad. Nunca la vuelve a ver. Se convierte en un gruñón y ermitaño, sólo abierto a escuchar a un abogado de mala calaña, el licenciado Fonseca, sin darse cuenta de las verdaderas intenciones de ese sujeto. Todo cambia cuando conoce a Daniel y lo deja ingresar en su mundo. Sofía, la niñera de Alejandra, dice algo memorable en los capítulos finales: "yo nunca había conocido a dos personas que se necesiten tanto, como Daniel y su abuelo". Eso era lo que representaban el uno para el otro, la esperanza final, la diferencia entre una vida de oscuridad y una vida reinventada, una segunda oportunidad para ser felices, verdaderamente felices.
Volviendo a lo que me encantó de la novela, lo más sensacional fue la rebeldía y a la vez la unión que transmite. Cuando parecía que ya nos habíamos puesto cómodos en el mundo que evoca en esos barrios, en esas casas, en el colegio de Alejandra o la carnicería donde trabaja con Daniel, de repente cambia todo a una atmósfera de claustro, cuando Daniel es llevado al orfanato y Don Joaquín el abuelo se recluye voluntariamente en un asilo de ancianos. Los lugares de encierro de los que habla Foucault, los restos de la sociedad disciplinaria, nos los muestra todos El abuelo y yo. Al mismo tiempo, la situación de crisis en el hogar de Alejandra llega a un punto álgido. Algo debe ocurrir para que todo se reordene. Y es entonces cuando llega la parte más llena de aventura, la fuga, la serie de fugas, en un globo aerostático.
LA PINTURA ABUELO Y YO
Cuadro 1. El abuelo y yo es un cuadro de pintura. Un niño con su polera celeste y blanca, acompañado de su perro con un mameluco, apostados en el rincón de un cuarto pequeño abigarrado de muchos objetos antiguos, mientras un señor mayor está sentado en un sillón con su bastón apoyado al lado derecho. Goteras en el techo y las paredes algo oscuras, con cuadros malogrados en las paredes.
Cuadro 2. Un niño que se ha quedado solo con la mitad de su corazón mientras sostiene a un cachorro de su perro Anselmo, y se aleja de nuestra vista lentamente con su abuelo acompañándolo a paso lento y filosófico. El paso filosófico se utiliza precisamente en estas ocasiones de urgencia íntima en el mundo interior, son el mecanismo de defensa del cuerpo.
Cuadro 3. El globo elevándose en una noche esplendorosa, llena de fuegos artificiales, simbolizando un momento en el que ha triunfado el espíritu humano que no se quiebra. Dos niños y un anciano entusiasta se elevan en ese globo despidiéndose de un pueblo en el que han apreciado su historia de firmeza, de defender su derecho a estar juntos, aunque los mecanismos de la sociedad quieran separarlos.
EL FINAL
En el capítulo final escuché la línea más filosófica que pueda recordar:
- Abuelo. qué es el amor -pregunta Daniel.
A: Un instante.
Enlaces relacionados:
Gael García Bernal recuerda a Alendra.
CONSTRUYENDO SUMERGENCIAS (II)
el placer último está dirigido al que gusta de leer. en última instancia hacemos esto como un ejercicio de relojería que aporta un gran placer: narrar las peripecias de las ideas que llegaron a este libro. SUMERGENCIAS es un libro de filiaciones con toda claridad. todo buen lector ha experimentado que la lectura es en realidad una enredadera, pues un autor, si se disfruta, te dispara hacia otras nuevas lecturas inéditas. lo que hacen los buenos libros es avivar la búsqueda que nos corresponde a cada uno de nosotros. por eso los lectores partimos en busca del nuevo libro, de la canción que nos lleva ahí, o incluso releemos con diligencia única el libro que requiere nuestra investigación.
sumergencias es un libro que nace profundamente influido por la sensación de Bartleby, ese personaje subterráneo. de Bartleby pasé a entenderme con Spinoza, y después con Bob Dylan. había algo muy rico ahí. también SUMERGENCIAS es hija de la hilera de escritores contraculturales que admiro, desde Henry Miller, pasando por los beatniks, hasta Bukowski, incluyendo ahí a Casanova, Rimbaud, kAZANTZAKIS, Stefan Zweig, entre otros. esa universidad portátil que llevo conmigo es lo que me configura muchas búsquedas.
