filosofía-arte contemporáneo, cine-rock-contracultura-jiujitsu-fútbol-prácticasdelectura-política-jeetkunedo-libros, UFC, artes marciales.

miércoles, 23 de abril de 2014

TALLER DE FILOSOFÍA: CINISMO, IDEOLOGÍA y CREATIVIDAD




Taller de filosofía para no-filósofos


CINISMO, IDEOLOGÍA y CREATIVIDAD

“Conecta con tu potencia”


Docentes: Jorge Luna Ortuño – Licenciado en filosofía por la UMSA, La Paz
                     Ramiro Majluf Ayo –  Catedrático en la UAGRM
                     Jaira Rivera Mazorco – Licenciada en filosofía UMSA
                     Larissa Arancibia Betz – Licenciada en filosofía UCB, Cochabamba
                   
Duración de cada sesión: 2 H. 15 min. 
Se dirige a: Docentes y educadores en general. Artistas, diseñadores gráficos, investigadores. Estudiantes de carreras de comunicación, marketing, sociología, literatura, cine, filosofía, psicología, derecho y otros. Personas jubiladas y otras con deseos de estimular el ocio creativo. 


Idea y objetivos:
Las sesiones utilizan como parte de su metodología una forma aleatoria de explicación, que conecta elementos de lectura de textos, filosóficos principalmente, con fragmentos de películas de la cultura popular o pop. 

No se propone una actividad cultural, es un espacio de formación educativa. El curso es de filosofía, y está diseñado para no-filósofos, es decir, para potenciar con herramientas extraídas de la filosofía a las necesidades de otras profesiones, para todos aquellos que entiendan que pueden cruzarse con la filosofía para estimular su trabajo creativo en sus áreas y oficios. 

Siguiendo la línea de trabajo de filósofos franceses como Gilles Deleuze y Michel Foucault en la Universidad de Vincennes en París de la década del 70, y que ha sido reactivada hoy por espacios como El seminario de los jueves de Tomás Abraham y la Escuela de Filosofía de Luis Diego Fernández, ambos en Buenos Aires, además de la Universidad Popular de Michel Onfray en Caen (Francia), nosotros proponemos un espacio abierto de transmisión y conexión, donde la filosofía es un suelo de partida que promueve un manejo más sólido de los conceptos y la lógica. El cine, por ser el arte de más fácil transmisión a los grandes públicos, por su complejidad y su accesibilidad simultáneos, se convierte en nuestro aliado, el disparador ideal.

Los costos del curso dependen del convenio que se realiza con la institución organizadora.







CONTENIDOS

PRIMERA SESIÓN 



Prólogo


¿Qué dice la gente del 9/11 doce años después?

Rememoración de los hechos claves el 11 de septiembre del 2001 y breve repaso de la actualidad. El movimiento por la verdad en USA. La verdad, ¿cuál es la funcionalidad del concepto de verdad? ¿El comunicador trabaja por la verdad? Filosofía y comunicación. Razones para discutir la versión oficial del 11 de septiembre. 


Materia

La construcción de los hechos y la noción de verdad. El control de la opinión pública. George Orwell y la policía del pensamiento. 



Proyección de escenas de dos films:

Documental de Dylan Avery, Loose change 9/11.



 Documental September clues 



http://septemberclues.info/

http://topdocumentaryfilms.com/september-clues/


Análisis de los principales enfoques que cuestionan el informe oficial de la comisión investigadora de 9/11. Impacto de aviones a las dos torres. La desconocida caída de la Torre 7 ¿Colapso o demolición controlada de las torres gemelas? 

El rol de los medios de comunicación. Los cambios de enfoque en el tratamiento noticioso sobre 9/11. 

Cierre I 

SEGUNDA SESIÓN

Prólogo


El mito de la caverna. Video corto de introducción. 

El mito de la caverna. Fragmento extraído del film "La educación prohibida"


Materia


¿Vivimos en una caverna mediática? ¿Por qué es necesario dudar? La duda del escéptico. Límites del escepticismo. De la caverna de Platón al concepto de ideología: nociones básicas. Nociones generales sobre ideología. 

Extracción de elementos de dos filmes:

El mito de la caverna en el cine: Matrix (1999). 

El mito de la caverna en el cine II: El show de Truman (2004).



¿Existe la realidad o es una construcción? Realidad e ideología. El mundo de Truman. El desierto de lo real en Matrix. 

Aplicación de las nociones de ideología a la lectura de los dos filmes. ¿Qué es la Matrix? La liberación de Neo: ¿cínico o inalámbrico? La Matrix en el pan de cada día. Ser del mundo. Estar en el mundo pero no ser del mundo. 
Relaciones con los eventos del 11 de septiembre. Trabajo mediático de construcción de realidad. Nuevas coordenadas de la realidad desde el 11 de septiembre. La posición individual frente a la versión de los hechos.

Cierre II 

TERCERA SESIÓN 

Prólogo

La naturaleza de la creencia. ¿Por qué creemos en lo que creemos?

Materia

Nociones clave en la lógica formal. Identificación de falacias en el discurso oficial de los eventos 9/11. Análisis de las tres principales argumentaciones alternativas. Análisis del discurso del presidente Bush después de los eventos. La imagen mediática. ¿Era Farenheit 9-11 de Michael Moore realmente una crítica o una desviación del debate? 



Cinismo contemporáneo: "ellos saben lo que hacen y de todos modos lo hacen". Diógenes, el cínico frente al poder. Anecdotario. ¿Qué es ser cínico? El quinismo de la Antigüedad.  La lectura de Peter Sloterdijk sobre el cinismo, parte I. ¿En qué creen los cínicos? La distancia como condición del cinismo contemporáneo

Extracción de elementos en un film: 
 Gracias por fumar (2005) de Jason Reitman

El cínico contemporáneo



Batman el caballero de la noche (2008) de Christopher Nolan.

