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miércoles, 17 de julio de 2013

BRASIL VENCE A ESPAÑA Y SELLA SU TRAMPOLÍN




Maracaná remodelado, repleto, domingo por la tarde, panorama colorido. Himno cantado apasionadamente. Brasil frente a España. Durante todo el torneo de la Copa Confederaciones se habló de la final deseada para todos: Brasil vs. España. Lo deseaban tanto los hinchas de cada selección como los organizadores y la FIFA. A pesar de que Uruguay e Italia jugaron sendos partidos de semifinales para evitar la consumación de ese deseo, al final se dio nomas. 

El director de la revista As de España decía que la diferencia estaba en que Brasil abandonó sus raíces de juego bonito para asumir un juego más a la europea. Mientras que España hizo lo opuesto, dejó de lado la idea de juego de furia, para tomar el relevo del juego bonito. Entonces, el mérito de España habría sido perseverar en el cuidado de la forma de jugar, mantener la belleza como un camino posible a la eficacia. 

Los comentaristas en los medios y los titulares en la prensa anunciaban el choque de manera peculiar. Casi todos decían que era un partido entre la mejor selección de la historia contra la mejor selección de la actualidad. El palmarés de Brasil, y el sitial de España en el ranking junto a sus títulos consecutivos, avalan esta afirmación. Pero lo que los brasileños no aceptaban era que se diga que España les había robado el rayo. Es decir, que sea la nueva selección que maraville por su juego y sea la más ganadora. 

De entrada Brasil demostró que tenía todo el hambre de ganar esa batalla, que era casi una batalla de estilos. Brasil creció durante la competición, se formó y se descubrió partido a partido. España venía de mantenerse dentro de un proceso iniciado con Luis Aragonés, y de exitosa transición con el gran técnico Vicente Del Bosque. Las probabilidades de superar a España eran pocas. Meterle un gol, aventajarla, incluso ganar el partido por un gol, todo eso era posible, pero realmente superarla, desarticularla, eso era poco probable. Scolari fue muy listo en su planteamiento. Sabía que debía compensar con otros elementos lo que tenía para perder ante los españoles, ese su mayor entendimiento, su juego de conjunto afianzado, la táctica ya testeada y mejorada. Scolari no había tenido el mismo tiempo para hacer crecer a ese grupo joven de futbolistas brasileños. Pero tenía sus armas, sabía que podía hacerle un partido muy incómodo a España. 

Entonces el partido contra España fue ideal para explicar por qué había elegido a los 11 titulares que había elegido. Fue muy objetivo. Decía que le encantaba el juego de Fernandinho, pero cuando llegó Luis Gustavo del Bayer de Munich, no había cómo no valorar su oficio para el puesto. A Paulinho lo tenía ya de seguro y acertó. De hecho Paulinho se pinta como una nueva generación de volante perfecto: robusto, potente, fuerte, hábil con el balón, juego aéreo, presencia en el área rival, mucho despliegue y marcación. Es una versión mejorada de lo que hacen volantes como Xavi. Luego la decisión más polémica tenía que ver con la elección de Hulk como medio por la derecha. Todos pedíamos a Lucas, pero Felipao pensaba en una funcionalidad para el equipo, y no los calibraba individualmente. Para éste equipo, en el modo de juego que quiere para Brasil, Hulk es más conveniente, de eso se trata. Costó entenderlo, dado que Hulk cometía erros que hacían que nos saquemos los pelos en algunas jugadas. Pero fue subiendo de nivel, y ahora es casi unanimidad. Se respeta su titularidad. Es casi un Mauro Silva que puede amagar, correr en velocidad, chutar con fuerza con la pierna izquierda y meter goles. Se trata de un 5 disfrazado de 7. Felipao vio que tenía ahí un arma muy interesante, que le rendía tanto para defender y retornar, primera cosa, y luego para generar juego adelante. La prioridad de Felipao estuvo en armar una disciplina táctica bien organizada, que diese protección y sensación de control en el partido. Luego mandó a que se presione arriba, y además aceptó que se juegue con muchas faltas como recurso defensivo. 

La defensa no tenía mayores problemas, defensa de categoría, defensa europea. El tema era un poco quién sería el 9. Felipao sabía lo que quería. Fred era su 9 y Fred lo fue hasta el final. No falló. La figura del equipo circula entre Oscar y Neymar. Mediáticamente mucho más Neymar, sobre todo algo notorio ante el cansancio que trajo sobre sí Oscar en esta convocatoria. Pero es bueno saber que además tienen a un Lucas, un Bernard, un Leandro Damiao y un Jo. Y encima todavía está Kaká, que por despliegue físico, tiene más chances en este Brasil que las que tiene Ronaldinho. 

La final
Metámonos de lleno en la final. Muchas veces se ha dicho que la actitud define el otro segmento de la torta  en ese espacio donde la preparación y el talento ya no tienen jurisdicción, o al menos chapucean sin consistencia si no van acompañas por la adecuada fuerza psicológica. Fue ese el elemento que en la final decantó todo a favor de Brasil, al punto de que los dirigidos por Del Bosque aludieran también a una cierta mala fortuna en el partido: "no nos salió nada y a ellos les salió todo". Y es que Brasil tenía mucho más que ganar que España. A los españoles se les escuchaba decir en sus declaraciones algo así como que sería bonito cerrar un ciclo de títulos conseguidos en el Mundial y las Eurocopas frente a Brasil y en su casa, en una de las cunas del fútbol, quizá la catedral o la meca de este deporte, el mismo Maracaná. Había un peso histórico de por medio muy grande, no es lo mismo enfrentar a la campeonísima Alemania en una estadium de Sudárica que chocar contra Brasil en el mismo Maracaná. No decimos que los jugadores de la roja lucieran intimidados, pero tenían algo de perplejos ante todo ese clima generado, esa grandiosidad, el peso invisible de la historia... A muchos se les había olvidado, nos referimos a la crítica, que España es una selección relativamente nueva en estas lides de la élite del fútbol mundial. Hasta el 2010 no había ganado ni un mundial, mientras que Brasil ganó su primera Copa del Mundo en 1958. Brasil tiene 5 estrellas en la polera oficial, España sólo lleva una, la más reciente. En términos de historia, de lo que cada equipo representa para el Fútbol, el ente Fútbol, Brasil es muy superior. Estoy seguro que Felipe Scolari apeló a este recurso de alusión a la historia para motivar a sus jugadores: Brasil es el equipo más grande de la historia, jugamos una final en nuestra casa, frente a nuestra gente, estamos a un año de organizar un Mundial en nuestro país, y vienen ahora los españoles que recién se están asentando en este lugar que nosotros tantos años conocimos, ¿y pretenden que van a ganarnos? Hay que tener coraje para dejar abierta esa posibilidad frente a un brasileño. Felipao debió haber pedido cierta rabia al salir al campo de juego, cierto coraje por el simple hecho de que el mundo considere que Brasil iba a dejar que le quiten la copa confederaciones en s propio terreno.

Y así salió la verdeamarelha como una aplanadora. La estrategia, pases largos, que salten las líneas ràpido, como en el primer gol, pelotazo desde la defensa, David Luiz a la punta allá arriba, donde Hulk la mató con el pecho y se acomodó para emplear su aguijón. Los jugadores del medio de España recién estaban llegando de vuelta hacia su área para efectuar coberturas cuando Hulk sacó rápido un centro perfecto al área, donde Neymar y Fred estaban 1-1 con sus defensores. Las chances de que algo saliera de esa bola eran muy grandes, y así fue, con un Fred muy hambriento y atento para embocar la primera bola en las redes estando todavía caído en el pasto. Primer grito de gol y delirio en las tribunas, era un aliciente grande para creer que sería un partido emocionante, y que Brasil tenía reales chances de llevarse la victoria.

Después Brasil siguió desarrollando la estrategia planteada por la comisión técnica, un periodista español de El País ha escrito con acierto que se trataba de un modo de juego similar al más bestia de los equipos de Mourinho, cuando arrasaba a los peores equipos del Barcelona. Y así, Brasil esperaba agrupado en medio del campo, pero como si fuera una emboscada, porque apenas la recuperaban cabalgaban en los trancos de Paulinho, Luis Gustavo y el mismo Hulk hacia el área rival, creando una sensación de peligro constante. En cierto momento, muy rápido, los españoles ya tenían claro que debían ser cautelosos, lo cual les obligaba a tener la bola la mayor parte del tiempo con más intención de retención que de creación en vistas de progresar posiciones en la cancha.

Recuerdo que en la final del Mundial de Sudáfrica del 2010, Holanda había jugado de una manera algo similar, de hecho había planteado una estrategía de neutralización muy interesante. Si Robben no hubiera desperdiciado aquel mano a mano frente a Casillas, seguramente estábamos hablando de otra historia hoy. Pero ganó España, merced también a su mayor aguante, a su mejor banca y su convicción asentada en la paciencia. Pero notamos que Holanda no tenía las armas del juego brasileño, es decir, no tenían la misma técnica para discutir la posesión de bola y al mismo tiempo, saber cuidarla y tratarla con técnica del más alto nivel. En el ítem del cuidado del balón, España ha superado a prácticamente todas las selecciones contra las que ha jugado. Pero contra Brasil no podía pretender aquello, eso era una verdadera ofensa. Y tenían por ello razón los pentacampeones en jugar con furia. Combinaron la furia a momentos de lucidez y de juego con toques, pero la estructura soporte de ello fue el juego aguerrido, de presión, de choque, muy físico, como diciendo algo sin decirlo, cuestión de actitud. Brasil jugaba un partido eléctrico, tenía la obligación de ganarlo por hacer respetar su localía, y sobre todo porque era el trampolín emocional rumbo al próximo Mundial, era el día en que debían oficializarse el matrimonio entre la torcida y esta hace poco desacreditada selección. Felipao sabía que se jugaba todo ello, y en cada gol los jugadores fueron a renovar ese lazo con la hinchada, conmemorando las tres estocadas con su gente que bailaba en delirio colectivo.