el método de trabajo de michel onfray, en los videos donde muestra cómo configuró su contra-historia de la filosofía, me resultan sorprendentes (su manera de organizar sus apuntes interminables). desde que vine a santa cruz de la sierra e inicié mi nuevo camino de búsquedas, la plataforma youtube se constituyó en algo central en mi vida. osho, gracie jiu jitsu, mma, boxing, literatura entrevistas, fútbol de europa, son algunos de mis constantes asideros. fue ahí también donde rescaté conferencias raras de Krishnamurti, por ejemplo. todo lo que leemos se complementa de una manera maravillosa hoy en día gracias a youtube.
lunes, 1 de enero de 2018
CONSTRUYENDO SUMERGENCIAS (I)
la vida de todos se desarrolla en diversas líneas, muchas de ellas no son apercibidas por diferentes razones. a veces un diario ayuda a ordenar las sensaciones. mi vida se desenvuelve fuera de radar en muchos sentidos. aunque en la superficie cumpla esa frase que decía Kierkiegaard, "nada más que un burgués". las actitudes tienen mucho que decir de las personas. no puedo a veces ocultar mi sentido de rebeldía. una vez que las leyes del Bushido han influido en tu vida, entiendes lo que es vivir por un código, según unos valores que no te endurecen, porque no son raíces ni arbóreos, pero es que van contigo, como hileras aéreas. la cultura es aérea, subraya Sloterdijk, y con ese enunciado giró mi mundo, porque venía a alimentar la línea de trabajo que me propuse.
esto fue hace exactamente tres navidades, fines del 2014. descubrí, o más bien, le di vida a un nuevo concepto de sumergencia. la atmósfera de la nostalgia, de la neblina mística de los recuerdos en la vida, y la niñez, también de la familia añorada, todo ello empujaba a una sensación omnipresente. la soledad es algo muy preciado para mí. no puedo mentir, necesito la compañía como todos, pero no todo el tiempo. la diferencia es que me deshilacho por dentro cuando no puedo disponer de mi espacio mi tiempo y mis cosas para entregarme al solo acto de componer, reunir, buscar, escribir, lo que sea que llevo en mi búsqueda, para volverlo mi nuevo trabajo. el caso es que llegué a comprender el fenómeno de la sumergencia. el episodio de Arquímedes en la bañera fue fundamental para terminar de entenderlo. también pude esa misma época, lluviosa, hermosa en Santa Cruz, descubrir el concepto de conexiones inalámbricas subterráneas.
no puedo mantener el mismo respeto por mí mismo si no entrego este libro terminado a los demás este año. tengo mis lectores, por supuesto. los que yo conozco tal vez no pasen de veinte, pero se que hay otros que me leen sin que yo sepa casi nada de ellos, sólo por algún raquítico contacto por facebook.
volvamos a las conexiones inalámbricas subterráneas. esto es algo que no sabía cuando escribí mi primer libro Pensamiento inalámbrico (2013). las conexiones inalámbricas suceden por debajo, mientras estamos alimentando el cuerpo. por eso es importante leer de aquí y de allá, las lecturas salteadas que llama Piglia. mi cerebro funciona como un gran pulpo que se expande por lianas a los lados y avanza tomando muchas referencias de diversa procedencia. no siempre es fácil para todos. pero lo que espero es brindar una experiencia rica, estimulante, interesante, con diferentes posibilidades desde donde el lector pueda relacionarse y seguir. siempre he pensado que lo que no entiendes al leer un autor, lo debes dejar y pasar a lo siguiente. las cosas se entienden la mayoría de las veces de manera retroactiva, necesitamos dejar que las palabras y las ideas se asienten, que maduren en nosotros. sobre el arte contemporáneo, Enrique Vila Matas dice que el no entender habilita un espacio muy rico para la imaginación. es decir, ¿qué puedes hacer si no tienes la teoría previa que te pone en posición de aprovechar una obra de arte de punta? el arte contemporáneo es exigente en ese sentido, te pide que conozcas un poco de lo que se hace, de lo que se hizo, está lleno de guiños y referencias de hipercampo, a veces son una especie de palimpsestos visuales. pero en cambio Enrique utiliza su imaginación, que ya de por sí es muy suelta, para hacer algo con esas obras que lo conmocionan, le activan la curiosidad. tienes que ser un poco investigador con ciertas obras de arte contemporáneo que sí que son interesantes. la pregunta es cómo activar ese emprendimiento del expectador. Kassel invita a la lógica es una ventana hacia ello.
siguiendo con las conexiones inalámbricas subterráneas, les mostraré en qué momento sucedió. mi segundo cuaderno de anotaciones indica que fue el 26 de diciembre, antes de las 9:00 am, que llegué a esta noción. lo recuerdo como si fuera recién, habíamos desayunado con mis padres y la mañana era nublada, contenida, perfecta. la atmósfera del departamento estaba construida para escribir. esta frase había sido un disparador clave.