La imagen del terrorista cínico desde el 11/S



Identificación de personajes. ¿Qué problema plantea cada personaje? El idealista Harvey Dent frente al cínico Bruce Wayne. ¿Es necesaria la distancia del cínico también para la creatividad? Resignación frente a creatividad. 

Cierre III 


CUARTA SESIÓN


Prólogo 
Repaso general de las ideas presentadas. El arte de construir un problema en filosofía. Relaciones con otras disciplinas en humanidades.


Materia 
Las ideas-parásito. Ideas y creencias. La distancia frente a las creencias. La postura de Slavoj Zizek sobre las creencias descafeinadas. 


Proyección de imágenes de un film:

 Inception (2011) de Chistopher Nolan. 



El cine como ejercicio de escritura de un ensayo. La construcción de personajes en cine. Relaciones entre Inception, Matrix y The Truman Show. La existencia de personajes conceptuales en filosofía. Diferencia entre idea-parásito y concepto. El mundo de los sueños de Inception frente al mito de la caverna de Platón. 

Inception, la verdadera secuela de Matrix. Cinismo: la distancia que permite soportar la realidad. La lectura de Peter Sloterdijk sobre el cinismo. Parte II .Morfeus el quínico. 


El virus de las ideas parásito en la percepción del 9/11. 

La filosofía es, por excelencia, la disciplina que extirpa las ideas parásito. Rememoración final: Sócrates el partero. 

Notas para un comunicador.

Cierre IV 


domingo, 13 de abril de 2014

BARCELONA FC, MANIATADO PERO VIVO


"El resultado siempre es una consecuencia del juego"

Pep Guardiola


Barcelona demostró contra Real Madrid en su encuentro del 23 de marzo del curso que todavía tiene activado su fútbol de toque y posesión de balón con creatividad. El problema del Madrid de Angelotti fue algo que también se le podría considerar como virtud, y es que estaba más preocupado en hacer su propio juego que en establecer cerrojos específicos contra el Barcelona. Se trataba de un cambio de política, un claro contraste respecto de la gestión pasada de Mourinho. 

En la Liga hoy el equipo que se ha especializado en contrarrestar el fútbol de los culés es el Atlético de Madrid. No por nada, ante la noticia de que ambos equipos se volverían a enfrentar en cuartos de final, Dani Alvez afirmó que era la opción más complicada que les podía tocar. 

Eso nos lleva al tema central de este artículo. ¿Se ha deteriorado tanto como se especula el juego del Barcelona? Creemos que no. En juegos como el que tuvieron contra el Celta de Vigo, justo después del asalto al Santiago Bernabeu, confirmaron su buen estado de forma (3-0). Lo que en realidad aconteció, a un nivel de análisis más microperceptivo, es que los rivales han aprendido a lo largo de estos últimos cinco años cómo incomodarle el juego al Barcelona. 

Se creía que la solución estaría en interrumpir el circuito de su juego. La presión alta que le vimos hacer al Real Madrid en el partido de Copa del Rey el 2010 era parte de este laboratorio de experimentaciones. Cortar el juego desde arriba, impedir que comiencen a hilvanar la jugada con comodidad, este ítem el cholo lo apropió a su equipo, como parte de una enseña de actitud y de juego de mucho despliegue físico. Así quería a su equipo el cholo, que nos hace recuerdo a una buena selección uruguaya o paraguaya en nuestro continente. Se trata de una manera diferente de sentir el fútbol, no sólo de comprenderlo intelectualmente. Concepto y afecto: una filosofía.

Por parte del Barcelona, el error grande ha sido el de creer que en los partidos difíciles hay que alinear a los jugadores con mayor prestigio, sin tomar en cuenta cuán funcionales puedan ser al circuito del equipo estando juntos. Sucedió entonces lo mismo que se discutía en torno a la selección española: con Xavi, Iniesta, Xavi Alonso y Busquets, ¿dónde colocar a Fábregas?, o ¿cómo mantenerlo motivado en el banquillo? La solución de Del Bosque fue utilizarlo como falso 9, respuesta que no nos termina de agradar a los que disfrutamos del fútbol ofensivo, donde se valora la posición del delantero neto, del verdadero 9 de área, o del centro-delantero 11 del estilo del legendario Romário o de Aguero o Suárez en la actualidad. 

Aquí puede radicar el principal problema de conducción del Barza, porque se ha querido cuidar egos, respetar jerarquías, seguirse jugando por los nombres, en lugar de actualizar una versión de juego acorde a los jugadores con los que se contaba. La única decisión firme que se le vio tomar a Martino en este sentido fue la de ceder ante esta manera maquillada de solucionar el problema de los volantes, a cambio de que arriba intervenga Neymar desde el arranque. Hay algo casi molestoso en el juego de Alexis y Pedro, y es que juegan a la vista mucho más para Messi que para ejercer como atacantes con hambre de gol. Ese chip no se ha incorporado de la misma manera en Neymar, que le ha mostrado respeto a Messi, pero al mismo tiempo ha tratado de mantener viva su agresividad, su capacidad de inventar, de intentar algo diferente: la definición en lugar de la habilitación a toda costa al crack argentino. En ocasiones le ha salido bien, en otras mal y hasta terriblemente mal, pero su actitud de ser una lanza con hambre propia le ha agradado a Martino, un estudioso que ve el fútbol con otros ojos de los que prefieren un runrun perfecto en el Barza, con Pedro corriendo por la banda para meter el centro. Sólo por ésta determinación algo polémica para los que consideran la Masia como una especie de culto -donde Neymar no debería poder saltar la antiguedad y jerarquía de Pedro, formado con ellos- parece haber una razón suficiente de defender la permanencia de Martino, darle más tiempo y condiciones de trabajo más normales, no agraviadas por tantos escándalos externos, y sobre todo en momentos tan neurálgicos dentro de las competencias. 