Pocos nos esperábamos un resultado tan abultado, también porque la selección española es una gran competidora, y difícil es aplacarle el espíritu en un espíritu a sus jugadores de tanto kilometraje. Pero es cierto que varias de sus piezas claves estaban algo quemadas después de la temporada de Liga y Champions. España jugó un día después su llave de semifinal, tuvo un día menos de descanso, pero eso no es mucha novedad, normalmente eso le pasa a uno de los finalistas en torneos internacionales. En realidad los españoles no llegaron con la misma motivación con la que fueron a jugar la última Eurocopa, un poco porque no sabían de lo que les esperaba, fue todo bien nuevo, y en mente sólo habían venido a jugar la final contra el anfitrión. No fue un torneo en sí, nunca calentaron propiamente durante el torneo, siendo poco exigidos. Se toparon con Italia ya ya estaban algo fríos, sólo pasaron por los penales después de una agonía prolongada. Para el día de la final parecía que ya habían gastado sus tanques de reserva. Podían haber llevado el partido a base de su oficio y talla de campeones, muy bien merecida, pero Brasil sorprendió con una energía que desbordaba la importancia que ellos le habían atribuido al torneo. No pasará lo mismo en la copa del mundo, donde los españoles sabrán muy bien qué se están jugando cada partido. Y así como en el boxeo existe muchas veces un mal oponente, estilísticamente hablando, para el más pintado de los campeones así también creemos que Brasil, un Brasil enérgico y contundente, no es un buen rival por estilo para España, es el peor rival para el cual no está preparada del todo. No es una casualidad que desde el 2008 hasta la final de la confederaciones, en su paso tan laureado por competiciones internacionales, los dirigidos no hayan enfrentado nunca a Brasil. Sólo cuando lo hicieron probaron el sabor de una bebida muy diferente,  y entendieron quizás que no son los dueños del rayo, y que tendrán que exigirse al máximo si desean pasar por encima de esta selección brasileña que lleva la marca de los equipos de río grande del sur que dirigió Felipao Scolari.

martes, 16 de julio de 2013

A LA ESPERA DE ANDERSON SILVA



¿Qué le pasó a Anderson Silva en su primera derrota en el UFC hace unos días? Se trata de una pregunta que parece no tener respuesta clara. La mayoría de las reacciones han tenido que ver con una crítica a la soberbia de Silva. Pero bajar las manos no es un defecto para peleadores como él; el golpe con el que Weirdman lo cazó no fue nada sorprendente, un gancho común que tranquilamente podría haber esquivado la araña Silva. El problema es que eligió esquiva pasiva con los pies plantados sobre el suelo sin intentar una contra. Muchos decíamos que Silva llevaba elementos del Jeet Kune Do de Bruce Lee al UFC, pero en esta ocasión lo olvidó. Me parece que estaba intentando medir a Weirdman, observar sus movimientos, sus combinaciones y velocidad. Puede verse en la repetición que cuando Weirdman lo ataca toma un riesgo, queda más expuesto a las contras de Silva, y su ejecución de los golpes no es perfecta. Tal parece que Weirdman conectó un gancho de izquierda pequeño que incomodó a Silva, en ese momento hizo su payasada y por hacerlo recibió otro, luego falló la derecha y finalmente vino un gancho más de izquierda que fue el que lo tiró. Es decir, fueron tres ganchos en la misma área de la quijada los que sacaron a la araña Silva de la pelea. Es casi como si hubiera estado pidiendo para ser knockeado, o quería comprobar la dureza de su quijada. 

El mérito de Weirdman, el gran mérito, estuvo en la actitud que tuvo de ir hacia adelante como si estuviera peleando contra cualquier otro peleador. No mostró ningún rasgo de temor ni de molestia por las provocaciones de Silva. Él mismo dijo después de la pelea que tenía esperado que Silva hiciera eso para ganarle mentalmente. Antes de la definición, el americano todavía intentó una patada alta circular a la cabeza, que Silva esquivó tirando la columna para atrás. Peligro. 




Mientras Silva se conformaba con atacar las piernas de Weirdman sin consistencia, el americano avanzaba y parecía tramar algo. Silva lo tenía controlado usando su pie adelantado en forma de patada lateral y chequeando con la mano adelantada el jab de Weirdman. Pero el acabose llegó en unos segundos, fue a partir de que Silva cambió de guardia. Peleaba como aburrido. Ahí fue donde recibió el primer gancho zurdo al mentón. Aguantó. Se puso a hacer payasada. Ahí estuvo la diferencia porque Weirdman no tomó precauciones de retroceso en ese momento, sino que fue hacia adelante y conectó un gancho más que entró solido. Después el tercer gancho entró justo cuando Anderson iba hacia la mano izquierda de Weirdman. Difícilmente una quijada iba a soportar esa seguidilla con los guantes de MMA. 

El juego de provocaciones de Silva rayó en el descuido, no toda la pelea, solo en ese momento de cambio de guardia. Ahí no siguió una mínima pauta de lo que es el control de la distancia. Cuando Silva se puso a hacer su monería ya había sido tocado por un golpe directo, de modo que Weirdman se encontraba en el espacio donde podía llegar con potencia. No entendemos cómo Silva continuó su payasada en esa distancia, cuando lo propio era salir de ahí con juego de pies o bien cerrar la distancia, o al menos subir la guardia inmediatamente y usar la pierna adelantada o el jab para recuperar distancia. Anderson Silva tiene in sinfin de recursos para hacerle mucho daño a Weirdman. Por alguna razón creyó que debía sacar de su juego al americano en orden de poder ganarle. ¿Acaso lo consideró muy peligroso en cuanto a sus habilidades de contraataque? Quizás sí, y en parte ahí puede estar el mérito de Weirdman, que gozó de la preferencia de muchos peleadores profesionales a la hora de ver las apuestas, y eso generó un clima de peligro pocas veces visto en la carrera de Silva.



Otra respuesta que se me ocurre es que Silva cayó en el error de creerse demasiado la comedia del UFC. Tiene 38 años y se conoció previo a esta pelea que había firmado un contrato para 10 peleas más. Todos esperaban la pelea con Jon Jones, pero era un misterio. En todo caso, Anderson Silva, que casi siempre sorprendía por su compostura y su relajación, perdió todas esas características que lo hacían descollar como verdadero artista marcial. La noche donde entregó su invicto de manera tonta lució simplemente como un competidor más, un hombre hambriento por la victoria, poco cuidadoso del respeto que se debe tener hacia las antiguas fuerzas de los dioses de la guerra. Aquel día Anderson lució desconectado, en todo el sentido de la palabra. Vestía su clásico short amarillo con negro, pero él no era él, sólo su dibujo, un cuerpo sin alma, poca motivación de estar ahí dentro. Incluso la maniobra que hace para esquivar el último golpe, tirándose atrás exageradamente, es muy rara, no pertenece a su estilo. 

Está confirmada la revancha para diciembre de este año. Se impone la necesidad de que Anderson despache a ese peleador, que por lo demás luce como un verdadero campeón, de modo que no queden dudas sobre su nivel y su actualidad. Anderson es dueño del mejor jab de la historia de la MMA, probablemente también tenga el mejor juego de clinch, sus codos son tan peligrosos como los de Jon Jones, y en cuanto a patadas tiene el arsenal más variado, desde el Muay Thai hasta patadas de fantasía del Kung Fu. Tiene todo para darle una pelea de infierno a Weirdman, sin asumir de entrada que es superior, sino trabajando la pelea, haciéndole daño, haciendo que Weirdman tenga que lidiar con algo que nunca antes ha visto en una sesión de sparring. Eso es por lo que los fans pagamos para ver esta pelea. Lo demás, aquella derrota, fue un robo, la araña no estuvo ahí. 

En todo caso, si ha de retirarse, como se especula, esperemos que su retiro no siga los derroteros de un boxeador que él y nosotros admiramos ampliamente: Roy Jones Jr.

martes, 18 de junio de 2013

La lectura y la filosofía

En su ponencia que cuestiona la muerte o la transfiguración del lector, Roger Chartier escribe estas líneas que son disparadores muy estimulantes: "A la antigua oposición entre, de un lado el libro, el escrito, la lectura, y de otro la pantalla y la imagen, nos encontramos ante una situación que propone un nuevo soporte a la cultura escrita y una nueva forma de libro". 