"you will be alone with the gods,
and the nights will flame with fire"
la extraje de un poema de Bukowski, ROLL DE DICE. if you are going to try, go all the way. otherwise, don´t even start...
la imagen de estar sólo en la noche acompañado de tus dioses ocultos, es la imagen que tengo del placer de escribir, de la compañía imperceptible, a la vista de otros, que te procura el escribir. es otro mundo con su propia música y sus piñatas y sus formas. cada uno es una ficción de su propio país. Jesús Urzagasti dice algo parecido en El país del silencio, su obra mística, insondable, infinita.
"Y así me manejé en la multitud, solo, en la mera compañía de mis dioses ocultos". (p.173).
así pues, llegué al concepto de conexiones inalámbricas subterráneas. me servía para estudiar los componentes del pensamiento, en su relación con la escritura y la lectura de la filosofía, de la literatura y las artes. este fue el disparador final que le dio vida: "la voz de algunos seres emerge de una profundidad que en ocasiones nos resulta familiar, como un espacio muy querido que se lleva portátil". el mundo de nuestras lecturas se hilvana en lo profundo, pareciera decirnos. la lectura incentiva para mí la figura de lo subterráneo. es lo que se queda con nosotros. Mientras, arriba, en lo aéreo, lo que hacemos es captar los datos, leemos de aquí y de allá, y escuchamos a otros, vemos películas, conocemos historias. las captaciones son aéreas, se producen por antena, pero las conexiones son inalámbricas. esto enfatiza en el hecho de que lo que se conecta toma su tiempo, va más allá de lo que uno quiere, es una resonancia entre fichas, casi sonora, que hace que se unan magnéticamente ciertas ideas, ciertas frases y pensamientos que ya son parte de nuestro bagaje.
así pues, no hubiera llegado a esta comprensión si no hubiera visto también una película muy bella en diciembre del 2014 sobre surfistas. Se llamaba "En busca de un sueño", la historía verídica de un joven surfeador admirable y de cómo conoce a un hombre maduro que le enseña todo lo necesario. Es su profesor quien comienza hablando en voz off:
"we all come from the sea
but we not all of the sea
those of us who are
sons of the shore
must return to it
again and again".
encontraba ahí la idea de unos seres que viven zambullidos, pero también de otros que viven zambulléndose, para encontrarse con algo que los trasciende. así surgió este pensamiento que anoté en mis blogs:
"el pensamiento inalámbrico se aplica tanto para lo alto como para lo bajo.
tanto para el espacio aéreo como para las rutas submarinas o subterráneas.
las olas son manifestaciones variables en intensidad que provienen del abismo (del océano).
cuando te posas en una ola tocas de algún modo un retazo del abismo.
No se puede escribir todo el tiempo de la misma manera,
así como las olas buenas aparecen sólo por temporadas."
en cuanto a lo aéreo, hay una frase de Bob Dylan que terminó de permitirme comprender de qué venía:
"llaves en el viento para que mi mente huya".
esa es la captación aérea, definida por tu radar. (todo lo que uno puede decir es cuanto ha llegado a percibir de las cosas".
entre Bob Dylan, Bartleby, y Spinoza, encuentro esta línea de furia, esta conexión innombrable y extemporánea, la constelación de la que nos habla Deleuze en su proceder con la historia de la filosofía. yo no reúno a filósofos, sino que hago un ejercicio específico de reunir a Spinoza, Bartleby el escribiente y Bob Dylan. entre los tres me hablan de un lugar de rebeldía pero con mucha modestia, con las armas del artista, completamente vulnerable frente a la aplanadora del poder. Bob Dylan sobrevive, pero no es la persona de la que hablo, es la figura de los 60 y 70. Los tres hablan muy fuerte, los tres nos gritan desde otro plano de la existencia.