¿Qué cambios requiere el Barcelona de cara a la próxima gestión? Pensar en renovar la defensa, donde ya no debería seguirse insistiendo con un Mascherano que no tiene la constitución necesaria de un saguero, por más ímpetu que le ponga. Si juega Dani Alves no se puede colocar un lateral de igual estatura baja al otro costado, y lo mismo se puede decir viceversa. Los culés utilizan el juego de los laterales de un modo algo distinto que la manera en que lo hacen los equipos brasileños. En Brasil entendieron desde la conquista del tetracampeonato que cuando se tienen laterales que suben tanto, un santo remedio se encuentra en la protección en la zona media con dos volantes de recuperación eficientes. En aquella ocasión fueron Dunga y Mauro Silva los dos soldados. El Barza tiene a Busquets, que juega otro tipo de fútbol, más elegante, de menos roce, de muy buena marca, pero que se ha visto a veces sobrepasado, le hace falta un socio, como Xavi Alonso cuando juegan en la selección española. Song se ha postulado como el acompañante para aliviar la carga en partidos de Liga que el Tata Martino pensaba podía ensayar. Contra Valladolid y contra Granada terminó de confirmarse que la figura con dos volantes no le sirve, o más concretamente, que Song no tiene lugar en el equipo como volante. Otra cosa sería que un brasileño como Paulinho, una de las revelaciones de la selección brasileña, ex-Corinthians, se acoplara con toda su versatilidad, capacidad de marca tanto como de armación, y poderío físico. Una nota importante tiene que ver con la decisión que tomó Guardiola en las semifinales de la Champions del 2011 contra Real Madrid. Ya en aquella ocasión se hablaba del posible agotamiento del modelo del Barza, de la falta de banquillo, de variantes ofensivas... Habían perdido la final de la Copa del Rei. El partido se anticipaba caliente, Guardiola, en una conferencia de prensa encendida, le envío algunos mensajes a Mourinho, saliéndose de su esquema. El golpe fue clave, Guardiola se salió de su esquema mental, pero para compensar falencias defensivas que el estilo de batalla de Mourinho le provocaba. Incluyó a Keita en el medio para subir la altura de la defensa y agregar protección. En el lateral izquierdo no jugó Adriano, en su lugar Abidale, que en ocasiones actuaba de defensor central. La defensa quedaba entonces con Piqué, Puyol, Alves y Abidale, y para los corners tenía además a Busquets y Keitá. Completaban Xavi e Iniesta en el medio, y Messi junto a Villa adelante. Era un equipo equilibrado, que no tenía las mismas aspiraciones de dominio del balón, tampoco generaba el mismo caudal de jugadas ofensivas, pero lograba el control del partido, el objetivo central, por otros medios, renunciando un poco a la marca registrada del juego a lo Guardiola. Salió bien. Ese tipo de decisiones inesperadas, de giros largos, son las que le falta al Barcelona, que se amarra a lo que le ha procurado su prestigio. 

Con Ronaldinho el Barcelona se confirmó en sus creencias, querían jugar a lo mismo que ese brasileño personificaba, con esa alegría, con esa capacidad técnica, con apetito competitivo, con justeza goleadora. Guardiola fue el comandante en la transición luego de la salida de Ronaldinho, supo leer qué elementos debían preservarse, mantenerse activados, era esa la esencia misma del culto al talento. Le agregó algunos elementos para hacer posible un tipo de juego tal, la defensa debía funcionar de cierta manera, los sagueros debían acostumbrarse a jugar muy adelantados, a saber tocar el balón, a realizar las coberturas a los laterales muy rápidas, a salir para el off side, etcétera. Guardiola dijo en cierta ocasión que el puesto de defensor central era el más difícil de jugar en su equipo. 

Pero ante todo, lo que el Barza transmitió a sus jugadores fue una claridad absoluta en lo que debían hacer para ganar, había una confianza sin fisuras respecto del guión que tenían establecido. Hoy, después de las derrotas seguidas en tres gestiones de la Champions League, en el Barcelona los mismos jugadores deben estar dudando acerca de si basta con tener la bola la mayor parte del tiempo para mantener su juego en alta. El Atlético de Madrid, sobre todo en la vuelta, les ha desbaratado la idea de que la posesión es una garantía; la disciplina de los de Simeone llegó a hacerles sentir nauseas con la bola en los pies, el ejercicio era tan repetitivo e inofensivo que a casi todos les pesaba la bola cuando llegaba a sus pies. Neymar, quizá porque recién empieza en este equipo, era el más libre, el que más quería, el fogoso, pero solo no podía hacer mucho, como no lo podría ningún jugador del mundo. 

¿Y Messi? Messi explotó contra el Real Madrid, y ha marcado muchos de sus goles de penal desde el retorno de su lesión. Ha roto récords, sabemos que es el jugador más impresionante de nuestra era. Pero algo le ha jugado en contra. Su presencia rutilante en el equipo vino a cambio de que se expurgaran a los centro-delanteros del equipo. Un niño Torres no tiene lugar acá, tampoco un Suárez, menos un Falcao, es decir, todos esos jugadores que podrían interrumpir su puesto preponderante a la hora de ser receptor del último pase a la red. ¿Y quién cobraría los penales? El goleador es el que quiere hacerlo siempre, pero nadie querría competirle en esa faceta al señor Messi. Poir razones de este tipo refirieron la imagen del "falso 9", que en algún momento le dio resultado, partidos puntuales. En la final en Tokio, por ejemplo, contra el Santos de Neymar, el 2011, fue una locura la cantidad de volantes que alinearon titulares, incluyendo a los nombrados al mismo Tiago Alcántara. No había ni un delantero, Villa se había roto la pierna en las semifinales y Pedro entró sólo al final. De modo que Messi era el único con vocación de delantero natural, se regodeaba así entre los volantes que lo acuñaban, y el partido se prestó muy bien para la forma de juego de los azulgranas y al hambre de protagonismo del argentino. Fue un 4-0 que despejó cualquier posibilidad de crítica a la propuesta de Guardiola. Todo se encuadraba en aquella frase de Guardiola cuando se refería a Messi "hay que hacerlo feliz". 