Se refiere a la situación actual, que ya tiene sus años de vigencia, en la que la imagen se consume mucho más que lo escrito. A la hora del aprendizaje y del entretenimiento, una gran cantidad de la población se inclina por el material audiovisual. Dicho de otra manera, los films han reemplazado el papel que jugaban antes lo libros de novelas, de filosofía, de poesía... Un público masivo se decanta por ver películas en dvd, o ir a los cines, o navegar en la web observando videos o descargando documentos multimedia. 

Este fenómeno podría significar un empobrecimiento de la escritura, dada la mísera cantidad de lecturas que se consumen a la semana. No tenemos una estadística pero no es del todo necesaria. De hecho, mucha gente prefiere invertir su tiempo apelando a los videos tutoriales en Youtube antes que leer un libro sobre la materia. Es como si el formato escrito se hubiera vuelto una pesadez a la que se tiene poca tolerancia. Claro que recurrir a los tutoriales es muy útil cuando se trata de manuales de instrucción. Pero otra cosa es alimentar el órgano de la lectura que se alimenta de la ficción, esa capacidad que Jesús Urzagasti llama proveerle de realidad a tu medio a través de la ficción. 

 Tal vez una interesante solución consista en aprovecharse del formato audiovisual para usarlos como entradas al formato escrito. Es una de las tareas que nos hemos dado con la Productora Filosofía 360, con un deseo no simplemente de popularizar la filosofía, sino de poner en el radar de personas inteligentes y productivas ciertas herramientas que se pueden extraer del acto de leer en filosofía. 

lunes, 17 de junio de 2013

PROGRAMA DE AMPLIACIÓN DE LA FILOSOFÍA: EL ENFOQUE


¿Qué es la filosofía? En más de un libro leí que no se puede hablar de la existencia de filosofía, pero sí de filósofos. Tomás Abraham, filósofo argentino, dice que lo único que se ve son filósofos, y que hablar de filosofía a secas es quedarse en la abstracción. Es algo similar a lo que muchos críticos dicen sobre el arte, que el arte no existe, sólo los artistas. Otros podrán afirmar que existe una disciplina llamada filosofía que es independiente de quienes la practiquen y que puede transmitirse de generación en generación.

Es posible que estas dos posiciones no estén reñidas. Todo depende de hallar el enfoque. Pero lo que nos interesa señalar es que no se trata de una mera diferencia de opiniones. Se trata en realidad de una diferencia de enfoques. Un enfoque plantea una problemática, además de una manera de posicionarse frente al problema. Entonces, en filosofía siempre nos preguntamos por qué se dice lo que se dice; qué problema plantea aquello que se dice. Esto está brillantemente expuesto en el libro Qué es la filosofía, de Deleuze y Guattari. Es básicamente un modus operandi que puede observarse a lo largo de la historia de la filosofía.

Pero vamos concretando algunos puntos de nuestra propia cosecha. Sostenemos que la filosofía, el ejercicio de filosofar, tiene que ver con la búsqueda del ángulo más comprensivo a la hora de abordar una situación, un conflicto, un objeto, un libro, un film, una manera de combatir, etc. En este sentido, se lee filosofía para aprender a variar el ángulo de visión. Hacer filosofía es, para nosotros, el arte de variar el ángulo, saber elegir el enfoque, replantear la visión de un acontecimiento, objeto o relación. Esto se puede aceptar a condición de entender que se varía siempre por una cuestión de necesidad, no de gusto o de capricho. De ahí es que muchas veces la filosofía ha estado relacionada con periodos de crisis, tal es el caso del contexto que ve surgir a la llamada escuela cínica. Cuando hay crisis se debe replantear las cosas, pensar de nuevo, pues se trata de un momento de ruptura, y lo que se buscar es lograr una mayor eficiencia en la manera que se llevan las cosas. 

Todo esto tiene que ver con la lectura, aunque claro que no basta con leer. El filósofo escribe, la escritura es parte de sus prácticas cotidianas, es su modo de expresión, y cuando inscribe su escritura en el espacio público actúa para intervenir una escena. Cuando se escribe se plantean preguntas como: ¿Qué es lo que se va ha conectar y qué es lo que se mantendrá separado? ¿Qué referencia lateral es importante y cuál otra no? Y todo ello tiene que ver con el ángulo de abordaje. En el arte de escribir de esa forma, uno de los pulmones del filósofo es su biblioteca, y no sólo ella, también lo pueden ser su colección de películas en Dvd, sus álbums musicales, su misma relación con la internet, por qué no. 

Acerca de ser mejor
Tomás Abraham, en una serie de conferencias que brindó en la Facultad Libre de Rosario, insistió en la idea de que la filosofía no te hace mejor persona, es decir, no necesariamente, no se busque eso en ella, es lo que dice. De hecho, muchas veces una revisión por la historia nos hará ver que los filósofos no se caracterizan por ser buenos tipos, buenas personas. ¿Los griegos? No lo sabemos, ¿qué dirían los más amanerados, hoy dando clases de ética en las palestras, de un Diógenes de Sinope? Shopenhauer era casi depresivo, Nietzsche terminó como terminó sin que esto abra un espacio de permisión para juzgarlo. Kant era el asceta de escasos tratos con el mundo femenino, ese era su mundo es todo. Hegel no es recordado como un tipo agradable... Pero es inútil entrar en ese detalle. El caso es que no estamos seguros de que la filosofía sirva para mejorar a las personas, no es un asunto de ayuda personal ni de motivación. Pero la práctica de filosofar, ¿qué es eso? ¿En qué aporta la disciplina del leer? ¿En qué aporta la disciplina de abordar lo que se vive con una mirada más integral? Siguiendo lo antes dicho, filosofar viene a ser buscar el mejor enfoque, la mejor manera de entrar en una cuestión, y por tanto de plantear el problema. La filosofía no aporta soluciones ni nuevos conocimientos. No aporta información. Pero en un mundo de inflación de información, donde la red permite un intercambio masivo de conocimientos de todo tipo y cualidad, lo que hace falta son filtros, criterio, capacidad de valoración, discernimiento. Tomemos el caso del Gracie Jiu Jitsu: una cosa es el conocimiento de las técnicas, puede un practicante conocer el sumario de técnicas que se requieren para ser un cinturón azul. Pero lo que ofrecen los Gracies, y aquello que los convierte en excelentes profesores, es su grado de comprensión de cada técnica. Ryron Gracie y Rener Gracie han hecho un trabajo formidable en su serie de DVD´S titulada Gracie Combatives. Véase ahí cómo desmenuzan cada técnica, cómo analizan sus variantes, los puntos de apoyo y las prevenciones necesarias que requieren para no perder la posición al efectuarlas; son años de destilación. Entonces, una cosa es el conocimiento en general, otra cosa es la comprensión de ese conocimiento. Y no se llega del primero al segundo sin que intervenga de una u otra manera la filosofía. 

Al leer a Proust, Deleuze recuperó la imagen de aquel que lee para construirse sus propios lentes. Es muy acertado: se filosofa para construirse lentes o, en otras palabras, aparatos de lectura. Hay que aprender a hallar el enfoque más comprensivo en cualquier cosa que se haga en la vida. 

Comprensión
Terminaré estos apuntes usando un ejemplo de otro campo para redondear la idea. Esta mañana visité al ingeniero Juan Carlos Gutiérrez de un Supermercado de Veterinaria en Santa Cruz de la Sierra. Conversamos acerca de las maneras de lidiar con la maleza para proteger lo que se llama "la libre expresión de los cultivos". La entrevista era para una revista. Ambos acordamos la reunión porque deseábamos un encuentro productivo para ambas partes. Es decir, queríamos economizar en el tiempo invertido y sacar el mayor provecho de la conversación. Y no es diferente en cuanto al campo de la agropecuaria (que íbamos a tratar), pues cuando se habla de productividad en las tierras, también manda el criterio de la eficiencia: "lograr el mayor rendimiento con el menor gasto posible de recursos". En la ocasión el ingeniero me comentó que la manera más eficiente de lidiar con la maleza es la prevención. Dependiendo de la fase de daño que haya producido la maleza, y del tipo de maleza, se puede actuar con estrategias manuales, mecánicas o químicas. Pero él recomienda una primero: la prevención. Cierto que la prevención demanda gastos -apunta-, pero asegura que "prevenir es más barato que curar". Tiene razón, y nos damos cuenta en este detalle de que entre el campo agrícola y la medicina general existen una serie de paralelos. En suma, lo que cada uno está buscando en su área específica de desenvolvimiento, casi siempre, es abaratar sus costos y acrecentar su rentabilidad. Eso se llama eficiencia. Y lo que decimos es que una manera más comprensiva de evaluar los hechos es un paso hacia la eficiencia en tu campo. 

Ahora, nosotros creemos que la filosofía, la manera en que planteamos la lectura de la filosofía, puede ayudar a desarrollar ejercicios de comprensión que se aplican a cualquier área de la vida. Esto llevará a vivir de manera más eficiente. 