"yo no tengo necesidad de retornar a ningún lado, porque nunca salí del ámbito que me pertenece, ni en los sueños ni en la realidad. que mi país es el mayor escenario de la soledad para seres como yo, es una evidencia que nunca perdí de vista: de entrada y con hombría reconocí que el mundo era de este y no de otro modo, y con el talante del bromista que oculta su tristeza dije paciencia y buen humor. [...] De hecho, comparto el mundo con todo el mundo, pero no me hace ninguna simpatía por las caras convicciones del hombre moderno". ( p. 173).leo los textos que he escrito y veo que puedo dinamizarlos y entretejerlos más. me gustaría que salga un libro corto, libro de bolsillo, sobre esta mirada en torno a ellos. me sirve para explicar mi manera de leer, que consiste en explicar algo utilizando la lectura de otro, que me alumbra algo impensado por afinidades que yo percibo.
"It takes one to know one"
hay que ser libre para amar a los seres libres. me fascina posarme y explicar esa otra vena que está presente en lo que otros escribieron para ver si puedo alumbrarla, porque creo en el procedimiento que Henry Miller lleva a la cima cuando escribe sobre Rimbaud. este otro mundo en el que se está. Osho dice: estar en el mundo pero no ser del mundo. el estar siendo de los indigenas, quizá podría identificarse aquí. Bukowski coloreó mi mundo con esta imagen para siempre:
"Francamente, estaba horrorizado de la vida, de todo lo que un hombre tenía que hacer sólo para poder dormir y vestirse. así que me quedaba en la cama y bebía. mientras bebías, el mundo seguía allí afuera, por el momento no te tenía agarrado de la garganta".
Estar por fuera de un lugar donde el mundo te agarra de la garganta. descubrir ese lugar, que con el tiempo llamé como otro concepto que descubrí: "fuera de radar". el problema al que remite está en consonancia. Bob Dylan y spinoza y bartleby inauguran un espacio así entre los tres. los tres son desesperantes a su manera, también algo modestos, nadie los elegiría como imponentes, dotados, o algo así. son pequeños, son expulsados, no hay lugar para ellos en un momento determinado.
martes, 31 de octubre de 2017
LAS OTRAS VIDAS DEL OBJETO EN EL ARTE
Sobre una exposición artística que se exhibió en el Centro de la
Cultura Plurinacional.
La experiencia
Al entrar a una de las salas, el
espectador se encontrará con una serie de objetos comunes, objetos de la vida
cotidiana, en ocasiones compuestos de dos objetos ordinarios, como ser un juego
de botas impermeables sobre una pila de ladrillos, o dos juegos de plátanos
ennegrecidos colgados en la pared lado a lado, acompañados de un sugestivo
título que evoca a la caja toráxica del ser humano, obra firmada por Andrés Bedoya.
Muy cerca de ahí se verá un pesado y elegante sillón de madera, del escultor
Marcelo Callaú, emergiendo de un montón de arena para irrumpir en el espacio
pulcro de la sala. En otro rincón se podrá apreciar dentro de una caja de
vidrio un cuchillo que lleva incrustado en la punta un pequeño candado, común y
corriente, obra de Douglas Rodrigo Rada. Y así continuará el recorrido con
obras de Ramiro Garavito, Sandra de Berduccy, Roberto Valcárcel, Anuar Elías,
sólo para citar a algunos de los 19 artistas que conforman esta muestra, todos ellos
ya reconocidos en el país.
Antecedente
Para encontrar un sustento para
esta exposición dentro de la historia del arte, los curadores de la muestra –Andrea
Hinojosa (CCP) y Juan Fabbri (CCP)–, nos remontan a la primera década del siglo
XX, cuando Marcel Duchamp, en el año 1915, expuso en el Museo de Nueva York su
obra “La fuente”, el famoso urinario, que firmó como R. Mutt. Esta acción le
permitió a Duchamp inesperadamente instalar en el mundo del arte su definición
de “readymade”, que designa a objetos manufacturados que se producen
masivamente, y que son tomados para ser expuestos en un espacio que invita a la
contemplación estética.