El Tata Martino en contrapartida no ha sabido leer esa receta de Guardiola. Cuando le preguntaron en conferencia de prensa, luego de la victoria contra el Real Madrid 3-4 en esta temporada, qué podía decir de la actuación de Messi, el Tata dijo que no quería caer en la redundancia, porque se trata de halagar una y otra vez, y ya sabemos todo eso. Su otro argumento fue que prefiere hablar del trabajo colectivo, recurso más previsible y usado a menudo por los técnicos como una señal de correctitud. En cambio de Neymar no ha tenido empachos en hablar cuando lo requería, de elogiarlo varias veces, incluso en actuaciones regulares del brasileño, por haber hecho un desmarque, por un regate, una falta que provocó, cosas puntuales. El hecho es que con él sí se tomaba la molestia y el detalle. Messi lo ha debido notar y en alguna manera imperceptible puede haberle afectado el discurso del estratega rosarino. 

Una cuestión más que burbujea ante los fracasos del Barcelona es ¿cómo repercutirán estos reveses en la confianza de la selección española? De este equipo algo derrotado en su actitud en campo, Piqué, Xavi, Iniesta, Jordi Alba, Busquets, Fábregas, Pedro, tienen que asumir papeles estelares en Brasil 2014. ¿Se mantendrá el estilo de juego que privilegia el toque de balón y la construcción paciente y lenta del ataque? Lo que aporta el estilo del Real Madrid es el vértigo, claramente acentuado desde Mourinho, la verticalidad del juego, la dinámica, frente al juego horizontal del Barza, solo interrumpido en ocasiones ante la posibilidad de filtrar un pase entrelíneas. Será inteligente Del Bosque si empieza ya a introducir alternativas en su dibujo, para cuando se enfrente a equipos bien trabajados que repitan la fórmula del Atlético de Madrid, o del mismo Real Madrid que lo desdibujó en más de una ocasión. 





viernes, 11 de abril de 2014

ENTREVISTA: "LUIS DIEGO FERNÁNDEZ, UN NUEVO HILADOR DEL LIBERTARISMO"



Imagen cortesía de LDF


Por: Jorge Luna Ortuño

Luis Diego Fernández (Buenos Aires, 1976) es un prolífico y joven valor de la escena cultural y editorial argentina. Titulado en filosofía en la UBA, se reivindica antes como ensayista. Ha publicado los libros Furia y clase (2009), Hedonismo libertario (2013) y Los nuevos rebeldes (2013). Su blog LOUNGE en el internet es su mejor carta de presentación. Su proyecto filosófico sigue con pasión la línea de otro contemporáneo, Michel Onfray, que reivindica un hedonismo como trabajo sobre sí mismo. Nueva Crónica y buen gobierno propuso una conversación en líneas generales que se hizo más concreta por la claridad de sus posiciones. La entrevista aparecerá prontamente en la versión impresa de la revista quincenal. 

¿Qué es para ti, en última instancia, el acto de leer?
Leer es quizá la actividad más constante que hago desde la infancia. Se puede leer de muchas maneras, de todos modos en mi caso la lectura casi siempre está asociada al acto de estudiar. Más que leer, estudio, y no es lo mismo. Uno cuando estudia, relee, se pelea con el autor, marca el libro, lo subraya, disiente, se sorprende, se enoja, toma notas y apuntes. En definitiva, se trata de asimilar conocimiento o conceptos nuevos. Incluso cuando leo ficción (cada vez menos) también lo hago estudiando la mecánica del argumento, los personajes como ideas, etc. Leer para mí es acto de placer intelectual pero sobre todo es un trabajo.

¿Te has propuesto a ti mismo la práctica de la filosofía como una creación de conceptos o como una esquematización de tradiciones?
Quizá sea un poco forzado ponerlo en ese sentido de opción excluyente. Antes que filósofo soy escritor, ensayista. Mi pasión y trabajo es la escritura, sucede que escribo ensayos donde la filosofía es la pata central por mi formación y es el corazón de mi visión de mundo y mi acercamiento a diferentes objetos. Hablar de creación de conceptos como decía Deleuze me parece un poco pedante y megalómano. Considero que recién estoy comenzando, tengo 38 años y para un escritor es nada. No fundé ningún concepto e incluso tampoco sé exactamente a qué se refiere Deleuze cuando dice eso de Descartes o Nietzsche. Uno puede tener ideas, algo más modesto, y ver como esas ideas encarnan algo nuevo pero siempre en diálogo con otras filosofías.

   Respecto de “esquematizar tradiciones”, sí, podría decir que me interesan los linajes y las genealogías entre autores. En ese sentido, sí, me gusta realizar conexiones o cánones de tradiciones de pensamiento o estética que me interpelan; en mi caso puntual son dos: el hedonismo y la tradición libertaria. En esas esferas me gusta aglutinar familias de parentesco.  Eso también opera como un orden para poder pensar mejor, dar clases, exponer, ser claro. Creo que me acerco más a eso. Mi “creación” en todo caso está más en mi escritura, en como digo las cosas o en las interrelaciones que genero con temas más excéntricos como los vinos, el dandismo, la pornografía o el rock, que para mí son efectos colaterales del linaje hedonista y libertario.