No basta con tener muchos conocimientos; hace falta dar un paso posterior: ¿cuánto comprendes de lo que sabes? La filosofía enseña el arte de la minuciosidad. Muchos hallan engorrosa su vocación por la pregunta, ese constante martilleo que parece prolongarse en una espiral inagotable. Así fue desde Sócrates, pues era esta la forma en que el pequeño personaje incomodaba a sus interlocutores, llevándolos a salir de su zona de confort mental. Les hacía preguntas minuciosas y molestas acerca de sus convicciones, sin tener él mismo una convicción definida aparente. Dialéctica socrática se le llamó a su arte, y eso lo supimos por Platón. Una manera de leer, de analizar los hechos de una situación, tiene necesariamente que romper con otras que están acostumbradas, muchas veces incluso impuestas, siendo defendidas en ocasiones por instituciones esclerosadas. Existe una manera institucionalizada de leer (y escribir) y existe una manera creativa. Incluso desde sus inicios en la antigua Grecia, tiene que romperse con el mito para que nazca la filosofía, es decir, tiene que romperse con una forma de ignorancia para que nazca otra. 

Es posible que hayamos logrado ya plantear aquí la idea germen. No hay necesidad de un tratado. Se trata de algo simple. Filosofía=construcción de ángulos de entrada=comprensión alta. Desde esta base, no es difícil imaginarse que se plantee la filosofía como una disciplina que necesita reactivarse en nuestra comunidad, renovarse como práctica creativa, siendo parte de nuestra interacción con el mundo caótico y la era que nos tiene como protagonistas.  

Nota: Este artículo se publicó el 23 de junio en el suplemento La Ramona, del periódico Opinión de Cochabamba. Véase el enlace para visitar otros artículos del suplemento.

FILOSOFÍA Y EFICIENCIA ¿COMPATIBLES?









Brasil en busca del 9 en la Copa Confederaciones

El pasado sábado se inició la Copa de Confederaciones en Brasil, una especie de aperitivo antes de la Copa del Mundo del 2014. En la ocasión, la selección brasileña derrotó a su par de Japón con cierta contundencia: 3-0

Los portales brasileños saludaron la victoria con aprobación y entusiasmo. Los torcedores dieron rienda suelta a su contenida alegría. Pero pocos como Luis Felipe Scolari, el técnico brasileño, supieron mantenerse cautelosos ante el resultado. Para Scolari, más conocido como Felipao, lo positivo fue el crecimiento del equipo, que "de a poco va apareciendo". Pero falta...

La victoria suele tener, en diversos ámbitos de la vida, el efecto del humo de distracción, muchas veces exime del análisis, haciendo creer que todo está bien. Imaginamos que Felipao se cuidará mucho de ello. Sabrá valorar la entrega de sus jugadores, que mantuvieron la presión alta pedida y conservaron el orden táctico, pero teniendo claro cuál es el déficit del equipo: El número de jugadas ofensivas que consigue hilvanar en cada partido es pobre tratándose de Brasil. Los pentacampeones defienden cada vez mejor, pero a la hora de armar jugadas el volumen de juego es una preocupación. ¿Razones? La pelota recorre demasiado los pies de los zagueros y medios de contención. Falta de precisión en los pases. Falta de tiempo de trabajo. etc.

Sin embargo, existe una razón que creemos es la primordial: la falencia de un centro-delantero completo. El "flaco" Menotti decia que existen dos tipos de goleadores, unos son como Bebeto, que juegan a favor de la jugada, no interrumpen el circuito y siempre suman; mientras que los otros son como Batistuta, que requieren que se juegue para ellos, no intervienen más que en la definición. Salvando distancias, Fred, el actual número 9 brasileño, parece acercarse más a ésta última imagen, la del oportunista que sabe esperar. 

Fred es útil como pivote, sienta presencia en el área y ataca rebotes. Pero no tiene gran intimidad con la bola. De modo que muchas jugadas se entorpecen cuando la bola le llega, y los juveniles Neymar y Oscar quedan desairados. 

¿Qué debería hacer Brasil? Tal vez darle más minutos de juego a Jo, el morocho zurdo que cerró la victoria antes los japoneses. 

Por ahora Brasil gana, todavía no gusta del todo, y ya casi golea. La pregunta central sigue abierta: ¿Podrá crecer lo suficiente durante el torneo para llevarse el trofeo? 





domingo, 2 de junio de 2013

Brasil empató con Inglaterra en juego de experimentación




La selección de fútbol de Brasil empató hoy 2-2 con su par de Inglaterra, en el encuentro de reapertura del mítico estadio Maracaná de Río de Janeiro. El partido sirvió también para inaugurar el camino de la selección pentacampeona del mundo hacia la Copa Confederaciones, que es la antesala del Mundial. En los portales brasileños se marcó el curioso paralelo entre la fase de construcción y retoque que viven tanto el Maracaná como la misma selección, que a un año de la Copa que los tendrá como anfitriones, todavía no tiene definido un esquema táctico ni un estilo de juego. De todos modos, Felipao Scolari, el técnico carismático de la verdeamarelha, se dirige con personalidad, no deja que lo presionen y da muestras de saber lo que está haciendo y hacia dónde quiere llegar. Así, la selección brasileña se apresta para disputar la Copa Confederaciones, con la preocupación de contar con jugadores algo cansados, como Óscar o Dani Alvez, que fueron muy utilizados por sus equipos en la recién concluida temporada europea. 

Mismo así, el gran destaque de Brasil en la partida de esta tarde, durante el tiempo que jugó, fue Oscar. Lucas entró en su lugar el segundo tiempo, según decían comentaristas de la Rede O Glob, para no quemarlo por su cansancio acumulado. El momento que salió, el equipo perdió algo de dirección e impulso. Lucas es un jugador necesario, que entró bien, pero es más vertiginoso, no siempre juega en favor de la jugada, prefiere el arranque veloz antes que la jugada elaborada. Necesita de alguien que lo accione.

Con los cambios propios de la experimentación que hacía Scolari, quedó en cancha un equipo que se desordenó, que perdió su sentido de organización, una vez que Luis Gustavo, el de Bayer de Munich, fue reemplazado por Hernanes de la Lazio. No eran tanto fallas personales, sino un desafinamiento en el conjunto por mover las piezas. Marcelo hizo notar la diferencia con su ingreso, mismo sin estar en su mejor nivel aun, dio para ver que Brasil gana mucho con su presencia por la lateral izquierda. Digamos que por las laterales, donde Maicon es el único ausente de peso en esta convocatoria, el equipo brasileño está bien servido, y no tendrá mucho problema. En el medio, el trabajo de relevamiento y apoyo de los medias es prometedor, puede mejorar con un poco más de tiempo entrenando juntos. Paulinho se revela como motor y jugador versátil, Hernanes le da empuje al equipo, y Fernando que entró para poner un tapón en el medio nos hace recuerdo a Mauro Silva del 94 en cuanto al estilo y posición.

Ronaldo, el fenómeno, se estrenó como comentarista invitado de la Rede O Globo en la transmisión del partido. Una vez que Inglaterra se puso adelante en el marcador dijo algo interesante, y es que Scolari gusta mucho del 3-5-2, y que teniendo 3 grandes zagueros como David Luis, Thiago Silva y Dante, bien podría utilizar esa formación para dar más libertad a los del medio campo. En 2002, dirigidos por el mismo Scolari, ese dibujo táctico dio resultado, con Lucio, Roque Junior y Edimilson como líbero. Sin embargo, incluso jugando con 3 zagueros y un medio de marcación que era Gilberto Silva, Scolari requirió de un mediocampista de recuperación en el medio, que entró en el juego contra Bélgica y no volvió a salir. Dada la cobertura que se requiere por los laterales, y la protección de la zaga, a veces el 3-5-2 termina siendo más defensivo. Exige una eficiencia muy grande de los pocos que juegan a atacar.

¿Qué habrán pensado los españoles de la selección brasilera después de ver este partido? Todavía Brasil no asusta. Alcanzó a empatar con un golazo de Paulinho y al menos no perdió en casa, pese al resultado, dejó la sensación de que existe material con el cual trabajar. La mano de Scolari se notó principalmente en el primer tiempo, que el equipo jugó con intensidad y creó varias jugadas, casi sin dejar que llegue Inglaterra a inquietarlos más que en un tiro de Walcott. Adelante Neymar y Oscar comandaron las jugadas más peligrosas, Dani Alves se proyectó sin contar con un aliado por ese lado. Felipe Luis pareció algo inexperto para estas lides en la lateral izquierda. La zaga tranquila, comandada por Thiago Silva. El jugador más bajo, no sólo hoy, sino casi en todas las partidas de la selección, fue Hulk. No se entiende por qué tanto Mano Menezes como Scolari se empeñan en convocarlo. Su plaza hubiera sido ocupada mil veces mejor por Ronaldinho o Kaká. 

El proyecto de Scolari se basa en la renovación del equipo. Quiere gente de sangre joven que pueda compensar la falta de jerarquía en algunos puestos con la intensidad de juego y la intimidad entre los compañeros. Quiere que se corra mucho en todos los sectores y se marque a presión. No se imagina un Ronaldinho cómodo en ese marco, tal vez por ello haya preferido no convocarlo.