La operación de Duchamp de
relocalizar objetos comunes servía, aparentemente, para hacer notar que
cualquier objeto puede ser considerado artístico si tan solo es exhibido como
tal dentro de un museo. No obstante ello, su propuesta era más subversiva aún. Recordemos
su obra “In Advance of the Broken Arm”,
1964 (cuarta versión después de la pérdida del original en 1915). Este
sugestivo título, que significa “En avance de un brazo roto”, sirvió para
nombrar de una manera absurda a una pala de recoger nieve que se ha expuesto en
Museos de la talla del MoMA. No se llega a entender la crítica en la exposición
de este objeto si no se comprende antes que se expuso en el contexto de la Primera
Guerra Mundial, con toda su conmoción, en especial en Europa; además, forma
parte del surgimiento del movimiento dadaísta, al cual Duchamp fue siempre
asimilado, incluso contra su voluntad. “Dadá” es una palabra sin sentido, que
los artistas que conformaron este movimiento utilizaban para designar lo
absurdo que se había tornado ese mundo con el que no querían tener nada que
ver; Europa ardía en llamas y ellos actuaban en reacción de repudio, buscando por
diversos procedimientos, como en los inicios del collage, desorganizar la manera de registrar y experimentar la
realidad.
En este sentido, más allá del
cuestionamiento respecto de lo que significa ser artista, y de los modos en que
algo se define como obra de arte, Duchamp motivó a sus contemporáneos a romper
ataduras con las formas convencionales de apreciar las cosas del mundo.
Rompiendo con el arte impresionista, Duchamp reivindicó obras que no se
definieran solamente por criterios visuales, o lo que él llamaba obras “retinales”,
sino que se apreciara mucho más el sentido conceptual de la obra, y que hiciera
esmerar al espectador a encontrar algo en ella más allá de su impresión
visual. Esto significaba romper con los
patrones acostumbrados y las cualidades con las que se asociaba a lo artístico
(belleza, composición, simetría...).
Impresiones
El artista paceño Roberto
Valcárcel, que expone en esta muestra la obra “Pompeya, 2016”, señala que la
visita a una exposición artística debería ser una experiencia que le permita al
espectador modificar su manera de percibir el mundo, y que una obra sólo
funciona como arte en tanto que sirve como “abridor de ojos”. Es por ello que,
para definirla como arte, no interesaría si la obra expuesta es una escultura
que tomó tres décadas de trabajo, o es una pintura esmeradamente lograda, o es
simplemente una rueda de bicicleta unida a una silla de madera, con tal de que
cumpla el requisito de que verla sirva para alterar la manera de percibir algo
en la vida, en la existencia sencilla e inmediata que respiramos cotidianamente.
Otra característica de estos
objetos, expuestos como “ready-mades”,
es que en la acción de ser expuestos, han sido desprovistos de su utilidad, la
misma que le daba sentido a su existencia. Así se verá en la obra de Ramiro
Garavito “Coca y motosierra” (2014), en coherencia con lo que hacía notar Jean
Paul Sartre en su época existencialista en El
ser y la nada, acerca de los artefactos creados por el hombre, donde la
idea precede a la creación del objeto, y esa idea es su funcionalidad: la idea de
cortar papeles da lugar a la invención de la tijera. La esencia de la tijera es
que sirva para cortar papeles. Pero si, como dice Sartre, se confecciona una
tijera utilizando fideos, se ha roto con la idea, pues ya no sirve para cortar,
convirtiéndolo en un absurdo.
Son este tipo de objetos
modificados, que alteran la propiedad utilitaria de los objetos, los que han
sido reunidos en esta muestra titulada curada por el MNA y el CCP, titulada “El
objeto”. La muestra vuelve a los “ready-mades”,
pero la relocaliza en el tiempo actual, quizá ya no tanto para invitar a ver lo
absurdo de los tiempos actuales en que vivimos, sino para generar procesos de
cuestionamiento y de reflexión a partir de objetos que encontramos en la
realidad cotidiana de nuestro país.
Finalmente, cabe tomar atención
de una potestad que tiene ganada el artista para sí, y que consiste en la
capacidad de nombrar y significar, muchas veces de manera poética. No puede
pasar desapercibido este elemento en la obra de Anuar Elías, un Cubo de Rubik
con los colores de la Whipala, que
titula “El mecanismo de las invenciones”. Y más notoriamente aún, el título de
la obra de Iván Cáceres, “Una forma de concretar algo que nunca existió se hace
infinito como el grito redondo del ser redondo”, (2014), que reúne estructuras
metálicas con llantas y chiwiñas.