Tomás Abraham suele decir que no se estudia filosofía para ser “mejor persona”, y da el ejemplo de varios filósofos como Shopenhauer, Kierkiegaard, Nietzsche, Heidegger, etc., en el sentido de que no eran excelentes personas. Por otra parte, existe desde los griegos un trabajo dedicado a la construcción de uno mismo que debía repercutir en un ser más desarrollado, más comprensivo... ¿Cómo conciliar ambas posiciones, a fin de evitar que la filosofía se reduzca a una terapia para vivir mejor, tema tan en boga de la actualidad?
Coincido con Tomás: no necesariamente la filosofía forja mejores personas. Esos ejemplos son claros. Creo que el malentendido está en leer cuestiones como “arte de vivir” o “gobierno de sí” como si fueran recetarios o manuales. Eso no existe y la filosofía nunca se lo propuso. La filosofía es interpelación desde Sócrates. Lo que sí existe muy claramente es la cuestión de la ascesis filosófica en escuelas como los estoicos, los epicúreos o los cínicos. Eso es lo que a mí me interesa y que rescata el último Michel Foucault.

Además de las herramientas que un blog ofrece para publicitar el propio trabajo, ¿cuáles son para ti sus puntos positivos y negativos en cuanto a los hábitos de escritura que promueve?
Yo ya hace años que no escribo más para mi blog. Lo hice al comienzo (2005, 2006) pero ya publico en editoriales independientes o grupos multinacionales, y en medios de Argentina, España o América Latina. Mi blog ahora funciona tipo website: allí cuelgo todo los textos que publico en medios y lo uso para comunicar mis actividades docentes y culturales. No sé si hay hábitos negativos o positivos, para mi es exactamente igual publicar en un blog, escribir un artículo para un diario de gran tirada o un libro. Es la misma lógica y mecánica.

¿Cuál es para ti la imagen de una vacación ideal?
Me gustan las ciudades, soy urbano, soy porteño. Cuando puedo suelo viajar a Estados Unidos, me gusta la costa oeste (San Francisco y Los Angeles) y New York (luego de Buenos Aires es la ciudad que más conozco). Lo ideal para mi es caminar por ciudades, que haya librerías, cafés, cines, movida nocturna. Me gusta nutrirme de lo nuevo.

¿Eres hincha de algún equipo de fútbol? ¿Cuál?
De ninguno, no me interesa el fútbol.

¿Cuáles son los tres libros de filosofía que te llevarías contigo si tuvieras que recluirte un año en una isla?
Radiografía de la Pampa de Ezequiel Martínez Estrada, Historia de la sexualidad de Michel Foucault y Política del rebelde de Michel Onfray.

En Bolivia depender de la propia gestión para tener laburo es difícil, suele ser muy inestable. ¿Existen en Argentina algún tipo de estímulos para el trabajo de los free lance? Esto en referencia a tu postura respecto del trabajo y el grado de libertad que se deriva de ese tipo de relación laboral.
Acá en Argentina también es muy complejo poder depender económicamente del trabajo autogestivo y freelance y más todavía en la esfera cultural o editorial. Creo que cada caso es un mundo, particularmente yo trabajé diez años en relación de dependencia (en la industria editorial) y siempre busqué mayor libertad para poder dedicarme a dar clases, y escribir, que es lo que siempre quise. Hace cuatro años vivo de manera completamente independiente a través de varias actividades: mis clases en mi Escuela de Filosofía, seminarios en otras instituciones, periodismo cultural, mis libros y actividades editoriales. Se puede hacer pero requiere de mucha disciplina y fuerza de voluntad así como de capacidad emprendedora e inventiva. Yo no tengo ni solicité nunca ningún subsidio ni beca estatal ni privada. Ni sé cómo se hace. No soy ejemplo de nada ni digo que sea bueno o malo, sólo que en mi caso particular me sale así y me gusta vivir así. Más allá que mi visión de mundo es libertaria y trato de ser consecuente entre mis acciones y mi discurso, uno siempre está en contacto con lo institucional estatal o privado, yo realizo trabajos puntuales pero sin formar parte de esas estructuras. Es un modo de vida que no implica hacer cualquier cosa, sino todo lo opuesto, tener muy claro hacia donde se va. La inestabilidad laboral está presente como también lo está en otros trabajos como la actuación, el teatro, las actividades artísticas en general, pero también si uno trabaja en una empresa está el riesgo permanente de ser despedido. Salvo se tenga herencia familiar (no es mi caso) y se rechace ser un funcionario público (tampoco me interesa ese condicionamiento ideológico) es la única forma que encuentro para generar mis ingresos: ser un trabajador autónomo.

La última. ¿Placer o deseo? ¿Por qué?

No sé puede elegir. El deseo es el motor, es el creador de la realidad. El placer es una consecuencia, es un acto concreto. Los dos son vectores centrales de mi vida y estimo que de la vida sana de cualquier persona que busque la felicidad en este mundo. 

jueves, 10 de abril de 2014

NO LOGO El poder de las marcas de Melanie Klein


Recomiendo vean el documental No Logo, el poder de las marcas, de aproximadamente 40 min, donde Melanie Klein, socióloga e investigadora, se explica acerca de las ideas que expuso en su libro del mismo nombre, que se publicó el 2000 y fue todo un éxito editorial. El libro es una suerte de catálogo de ideas que apoya a los movimientos de resistencia anticorporativistas en el mundo. Vi el documental almorzando hoy, es una versión audiovisual que trata sobre el papel de las multinacionales y el modelo de consumo norteamericano, exportado en mayor o menor medida a países como nuestra Bolivia. Lo primero que me trajo a la mente fueron las ideas de la policía del pensamiento de George Orwell en su mítica novela 1984. ¿Es ese el orden mundial que se ha gestionado por medio de las multinacionales?