Neymar promete poner todo de su parte, pero difícilmente será el puntal que guíe a Brasil rumbo a su sexto título. Sólo jugadores como Romário y Maradona pudieron guiar a sus equipos casi solos rumbo a un título de esa magnitud. Pero cuando lo hicieron eran jugadores ya maduros, de 28 y 26 años respectivamente. De Ronaldo se pedía lo mismo en Francia 98, y tenía en cuanto a calidad todo para conseguirlo. Incluso ya había jugado en tres clubes europeos, tres ligas europeas distintas a esas alturas, y tenía apenas 21 años. En cambio Neymar llegará a la copa jugando para el Barcelona, su primera incursión fuera de Brasil. Ya ganó algunos títulos importantes, pero su carrera todavía se está armando, y también su estilo. No adelanta cargarle el peso de figura descollante a un jovencito todavía inexperto en varias dimensiones. Estamos casi seguros de que Brasil necesitará de un caudillo dentro del campo de juego que lleve la antorcha de previas conquistas, es decir, la más reciente del 2002. Lucio difícilmente podrá serlo, sólo quedan Kaká (el más probable por edad y condiciones físicas), y Ronaldinho, el que todos quisiéramos que esté si se mantuviera al nivel competitivo requerido. 

Finalmente, hablemos de los puestos que parecen estar llenados y de los que quedan pendientes. La falta más grande es de un centrodelantero que supere la confianza que se ha ganado el veterano Fred. Otrora jugador del Lyon, Fred fue suplente en la Copa de Alemania 2006, suplente de Ronaldo y Adriano. Es un jugador que hace goles, oportunista, bien ubicado, aguerrido, experimentado, no se le desconoce esos atributos. Pero su calidad técnica no es de esas que le llena los ojos al espectador. Participa poco del partido, no suma mucho a las jugadas colectivas, no tiene genialidad, se limita a ser pivote y pillar las bolas con olfalto oportunista. Para un 9 de la selección brasileña, se pide más protagonismo. No se puede volver a vestir esa camiseta de la selección de una manera tibia desde que Ronaldo la llenara de tanta gloria, incluso cuando uno tiene a Luis Fabiano cumpliendo su tarea en la más reciente versión mundialista. En ese sentido, también por proyección y edad, Leandro Damiao se pinta como la alternativa más inmediata; no se olvide que Leandro fue el goleador en las últimas Olimpiadas. 

El otro puesto que todavía se debate es también de la ofensiva. Scolari prueba entre Hulk y Lucas. Nos inclinamos por Lucas, así como lo hacen gran parte de los torcedores brasileños, que coreaban su nombre ya en el primer tiempo en las graderías del Maracaná. Hulk es un jugador pesado, de poca inteligencia, previsible, demasiado zurdo, que acierta 1 de cada 4 jugadas que interviene. Lucas es impresionante, y el Paris Saint Germain ya se benefició de su calidad y frescura. Si Brasil jugara con Lucas, Oscar, Neymar y Leandro adelante, casi estaría repitiendo la alineación que no conquistó las Olimpiadas, aunque tuvo un buen desempeño general durante el campeonato. Hace falta un jugador de experiencia en ese cuarteto. Por ahora, Scolari ha decidido que ese sea Fred, el centro delantero. Pero tal vez llegue el momento en que saque a Fred e intente probar más bien en la armación, donde un Ronaldinho o un dinámico Kaká podrían sumarle otra fuerza al equipo. En todo caso, esta opción tendrá que esperar a la conclusión de la Copa Confederaciones. Mientras el tiempo corre y Brasil intenta hacer un curso acelerado de acumulación de experiencias. El próximo domingo enfrentan a Francia en Portoalegre, en un partido que debería ser una dulce revancha, aunque la importancia simbólica del juego no tenga el mismo peso que el de aquellas derrotas del 98 y el 2006. 

Brasil no gana hace cuatro años a una selección campeona del mundo. Se decidió a jugar con las dos menos ganadoras de las europeas, Inglaterra y Francia. No importa el resultado por ahora, habrá que decírselo a Galvao Bueno que insiste tanto en ello. Se trata de una experimentación, Brasil debe aprender las variadas formas en que puede perder una partida con las selecciones de peso. Por ahora, inevitablemente se ve vulnerable, no se le calcula en superioridad de condiciones. En realidad siempre parece ser la menos favorita, por ello debe jugar con la inteligencia de un practicante de Gracie Jiu Jitsu, según los preceptos de la Gracie Academy. Es decir, primero jugar para no perder; jugar para hacer que el otro pierda antes que intentar ganarle. Y el otro pierde cuando se juega con inteligencia a desgastarlo asegurando bien las propias ventanillas. Boca Juniors juega con esta pericia sus partidos de ida y vuelta en la Copa Libertadores, al menos así lo hace el Boca de Bianchi. Juega primero a no perder, a que no le hagan un gol, deja que el rival se vaya sometiendo mentalmente en su prisa por tener el protagonismo. Boca juega libre, liberado, adaptándose a lo que tiene. Así, hizo un partido perfecto para casi eliminar a News Old Boys hace unos días, sólo perdió porque llego a los penales jugando con un hombre menos. Pero volviendo a la cuestión del jiu jitsu, la lección es no jugar de igual a igual, sino sabiéndose en inferioridad de condiciones. Eso requiere de mayor inteligencia, mayor control. No ataques cuando el otro espera que lo ataques, en realidad debes retraerte y lograr que se aperturen otras oportunidades cuando el rival está demasiado ocupado en atacar o preparar su ataque. Si Brasil juega como la no favorita tiene muchas más posibilidades de ganarse la Copa. A Brasil nunca le ha venido bien el favoritismo ni el elogio de la prensa internacional, siempre el juego en contra de prensa y torcedores 

jueves, 30 de mayo de 2013

"PUT THE GUY IN DANGER INSTEAD OF WAITING FOR HIM TO MAKE A MISTAKE"




Seguramente aquellos que han estado siguiendo a Kron Gracie desde sus tempranos combates en campeonatos de jiu jitsu, no estarán muy sorprendidos de ver en lo que se ha convertido este muchacho de veintitantos años, hijo del maestro Rickson Gracie, y hermano menor de Rockson Gracie (+). 

Expuesto como estuvo desde su nacimiento, a la filosofía y a las disciplinas de su padre, Kron tenía que ser de una u otra manera alguien especial. Mi primer contacto con él fue gracias a una entrevista que encontré en el portal de youtube, aquí les dejo el link: entrevista a kron gracie. Resulta reconfortante escuchar sus pensamientos, en una línea tan afín con la de su padre; para aquellos que hemos estado estudiando la filosofía de Rickson Gracie, nos parece simplemente una confirmación de que todo aquello tiene un gran impacto en la vida. 

Kron, en este sentido, en la línea de la difusión que realizan magistralmente Rener y Ryron Gracie a través de la Gracie  Jiu Jitsu University, realza el valor del legado de su abuelo Helio Gracie; este valor consiste en haber maximizado el papel de la técnica y las palancas naturales que puede generar el cuerpo en ciertas posiciones. Su jiu jitsu fue siempre uno que podría practicar hasta sus 95 años, porque requería muy poco de la fuerza o de la pericia física. De hecho, en la intro a la pelea de Metamoris 2012 entre Ryron Gracie y Andre Galvao, Rener decía que el jiu jitsu que divulgan es uno que podrás seguir practicando incluso pasada la edad pico de juventud y explosión física. Primero, asegúrate de no perder la pelea -sostiene Ryron- después, una vez que tienes probado que tu oponente no tiene forma de hacerte tapear, te mueves un paso adelante, y comienzas a buscar finalizarlo. Entonces, se trata de un modo de pensar que realza la sobrevivencia. Debes poder verte a ti mismo en los peores escenarios, montado, o en montada de costado, y sin embargo tener toda la claridad de estar en el momento presente, consciente, atento a las ventanas que pueda dejar abierto tu oponente en el momento que pase a sacrificar un poco el control por atacarte. 

Todo aquello tiene mucho sentido, Ryron y Rener defienden su posición en un video de casi una hora en el que comentan lo sucedido en aquel combate de Ryron contra Galvao. Pero encuentro una objeción inicial: ellos dicen que el jiu jitsu de Galvao, agresivo, de mucha explosividad y fuerza física, es bueno para transmitirlo a aquellos que quieren hacerse competidores deportivos. En cambio el que ellos enseñan, enfocado en la defensa personal, es más para cualquiera. Sin embargo, para tener la tranquilidad que Ryron tiene a la hora de estar abajo siendo dominado, requiere de que haya sido expuesto a cientos de técnicas, posibles maneras en que pueden finalizarlo desde tal o cual posición. Eso no viene en un curso rápido de Gracie Combatives; so, that also requieres a lot of training, a lot of time in the matts. Of course, they will say that a bully doesn't know all that kinds of attacks to use then on the streets, so you should be fine been pure defensive. Por ello digo que se trata de una observación inicial que le hago a la posición de los hijos de Rorion Gracie. 

Por la otra parte, la posición de Kron Gracie es quizá más integral, puesto que él observa de otra manera la evolución del jiu jitsu. Reconoce a Helio como el gran profesor que inauguró esa evolución, pero luego comprende lo que hizo su padre de diferente. Rickson Gracie, en su manera de ver, llevó un paso más allá el juego del jiu jitsu. Porque asimiló los principios de la técnica, de la eficiencia en el uso de la energía, la palanca, etc., pero luego dio un paso. Esto porque él no era débil, ni flaco ni pequeño, no tenía una constitución disminuida, ni era enfermo, cuando comenzó a especializar su conocimiento del jiu jitsu. Tanto es así que las noticias de los seminarios de Rickson nos hablan ahora de un concepto que es el de la conexión, algo de lo que nadie más habla en la escena del jiu jitsu mundial, y este concepto cambia tu ángulo de visión en cada técnica. 