Existe la opinión de que el título es una exterioridad de acompañamiento a la
obra, algo prescindible, sin embargo, en el caso de la exposición “El objeto”, tal
vez el espectador encuentre curiosa la manera en que muchas de ellas hallan un
sentido muy diferente en el momento en el que se lee su título.
CONVERSATORIO: DESVELANDO LA AMAZONÍA
CONVERSATORIO
DESVELANDO LA AMAZONÍA
Instalación “Sangre blanca de la selva”
Evento: Espacio de reflexión y debate artístico
Lugar: Centro de la Cultura Plurinacional
Fecha: 27/06/2017
Horas: 19:00
Sala: Chiquitana
Invitados
ESPECIALES:
·
Raquel Schwartz, Directora Galería KIOSKO.
·
José Baudoin, Centro Eco-Pedagógico del Centro
Simón I. Patiño.
·
Ramiro Zenteno, Secretario Educación Cultura y
Descolonización CPESC.
Con la participación del
artista Ernesto Azcuy.
Puedes escuchar la grabación del conversatorio pinchando el siguiente enlace: Desvelando la amazonía
Descripción:
Temáticas
Parte I: Contexto
- Diferencias de significado entre las nociones de territorio y tierra en los pueblos de la Amazonía.
- La sabiduría de los pueblos indígenas en su adaptación a la vida en la Amazonía.
- Situación de los recursos naturales de la Amazonía.
Parte II: El proceso creativo de la obra
Ernesto postuló la idea de que el artista puede generar transformaciones en la realidad social con la movilidad de su obra. Fue una idea en la que discrepó con Raquel Schwartz, Directora de Kiosko Galería, quien dijo más bien darle poco poder de impacto a la obra del artista a nivel transformación social.
DE LA EXPOSICIÓN:
La exposición fue organizada de manera conjunta entre el Centro de la Cultura Plurinacional (Santa Cruz) y el Museo Nacional de Arte (La Paz), ambos repositorios de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia.
En esta muestra el artista se propuso hacer una reconstrucción de partes de la memoria amazónica, a través del uso sensitivo de texturas desafiantes en los lienzos digitalizados, combinando variadas fuentes y técnicas. Azcuy invita a observar y reflexionar sobre las imágenes históricas cargadas de sentido político, ético y estético. Al mismo tiempo, promueve el análisis de esas imágenes como testimonios de la colonización en la Amazonia, considerándolos reflejos que hieren y que recupera para evitar el olvido.
En esta muestra el artista se propuso hacer una reconstrucción de partes de la memoria amazónica, a través del uso sensitivo de texturas desafiantes en los lienzos digitalizados, combinando variadas fuentes y técnicas. Azcuy invita a observar y reflexionar sobre las imágenes históricas cargadas de sentido político, ético y estético. Al mismo tiempo, promueve el análisis de esas imágenes como testimonios de la colonización en la Amazonia, considerándolos reflejos que hieren y que recupera para evitar el olvido.
Se evocan los procesos de colonización y
las expediciones, primero por el oro y los minerales preciosos, después por el
caucho y la castaña, y probablemente hoy por petróleo, gas natural, madera o la
construcción de hidroeléctricas y carreteras.
En suma, se trata de una exploración
crítica e imaginativa de la Amazonia. El antropólogo Álvaro Díez Astete
describe a la muestra de esta manera:
“El mundo amazónico es retratado en esta obra sin
racionalismos, con alta poesía, donde se muestran los rastros de la humillación
y la ofensa, que la selva sufrió en el siglo XIX, cuando fue brutalmente
invadida, asechada y macheteada: Durante décadas los depredadores mezclaron la
sangre blanca de la amazonia -el látex- con la sangre roja de los indígenas,
para formar las “bolachas” que les enriquecía. El horror genocida de la codicia
arrasó a bala e incendió las aldeas de decenas de pueblos de
cazadores-recolectores-agricultores estacionales, asesinando miles de
indígenas”.
POSTALES DE LA MUESTRA:
![]() |
| El equipo del CCP que montó la muestra. |
PÁGINAS RELACIONADAS:
Noticias de la exposición en El Deber
ERNESTO AZCUY TRAE SU EXPOSICIÓN "SANGRE BLANCA DE LA SELVA"
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