Breve apunte: Las marcas son básicamente imágenes que se eligen para englobar una forma de comunicar un mensaje central respecto de un producto o de un servicio. Coca Cola por ejemplo, ya se lo había escuchado decir a los estudiosos del neuromarketing, no vende solamente unas gaseosas, principalmente vende momentos especiales con la familia y los amigos, momentos memorables, como la navidad, que pasan a lado de una Coca Cola. Asquerosa bebida por lo que a mí respecta, pero poco interesa ello dado que se enmarca la cuestión en un tema de gustos, cuando no lo es. El tema aquí es que todo esto no es inofensivo. Una de las críticas de Klein tiene que ver con los sueldos basura que estas grandes corporaciones ofrecen a personas sumisas que necesitan desesperadamente hacer el trabajo manual encerrados en algún parque industrial. ¿Sabías que algunos chinos no ganan más de un dólar al día para que se puedan confeccionar y ofrecer con un precio algo más barato las gorras y los busos Nike que llevas puesto con aire de orgullo?

Walt Disney sería una de las corporaciones que ha llegado a su punto más alto, por el largo tiempo que tiene en el aire, lo que le ha permitido forjar una imagen de una vida pasada añorada alrededor de sus productos. Leyendo el libro biográfico sobre Steve Jobs, entendí también cómo se había dado luz a la campaña publicitaria "Think Different" de Apple, muy inspirada por la manera de publicitarse de Nike. Ellos venden productos manufacturables, pero en el imaginario del cliente, lo que está comprando es una idea, en última instancia, está comprando "estilo de vida", "rebeldía", "capacidad de construir su propia vida" o bien "glamour". Relacionar los productos Machintosh con personajes como Gandhi, Martin Luther King, Muhammad Alí, Bob Dylan, Mandela, y otros más, fue un paso arriesgado, pero demostró ser totalmente creíble, la conexión se entendía. 

En mi propia experiencia debo recordar las épocas que trabajaba en Herbalife, que fueron de mucho aprendizaje y de cierta ceguera. Cada día al empezar te decían que puedes ganar dinero extra trabajando pocas horas a la semana. Ese es el discurso inicial, "sin jefes, sin esclavitud de ocho horas al día, con tiempo de calidad para tu familia y, sobre todo, con salud, alimentándote con productos que pueden mejorar tu nutrición". Pero apenas te tienen dentro comienzan a realizar el trabajo de lavado de cerebro, que se produce por una masa que te asedia constantemente, todos los que llevan su estrellita en la solapa conspiran para manejar un discurso parecido, te presentan a un viejo vendedor que tiene para ti los mismos consejos gratuitos, ¡anímate a arriesgar!, es decir, compra producto al por mayor. Hablamos de cifras que van por lo menos en $us 2000. Así, el tipo que había ido ahí sin tener un trabajo, se ve animado a invertir dinero que deberá prestarse, para luego hacerse responsable por distribuir su propio stock, que compró con precio al por mayor. Esto lo vuelve en supervisor, lo cual se convierte en una especie de estatus dentro de la compañía, porque le dicen que compró la posibilidad de hacer lo que siempre quiso, ir a Miami o a Bogotá, comprar un auto, siempre y cuando, venda todos los frasquitos y haga lo mismo unas veinte veces más. Al distribuidor, el que está en el primer peldaño, lo tratan literalmente con cierta indiferencia, con algún menosprecio implícito en la forma que configuran sus reuniones para que se vea claramente quiénes son solo distribuidores, y él deberá abandonar la reunión una vez que se pasa a los supervisores que recibirán "secretos increíbles" para llevar su negocio a otros niveles. 

Al final del día, lo que hacen es internalizar en los sujetos un hambre que no se tenía antes. El hambre de verte rodeado de fotos, de gente que te de importancia, en un STS, o en un HOM, o en algún otro evento donde te piden autógrafos y te tratan con mínima atención. La gente desea sentirse importante, de pronto entiende que en esta especie de iglesia evangélica podrá sentirse así. En una ocasión en una de esas cenas de promoción mencioné que Herbalife era como una religión, lo cual no gustó a mi patrocinadora, Nicole, que a su vez era hija de una mujer muy dogmática, evangélica si mal no recuerdo. Ella me lo hizo notar con una interferencia apenas noticiable en su sonrisa y su mirada, pidiéndome que no diga eso, pero inmediatamente recompuso su sonrisa y pasó a otro tema. Herbalife crea su propia jerga, su espacio, como si nada al exterior importara realmente, somos todos dependientes de la gallina de oro, que es la compañía, no importan los bloqueos, ni los paros, ni las bajas condiciones en Bolivia, sólo que te pongas el botón y salgas a las calles a distribuir tus volantes, hagas llamadas, consigas citas, invites a gente a los eventos de reclutamiento, y repitas todo de nuevo. 

En No Logo, Melanie Klein llama la atención sobre la forma en que las nuevas formas de usar el marketing han ido muy lejos en la intrusión en nuestras vidas. Ahora, con el discurso de que trabajas para hacerte rico, para ser dueño de tu tiempo, acabas más endeudado, trabajando a todas horas, fines de semana en eventos, luchando para clasificar a un evento de fin de año en el que te pasarás tus días asistiendo a reuniones de entrenamiento en ventas, trabajo de equipo, administración de tus productos, conocimiento de mercadeo multinivel, manejo de distribuidores, etc. 

En fin, toda esta cháchara para decirles que soy uno más de los que se siente muy interesado en explorar los temas de estudio y de crítica que propone Melanie Klein, de quien no tengo ninguna otra referencia. Revísenlo por su cuenta y seleccionen lo que les sirva. 