Entonces, Kron Gracie dice que su padre empezó a presentar peligro para sus oponentes en lugar de simplemente esperar a que ellos cometieran un erro. Ya en el documental Choke (1995) se hacía incapié en esa capacidad de Rickson Gracie para mantenerse siempre un paso adelante de su oponente. Es muy difícil encontrar momentos vacíos en su juego, siempre está atacando, siempre está compitiendo a nivel mental con su adversario. (Put the guy in danger instead of waiting for him to make a mistake) - dice Kron. Si bien la filosofía del Gracie Jiu Jitsu enseñado por Helio era competir para no perder, como primer estadio, y luego después buscar la victoria, en el caso de Rickson se trataba de una sapiencia para saber mantenerse a salvo mientras se ataca metódicamente. No eran ataques alocados los de Rickson, simplemente era su estado de conexión con el oponente, sintiendo lo que pasaba, comprendiendo la mecánica del movimiento exactamente. Rickson tenía mucha fortaleza física, mucha resistencia y flexibilidad como para quedarse simplemente a esperar que el otro hiciera algo. Royce Gracie se quedó en su guardia durante casi toda la pelea contra Takada, sólo ganó por puntos. Mientras que Rickson lo atacó, pasó la guardia, recuperó su montada, y fue por la finalización. Rickson no buscaba necesariamente que se alargara la pelea, pero estaba preparado para aceptar una hora de sobrevivencia en una posición si era necesario para finalmente llegar a capitalizar la oportunidad de finalizar la pelea, simplemente nadie llegó a ponerlo en tal aprieto. Royce en cambio, más imbuido por la filosofía de la defensa de su padre, veía en el tiempo largo una ventaja para él, pues él si podía verse como en inferioridad de condiciones físicas contra la mayoría de sus rivales importantes. 

Entonces, Kron concluye que el jiu jitsu, gracias al aporte de Rickson, mejoró un 60% del jiu jitsu como lo dejó Helio Gracie. 

jueves, 23 de mayo de 2013

Sobre JUEGOS SIN BATERIAS NI CABLES, DE BOBBI CORNER


La vida en Santa Cruz de la Sierra me ha deparado un nuevo desafío, que afronto junto a un equipo de compañeras muy creativo. El desafío consiste en elaborar textos educativos para niños. Como en toda empresa, no tenía idea de las sorpresas afortunadas que me deparaba esta nueva movida. Una de ellas ha sido encontrarme con el libro Juegos sin baterias ni cables, de Bob Conner. En google se encuentra esta reseña:

Este libro, del Grupo Editorial Norma, ofrece más de 700 ideas para jugar sin necesidad de usar cables ni baterías. La autora demuestra que los juegos electrónicos tienen una serie de desventajas: contribuyen al aumento de la obesidad infantil, al aislamiento social, y limitan la creatividad. Por su parte, los juegos desconectados construyen cuerpos fuertes, ayudan a los niños a construir amistades y expanden la mente. En un esfuerzo por volver a lo básico del juego, Conner empezó a coleccionar y a inventar cientos de juegos, luego los probó con grupos de niños entre 1 y 10 años de edad. El libro está dividido de acuerdo con las edades e incluye actividades diferentes: para jugar solo, para jugar con los padres, para jugar con otros niños y para fiestas infantiles.

Lo que la autora desea es alejar a los niños de las pantallas del computador y el televisor. Mientras los niños crezcan demasiado cerca del televisor, que es el suplente natural de la niñera en muchos hogares,tendrán menos chances de conectarse con la naturaleza, con la tierra, el barro, las piedras, el agua. La afirmación de Bob Conner es muy acertada, casi de sentido común, pero difícil de ser atendida como se debe en el mundo actual, en el que la noción de conexión ha pasado a relacionarse con el "estar en línea". ¡Qué cosa rara pensar hoy en un mundo sin internet! Tener el correo abierto, estar enchufado a WhatsUp, mantenerse visible en twitter o skype, y todo ello, puede permitirnos estar comunicados, o tener la posibilidad de hablar mucho sin decir casi nada. Estar comunicados, que es algo así como estar en contacto, no es lo mismo que estar conectados. Por ello nos hemos interesado en replantear la noción de conexión (connectivity) pero en el terreno humano de las emociones, los pensamientos, las afecciones, un terreno que se riega poco hoy. Resulta afortunado encontrarse con este libro que de algún modo apela a la imagen de estar desconectados de los juegos electrónicos para divertirse más y ser más imaginativo. ¡Atrévete a desconectarte!-señala la autora en las primeras páginas. A través de juegos variados que propone, ya sea entre niños, con los padres, o solos, los niños podrán desarrollar su creatividad, estando desconectados de los juegos, pero conectados de mejor manera con sus padres, consigo mismos, con sus compañeros de juegos, etc. Nos hemos propuesto un objetivo similar por otros medios, en nuestro libro Pensamiento inalámbrico (2013), pero con una variación de conceptos: estar sin cables, pero conectados. Por ello la noción principal para nosotros es lo inalámbrico. 



Bob Conner es suspicaz en usar la imagen de los cables. No propone necesariamente ejercicios al aire libre; se trata de utilizar el espacio dentro de la misma casa de otro modo. ¿Cómo? Su punto de partida es el juego. ¿Qué necesitan los niños para jugar? La autora demuestra algo que ya todos sabemos: que pueden jugar cientos de cosas sin baterías, pantallas, teclados ni cables. Volver a la pureza y simplicidad de los juegos del pasado, en otras palabras. Es que, con la aparición de las nuevas tecnologías de comunicación, nuestras generaciones se han agregado un nuevo problema. La cuestión de la dosificación. Tener demasiado a la mano el internet puede ser una invitación a pasar horas de navegación improductivas, mezcladas con las que se invierten con verdadero sentido. 

En todo caso, se puede extraer un nuevo problema del planteamiento que nos brinda la autora: las nuevas tecnologías de comunicación nos obligan a proteger con otra intensidad la salud de nuestros tiempos de ocio. 


viernes, 17 de mayo de 2013

DEVENIR frente a CONVERTIRSE


En el cuento El flautista de Hamelín, de los Hermanos Grimm, se lee al comienzo que las ratas habían aparecido repentinamente en la población, y se "enseñoreaban" de las calles. En nuestro vocabulario, diríamos que se había puesto en marcha un devenir-calle de las ratas, ¿o acaso un devenir-rata de las calles? Nos trae a la memoria aquel devenir-caballo del pequeño Hans en el documento que presenta Freud; existen también devenires-parque, devenires-lluvia, en piezas clave de la literatura.

Esta aparente , nos lleva a esbozar un par de diferenciaciones entre lo que es "devenir" y lo que es "convertir". Cuando el cura argentino Jorge Mario Bergoglio fue votado en el Vaticano para ser la máxima figura representativa de los católicos, se "convirtió" en Papa de la Iglesia Católica. Que este cambio de estatus en el mundo haya coincidido con los movimientos que sostiene en sus fibras más íntimas, es algo de lo que solamente él puede dar cuenta. Sin embargo, no fue un devenir, pues el devenir no consiste en pasar de un estado A a un estado B. Bergoglio se "convirtió" en Papa, ahora le toca asumir esa conversión. 

Si la cuestión es tener "algo que ver con", una transformación, existe un ejemplo vital que nos ofrece la vida. Cuando una mujer se embaraza, y se conduce con amor cuidándose para que su hijo pueda nacer sano, atraviesa un proceso de transformación de su cuerpo, de todo su ser. Suele darse el caso, con mayor frecuencia, de que ella se siente más madre de lo que el padre se siente padre. El padre vive de diferente manera el proceso, con sus propias velocidades. No sufre la mutación de su cuerpo en esos nueve meses, no tiene que dejar de beber, salir o fumar, más allá de que deba trasnocharse en ocasiones por ciertos antojos de la mujer o experimente náuseas ocasionales, como cuando dicen del hombre que también está embarazado por contagio de su esposa. Sin embargo, lo cierto es que el hombre atraviesa una conversión. De un día para otro deja de ser solamente hijo, hombre, ciudadano, y además pasa a llamarse "padre". Es necesario un tiempo de preparación, hacer ajustes en la vela que dirige la embarcación, y estar internamente a la altura del denominativo sagrado. "Hacerse padres", es algo que se utiliza frecuentemente como expresión. 