BARCELONA F.C. AL LIMBO





El Barcelona fue eliminado ayer de la Champions League, y la historia es sabida cuando pasan estas cosas. ¿Otra vez especularán sobre el final de un ciclo? Los cuervos que esperaban impacientes pueden ahora saltar encima del cuerpo caído. Esos cuervos son los mismos que semanas atrás glorificaban a Messi y a Iniesta, tras la victoria a domicilio en el clásico frente a los madrilistas (3-4). "Messi es Di Estefano", rezaba una nota en El País, diario de Madrid, el mismo que publica ahora notas que sepultan al Barza en el lugar que se le otorga a una cansada anciana. Así, no hace mucho se saludaba la reacción del Barza, notable reactivación de su maquinaria algo menos lúcida en esta temporada. Lo único que aprendemos de ello es que los medios importantes leen el fútbol como una cuestión de moda, en función de quién gana. 

Cierto que ayer los azulgranas jugaron un partido opaco, ausentes la mayor parte del segundo tiempo, cuando más se los esperaba. ¿La culpa la tiene Martino? En parte sí, él tiene responsabilidad. Pero también mérito enorme de la entrega de los adversarios, que pusieron el cuerpo para dar vida a la idea que manejaba Simeone. El cholo había establecido una clara diferencia entre ambos cuadros: "Ellos juegan con el balón, nosotros jugamos con los espacios". Así, palmo a palmo, el cholo construyó un discurso orgulloso de su propio equipo y su estilo, que nada le tiene que envidiar a otros cuadros top del continente. 

Por su parte Martino siempre se mostró más calculado, más modesto, hablando de una gestión ganadora que le precedía. Cuando llegó al Barza anunció que se respetaría el estilo que tantos títulos y prestigio le habían dado al Barza, pero que se añadirían algunos elementos, algunas variantes, mientras que se trataría de recuperar otros perdidos, como la intensidad en el juego. Tuvo su época este discurso, pues en el análisis, a unas fechas de cerrar la temporada, el Barcelona no logró ser mucho más que la genialidad de sus jugadores clave, en momentos exigentes, cuando estaban despiertos con todas las luces. Cierto una vez más que el fútbol se arma con jugadores, dejen para un segundo lugar todas las estrategias. La levantada frente al Real Madrid, algo inesperada en tal manera, nos hizo ilusionar a los que disfrutamos cuando juega con belleza el Barcelona, pero resultó ser una especie de energía de reserva, no mucho más quedaba en los galones. 

En la víspera de la vuelta de cuartos de final, Xavi decía que el Atlético de Madrid es un equipo que ha sido armado a la inversa del de ellos, es decir, con énfasis en el juego en otro lado del campo, desde atrás. Están hechos para incomodar a cualquier equipo que le quiera tocar la pelota, y como esa es una especie de nueva moda que se incorpora desde los éxitos del Barcelona, hicieron bien Simeone y compañía en basar por ahí la clave de su propuesta. ¿Podrá desactivar de la misma manera la máquina del Bayer Munich? 

Volvamos a lo que aconteció en el Vicente Calderón, que fue una verdadera olla de cocción, para comerse crudos a los azulgranas. ¿Qué tenían además de las ganas y el talento de Neymar? Messi encerrado. El relator de Fox Sports decía que veía a un Barcelona atado a su chip de juego, el del control del balón, con vistas a controlar el partido. Todas las estrategias victoriosas de oposición que le han planteado otros equipos antes, como el Chelsea, el Inter de Milán, el Real Madrid alguna vez, en aquella Copa del Rey del 2011, luego el Bayer de Munich, y ahora el Atlético de Madrid, se combinaron y perfeccionaron ayer en un arma anti-incendios. El cholo Simeone apuntó después, en la conferencia de prensa, con sonrisa sobria, que los más de 700 pases del Barcelona no le habían servido para controlar el partido "como hubiera querido Martino". Ironía, antídoto contra una manera de jugar que comienza a volverse caricatura. 

La teoría dice que cuando deseas manejar el partido debes retener el balón, "administrarlo", palabra contaminada desde otras áreas, y en otros términos, monopolizarlo un poco. Todos los equipos lo sabían, aunque sea por un entendimiento de sobrevivencia, o por algo que se aprende jugando en el barrio, que cuando el partido está por acabar y ganas por la mínima diferencia una cruenta batalla, tienes que irte al costado del córner, trabar, amarrarte el balón para que el tiempo pase. Eso lo hacían los más mañudos, desde hace mucho, los argentinos especialmente siempre han manejado este ítem en sus selecciones y equipos ganadores de Copas Libertadores. Lo que hizo el Barcelona fue diseñar una manera de retener el balón que se practicara como parte del mismo juego, como su esencia, no como su paralización ni si cortocircuito. Lo hizo de maravilla, pensamos en aquel equipo de Guardiola que doblegó al Manchester United en la final de la Champions League del 2009, o aquella versión que vapuleó 5-0 al Real Madrid de Mourinho. Pero entonces tenían a Etó, a Henry, a Larssen, pasó Villa, y luego venía Messi, estaban Iniesta y Xavi, y Dani Alves ya despuntaba. Parecía un equipo algo más versátil, diverso, con posibilidades físicas distintas. Pero ante todo, todavía no había sido completamente estudiado su funcionamiento.

Se ha comprobado que cada vez le duele más a los petisos del Barcelona confrontarse contra equipos que sostienen un juego de mucho vigor físico, de intensidad continua, porque ese es el ítem en el que no pueden competir en igualdad. Intentaban que su mejor posicionamiento en la cancha, su mayor cualidad técnica, y su posesión de la bola fueran palancas para contrarrestar esa dificultad, pero ya no ha sido así. Ya la pasada gestión el Bayer de Munich mezcló potencia física con calidad técnica, ambición y agresividad, y se convirtió en la bestia negra del Barcelona, lo despachó metiéndole 7 goles en dos partidos de ida y vuelta. Por otra parte, el biotipo de sus jugadores no invita al choque y a ese tipo de desgaste, cuando prefieren la elegancia, el juego virtuoso, el pase entrelíneas, la genialidad, una gambeta. No es muy probable por ello que se le gane al Barcelona jugando un lindo fútbol, todo el éxito consiste en hacer un partido engorroso, sin claridad, monótono, sin sorpresa. También sufre el espectador. 