La literatura permite otras formas de hablar y de percibir la realidad. Otro cuento infantil habla de un niño mirando aparecer las estrellas en el firmamento, y entonces entiende que está "anocheciendo". Hacerse noche del día. ¿Devenir o conversión? Existen un punto intermedio entre día y noche, es un momento maravilloso, de colores fulgurantes, se lo encuentra en el amanecer, y en el atardecer con más belleza tal vez. Se trata de una expresión que se usa para nominar el movimiento del día, "hacerse noche del día", "amanecer". Hombre-lobo-luna-pasa-bosque-oscuro. Miles de experimentaciones se pueden encontrar en la literatura. 
Los movimientos imperceptibles de la realidad se enuncian de  manera más completa con el verbo devenir, que no convertirse. 


viernes, 10 de mayo de 2013

II Encuentro de Arte con Roberto Valcárcel - Santa Cruz de la Sierra




Ayer en la noche, jueves 9 de mayo, asistí con mi cumpa a la charla que organizó y ofreció Roberto Valcárcel (en adelante R.V.), el reconocido artista cruceño. Pactado para las 7, el encuentro comenzó con algún retraso, pero todo se llevó adelante dentro del ambiente idóneo que se requiere para sustraerse y empezar a forjar ideas sobre lo que se expone. La invitación rezaba que se posibilitarían conocimiento de las obras de Tito Kuramoto y Herminio Pedraza, de la colección permanente del Museo de Arte Contemporáneo. Roberto nos aclaró que quería usarlas como disparador para referirse a las relaciones con el arte, no ya las de los especialistas, ni museólogos ni críticos o curadores, sino de individuos que quieren crecer y cultivarse. Invitación a la charla


Inicio

Cuadro de Tito Kuramoto que fue interpretado en la charla

Comienza Roberto dejando clarísima la posición en la que quisiera que lo sigan. Es el marco de la charla: "Hay que eliminar la presentación del arte como rito, como algo repetitivo". Esto resulta prometedor de entrada. Lo que busca Valcárcel es invitar a una renovación de las relaciones del espectador con la obra de arte. Entonces continúa: el arte debe servirte para cambiar algo en tu vida, de hecho, puede cambiar tu vida. ¿Si no buscas eso qué haces aquí? - pregunta a los presentes. Esto sucederá de manera gradual, desde luego, subrayará más adelante. 



Para R.V., el objeto artístico es un objeto muerto. No se le puede achacar ninguna responsabilidad de lo que pase o no pase. Compartimos aquello de que no se puede pedirle todo a la obra, ni a un libro ni a un album de música; depende mucho de cuán dispuesto está el individuo a relacionarse, en qué posición de su vida se encuentra, su actualidad. El cuadro es siempre actual, porque hace removerse algo en contacto con nuestra actualidad. 



Breve crítica
Pero R. es extremo, no le toma importancia alguna al poder del artista, no considera la influencia, en la ecuación general, de las capacidades persuasivas o tendenciosas del lenguaje de la obra pictórica. 

Cabe apuntar aquí, que su visión de arte, la manera en que piensa difundir una visión, está todavía enmarcada dentro de la vieja idea de que arte es algo que se expone en un espacio aceptado, y los receptores deben asistir al lugar para interactuar con eso que se exhibe. Por tanto, está lejos de coincidir con las propuestas que Reinaldo Laddaga comparte en su maravilloso libro Estéticas emergentes (2006). Laddaga se interesa ahí por el arte considerado como proyecto, que asocia desde su misma producción tanto a artistas como no artistas, o miembros de una porción de comunidad, y sirven en su presentación como intervenciones en el espacio público. No suceden necesariamente en un museo, se definen como artísticas por la participación que convocan y el efecto que producen. 

Esta es la base de la leve crítica que se puede esbozar a la propuesta teórica de R.V.: Se propone como liberadora, quiere arrasar con todas las ideas convencionales. Pero todavía respeta las instituciones que funcionan como legitimadoras de las obras de arte ante las personas comunes y corrientes que rumbean sus vidas por otras aguas. Para empezar, su charla se hace en las instalaciones del Museo de Arte Contemporáneo (abordando obras de su colección permanente), por tanto no se va contra las instituciones del sistema de arte; tampoco discute la idea de dónde se debe exponer una obra para que sea tomada en cuenta como artística. Todavía parte del museo como lugar privilegiado. Tal vez también una galería, si está dispuesta a organizar una de estas charlas. Ahora, no decimos que se deba a un carácter oportunista del conferenciante,  lo que decimos es que no asume todas las implicaciones de su teoría, no la lleva hasta las últimas consecuencias, pues si se trata de eliminar los intermediarios entre la obra y el perceptor, ¿por qué todavía creemos en los criterios del Museo? Ellos la exponen en su espacio como afirmando que comprobaron ya del efecto "trastocador" de la obra, ¿y por ello asumen que los visitantes a las instalaciones deben considerarla obra de arte? Esto no queda claro.


Una obra de Valcárcel
Volvamos a citar las ideas que expuso en su charla. R.V. insiste en que la obra no  tiene responsabilidad alguna. "Es un signo polisémico que no tiene responsabilidad alguna". La responsabilidad está en cada uno, es decir, está en el lector. Me late que R.V. ante todo toma como tema el cultivo de las lecturas creativas. A este efecto, propone el arte como objeto ideal para tal propósito. El diría que leer creativamente es algo íntimamente relacionado con lo que es el arte mismo. Es el arte el que nos enseña que se puede leer creativamente los objetos culturales. Esto no es nada descabellado. Me cuestiono porque creo haber descubierto lo mismo desde la filosofía, sin embargo, no puedo desestimar que ese aprendizaje haya bebido de las aguas del arte, tradicional y/o contemporáneo. 



R.V. dice que se trata de volcar las jerarquías. Devolverle toda la autoridad y libertad de lectura al lector. "Empoderarlo", usando un término de las nuevas tecnologías de la comunicación. No estoy seguro si haya que asumir una defensa, o plantearle el camino. Creo más en que los que desean la libertad la toman antes que pedirla. Uno asume su libertad, no es nadie quien te la concede. Tal vez, sea bueno recordarles que les corresponde asumirlo. Creo que es lo que se propone Roberto con la serie de charlas. 



La obra no puede comunicar, porque ha sido creada en un lenguaje no codificado. No se apoya en un lenguaje convencional de entendimiento con el que la observa. Es otra premisa de R.V. El lenguaje del artista es creativo. 



Comentario
¿Qué le queda al autor? Es autor porque crea, no por la firma. El autor sólo puede asumir su propio mundo y destilar en la obra algo que por necesidad quiere nacer. Si nosotros, desde afuera, nos comunicamos con ese mundo, con partes o esquinas de esa frazada, es una posibilidad de encuentro que no le quita ni agrega nada a la obra. La obra de arte parte de algo que la fuerza a ser expresada, y eso viene del creador. Lo cierto es que este fuerza no tiene por qué reducirse a una cuestión biográfica solitaria, no es una  isla la que habla; es una especie de archipiélago de soledad, donde otras soledades pueden conectarse. 

¿Quién sabe con certeza cuántos son los seres extraños con los que podría comulgar su mundo, pero no tuvieron la oportunidad de vivir en una misma región, ciudad, o incluso en un mismo tiempo? Muchas veces la percepción de un albañil que pasa por el lugar, la lectura de un niño, o de un alma danzarina que se cruza por nuestro camino sin mayor aviso, resulta ser más enriquecedora que la de un especialista o crítico erudito en la historia del arte. (O de la literatura o de la filosofía...). 



Hay que ser muy libre y hábil para poder meterse en las camisas del conocimiento especializado, y después poder salir de todos modos para exhalar una brisa de frescura en lo que se piensa y se observa con amor. 



Entonces, el autor de un cuadro deja algo de su experiencia en el cuadro; dado que confluyen no sólo lo consciente, sino lo que habita en su inconsciente, es difícil que se pueda creer completamente premeditado cualquier acto de creación. En adelante, lo que cabe es ver qué puede hacer el que observa con el cuadro. ¿Cómo se puede apropiar de él?



Para R.V. el pintor no hace otra cosa que generar estímulos visuales con su obra. Y sentencia: "Me importa un comino lo que haya querido decir Erminio Pedraza con su cuadro, y lo digo con todo respeto a mi colega". Pero ¿no habría que al menos agradecer a un artista por ser mejor estimulador que otro? ¿Y acaso uno no toma cierto afecto por esos guías que nos estimulan siempre a ir más allá?

Si este tipo me estimula creativamente en tal forma, en algún punto seguramente me interesará saber qué quiso decir. Es sólo una impresión, en el inicio de este iniciativa de Roberto Valcárcel que merece ser aplaudida. Hacen falta más de éste tipo.


[Continuará...]


Links relacionados:


Entrevista a Valcárcel en LA PRENSA

"Santa Cruz aún es preadolescente", opina Valcárcel


miércoles, 8 de mayo de 2013

Gentes de cultura y brindis en Santa Cruz


El pasado martes 30 de abril por la noche, asistí a la presentación del libro de fotografía Salar de Uyuni, el espejo del cielo,  del reconocido artista-fotógrafo Gastón Ugalde y la periodista Marie France Perrin, que se encargó de los textos. En realidad, el libro lo presenta la periodista, pero lo que despertó el interés en los medios y alguna gente fueron las magníficas fotografías que ahí se muestran. En todo caso la alquimia se produjo entre los dos. Hizo bien Gastón Ugalde en no asistir y dejar que las fotografías hablen por él. Es la marca de los artistas de fuste.

Afortunadamente, aquella tranquila noche cruceña, en que también se presentaba un Concierto de Música de Cámara en La Casa de la Cultura, no se veía amenazada por las lloviznas otoñales. En la plaza 24 de septiembre se disfrutaba del calor, los sonidos y el aroma de frondosos árboles que la hacen incomparable. 

Pero nosotros estábamos sentados en uno de los elegantes salones del Centro Cultural Santa Cruz. La presentación de aquel libro sobre el Salar de Uyuni, de papel fino, tapa dura, edición lujosa, que tenía un costo de Bs. 300. Dado el elevado valor se asumía que entregarían factura pero las encargadas se limitaron a informar su negativa.

El acto inició con palabras del Coordinador Operativo y Financiero Jorge Aliaga. Lo acompañaban parados a su lado la periodista-autora y el ex-diplomático Manfredo Kempff Suárez. Por un breve pasaje la pequeña muchedumbre de asistentes elegantemente vestidos asentó los cuchicheos y se oyó el silencio, que se rompió otra vez cuando Kempff comenzó a presentar el libro. Avisó que su participación sería corta, pero se tomó casi media hora. Todo bien. Lo que ya no me agradó fue que hiciera uso de la palabra para decir nada. 

Comenzó diciendo que él no conocía Uyuni, pero de todos modos quiso ilustrarnos lanzándonos datos de geografía, flora y fauna que, según él, había encontrado en wikipedia (!), y los iba leyendo de su hojita de notas. Desconozco si aquello fue una metida de pata involuntaria o una falta de ubicación. Por la naturalidad con la que continuó su parlamento sospecho que ni siquiera reparó en el desatino que aquello suponía. Después de hablarnos de su vida, y de un viaje que hizo a Chile sin llegar a parar por Uyuni, finalmente quiso elogiar a la autora, también al fotógrafo. En más de uno de los presentes atisbó una sonrisa después de tamaña intervención. Pero los aplausos llegaron como mandan las normas sociales.

Lo que más me llamó la atención fueron las "exposiciones" de tres artistas que se exhibían en el mismo espacio. Claramente se pudo observar que aquellas mal llamadas "instalaciones artísticas" habían cumplido una función de decoración para la presentación, con un agudo sentido del oportunismo. No extraña que las pajas armadas en una de ellas fueran pisoteadas por los asistentes a la hora de formar sus rondas en la hora del brindis. Sólo las fotografías de Ugalde, colocadas en las paredes, despertaban la curiosidad. 

Se aplaude que el Centro Cultural Santa Cruz abra sus puertas a iniciativas relacionadas con el arte y la cultura. Pero algún cuidado mayor deberá tener a la hora de elegir los proyectos que apoya, pues estos confeccionan la imagen y los ejes que sostienen su trabajo. Estemos de acuerdo en que el arte no es decoración, cosa básica para un centro de difusión. 

Habiendo compartido una copa de vino con una amiga curadora, me fui por donde había venido. La ciudad comenzaba a reposar, se venía un feriado, era bueno volver a casa.



lunes, 6 de mayo de 2013

De los hondos amores



“Tuve una vez un gran amor que derribó mi casa, agrietó mis puentes y me hizo perder el equilibrio. Después vinieron las réplicas: amoríos de baja intensidad que ni siquiera me hicieron temblar. En cuanto al gran amor, ay mísero de mí, todavía respira debajo de las ruinas.”

                                                                                Óscar Hahn.

La lectura y un Presidente indígena



El presidente Evo Morales volvió a hacer noticia a partir de una de sus afirmaciones medio despistadas medio acertadas. O tal vez sea más correcto decir que los medios de prensa nacionales se sirven de una de sus afirmaciones para convertirlo en línea de primera plana. Lo concreto es que hace unos días se encontraba promulgando la nueva Ley del libro y la lectura Óscar Alfaro (366), ocasión en la que confesó que tiene problemas para leer, que "a lo mucho ve los títulos o unas páginas" de los libros que le regalan. Se critica su sentido de la ubicación y del momento, pero tal vez aquel acto haya sido el más idóneo para plantear el problema. 

Breve rodeo: Al no tener Evo especial inclinación por la lectura, menos aún lo tendrá por la escritura, y entre ambas se pierde un mundo, sin que por ello éste mundo deba ser ajeno a sus aventuras. Resulta curioso sin embargo que en los últimos años haya sorprendido por la publicación de libros donde oficiaba como el prologuista. El primero del que tuve conocimiento fue "El fin de la prehistoria. Un camino hacia la libertad" de Tomás Hirsch. Si Evo Morales hablara como aparece redactando en ese texto, seguramente no habría llegado a ser el primer presidente indígena, pues sería uno más del montón. Para no caer en la monotonía hay que saber tomar cuenta de la singularidad de un personaje. El que escribe ese prólogo lo hace de la manera más uniforme, no patea al castellano en ningún momento, respeta las reglas de puntuación obedientemente, no se sale, no rompe nada, no provoca ni una fuga ni una risa.  Es tan "rectito" que termina por ser olvidable. Pero firma Evo Morales. Desconozco el valor que pueda tener ese texto aunque él lo firme, pues no corresponde con la relación que Morales mantiene con el idioma castellano. El autor Tomás Hirsh lo vio de otra manera, cosa suya. 

Además de este, se sabe también que hizo el prólogo del libro  “Abya Yala: una visión indígena” (2012), pero ese lo desconozco.

Volvamos a referirnos a las palabras de Evo respecto de la Ley Óscar Alfaro. Una reflexión un poco más acuciosa de sus palabras nos llevará a evitar los juicios, y más bien a reparar en las implicaciones. Alguien ya dijo, Evo Morales no es un ser que pasó a pertenecer a alguna realeza por haberse convertido en Presidente; su victoria electoral no lo exime de su pasado; en realidad es también un producto de las deficiencias y virtudes de la evolución de nuestro sistema educativo. En nuestro país se habla fácil de "incentivar la lectura", pero es como un eslogan vacío. La lectura es una actividad subestimada, y se la suele relacionar con los "hábitos", como cuando se enseña a los niños a que tiendan su cama. Pero la lectura habría que relacionarla mucho más con el juego que con los deberes. Dicho esto, es una falacia pretender que la palabra Presidente equivalga a decir "hombre leído", no por definición, sino por las muestras que nos brinda nuestra realidad.

Algunos comedidos le increparon velozmente por sus palabras, señalaron que les daba un mal ejemplo a los niños. Carlos Cordero, según una nota de Mónica Salvatierra en El Deber (5-5-2013), entiende que el mensaje condenable que se extrae de las palabras del primer mandatario sería que "sin importar que no se lea, igual se puede llegar a ser presidente". Pero eso sólo asumiendo que los niños o cualquier otro ser que siente el paso del tiempo, desee ser presidente. Hay muchas cosas más importantes y deseables que entrar en la política y convertirse en presidente. De hecho, nos resulta familiar la noticia de que los políticos leen poco, o apenas leen, sólo de ese modo pueden moverse a gusto en sus aguas. Esto también va acorde con la idea del actual gobierno, que consiste en quitarle relevancia a la formación académica, y valorar mucho más la experiencia de trabajo sindical.

Lo que no debe olvidarse es que la aventura de la lectura le sucede a cada uno de diversas formas, un poco gracias a la formación, al espacio geográfico que se ocupa, a las posibilidades de la casa paterna, pero otro gran trecho gracias a la valentía de cada uno para asumir su mundo, y elegir sus pasos en concordancia con sus asombros e interrogaciones más recónditas. No se lee "gracias" al colegio, la universidad o el precio alto o bajo de los libros, más bien se lee "a pesar" de todo ello. 

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La categoría de Carlos Bianchi, técnico de Boca




El último clásico Boca-River (5-mayo-2013) terminó empatado, y lo que es peor, deslucido. El técnico de River, Ramón Díaz, salió echando humos antes de tiempo, y todavía en caliente dirigió algunas palabras a los  de Boca, dijo algo así "nosotros no somos como los de Boca, nosotros no festejamos empates". Sobre esta afirmación le preguntaron a Bianchi cuál era su opinión en la conferencia de prensa. Bianchi tuvo categoría. Terminó de empujarse un bocado de soda calmadamente, calibró la intención de la pregunta mientras miraba al periodista y respondió con una sonrisa: "Lo que yo responda ustedes lo van a usar de titular mañana. Ahora tengo deseos de estar con mi señora, mis hijos y mis nietos. Cada uno es dueño de decir lo que quiere. Todos saben cual es la verdad". 

Por supuesto que no estaba obligado a dar una opinión sobre esa afirmación. Él tiene cosas más importantes de que ocuparse, y ahí no había nada que pelear. La disputa de opiniones no definiría nada, cuando hay algo cierto que trasciende a ambos. 

Después le consultaron si había visto al frente a un equipo que tiene hambre de competir por el título.

Esa sí era una pregunta que le permitía hablar un poco más de fútbol. Sutilmente, Bianchi le lanzó algunos palos merecidos a Díaz en su respuesta. "No nos apretaron atrás como pensé que podían hacerlo, una vez que el partido estaba 1-1". "Nosotros teníamos a 7 chicos en cancha, eso nos alegra, muestra que hay proyección a futuro". "Por lo menos ellos tenían la posibilidad de planificar el partido durante toda una semana. Cuando uno juega cada tres días es más difícil mantener una regularidad en las alineaciones".  Claro, se refería a que Boca está jugando la Libertadores, pero en ningún momento menospreció la importancia del campeonato local. Fueron observaciones de ese tipo, bastante acertadas respecto de la realidad, nada malintencionadas. 

Nunca lo admiré particularmente, sí me inspiró respeto siempre por la eficiencia de sus equipos. Pero en esta ocasión había que hacerlo notar, su gesto corresponde a los detalles que marcan la talla de los grandes. Ese es Carlos Bianchi.