Recuérdese que estos mismos petisos sufrieron contra Brasil en la final de la Copa Confederaciones. Brasil tenía un plus vital en aquella ocasión, podía incorporar a su juego la reciedumbre, la pierna fuerte y decidida que demandaba Felipao Scolari, pero al mismo tiempo tenía ya incorporado el chip del toque de balón, de la armación creativa de una jugada, y el talento técnico igual de depurado, de modo que resultaba un mal rival para España, que terminó vencida aquel día por un categórico 3-0 que mereció ser más. 

Resumiendo, el Atlético de Madrid ha puesto en escena una actualización de las mejores versiones de marcar a Messi, y de anular a un equipo de talentosos que no están diseñados para el choque ni el partido friccionado. Antes se pensaba que la técnica podía vencer a la fuerza, lo decían también los de la Familia Gracie en ocasión de los primeros campeonatos del UFC. Después se dieron cuenta de que no es sólo eso, ante todo se trata de la sorpresa, de la capacidad de hacerse indiscernible para el adversario, y de replantear el problema. Royce Gracie llamó la atención sobre la pelea en el suelo, otra zona de definición. Pero años después, cuando el mundo se había puesto al corriente, sufrió contra Sakuraba porque el japonés estaba preparado para todo lo que pudiera intentarse en el suelo, y estando de pie igualmente llevaba la ventaja. Toda la técnica contra un Sakuraba un poco más pesado no le sirvió de nada, se había desafiado un discurso. Paralelamente, en el fútbol, los equipos que le juegan al Barza han tomado mayor consciencia del peligro de los pases entre líneas, ese juego rasante milimétrico que dominan Xavi e Iniesta, y entonces decidieron jugarle con dos bloques de cuatro o hasta cinco jugadores, poniendo ambas líneas muy juntas, todo compacto. La marcación en zona de Arrigo Sachi del Milán de otrora tuvo influencia en el esquema usado por el cholo, cierto. 

Cuando la batalla se alarga el oponente se adapta a tus estrategias, eso es mortal. Antes de que acabara el partido, varios jugadores del Barza parecían caminar por el campo ya resignados, pensando en la ducha que se darían en vestuarios, el momento de anudarse los calzados e ir para casa, la vista de la ciudad de Madrid en fiesta mientras pasara por ahí encogido su bus con el rabo entre las piernas, empequeñecido por la dureza de los hechos que rompía su sueño.

Durante el partido todo fue del manual de cómo jugarle al Barza, un manual al que ha contribuido decisivamente Mourinho en su paso por la casa blanca. El primer gol de Atlético llegó producto de una presión en zona alta que efectuaron los rojiblancos, demostrando que no todo es caramelo y toque fino para salir jugando cuando cuecen las papas; primer punto fuerte contra la filosofía de Pep Guardiola, que se molestaba cuando alguien tiraba la bola como despeje, sin cuidado por la estética. Luego, en el gol, fueron dos cabezasos en el área, el primero uno que le ganan en el salto al pequeño Jordi Alba, hasta el otro lado donde un también bajo Dani Alves debía defender. Los laterales del Barcelona son de baja estatura, y sin embargo los culés se dan el lujo de jugar con un otro central que también es bajo, Mascherano. Una saga de esas características tendría que jugar con  tres centrales, para brindar mayor protección y reforzar su juego aéreo, y jugadores del tipo Thiago Silva, Marquiños (del PSG), o David Luiz del Chelsea, le vendrían de maravilla. Pero el Barcelona, con Andoni Zubizarreta como consejero, decidió desde el principio de la temporada ganar o morir vistiendo su vieja ropa guardada, no contrataron sagueros, apostaron por un Puyol que ya daba señales claras de potro cansado, y así siguieron con su tozuda fórmula, aquella para la que los equipos más competitivos de Europa ya tienen el antídoto. ¿Qué le hubiera hecho el Bayer a este Barcelona, y el Chelsea? 

Tal vez fue mejor que se fuera antes, por evitarle mayores agravios a su jerarquía. Se fue antes de lo que esperábamos, fue en cuartos de final y los detractores lo recordarán por buen tiempo. La mediocre forma de clasificar de los culés frente a un Manchester United en desventaja, con un empate sin muchas ideas en su propia casa, mostró por adelantado la poca contundencia y ambición que tenía este Barcelona, debilitado desde lo anímico y en cuanto a su fuerza de deseo. ¿Qué interés tiene ganar cinco campeonatos haciendo lo mismo cada vez, un run run que no se acaba y que se privilegia por encima del mismo fútbol, casi una fórmula que parece valer más que la vida misma? 

Surge un tema a futuro. En la prensa de El País escriben que a Messi siempre había que instruirlo, que no es un genio del que sólo cabe esperar magia y no hay que molestarlo; más bien sugieren que Guardiola trabajaba mucho con él, en su mentalización, en tener claro lo que tenían que hacer, y con Messi no habían tantas concesiones. ¿Pero cuánta moral puede tener un técnico rosarino como el Tata para llegar al Barza y decirle qué hacer o ya no hacer a otro rosarino más grande como Messi? Es muy difícil hoy llegar al Barza e intentar algo riesgoso. ¿Cómo tuvo que portarse Neymar al llegar? ¿Qué actitud era la que más le convenía? Fue muy humilde y breve, por lo que oímos, si llegas a un equipo que ha ganado tanto sin ti, ¿qué te queda si no esperar que te permitan ser parte? En el caso de Romário el año 1993 llegaba en situación algo parecida, el Barcelona ya era ganador repetidas veces de la Liga, tenía ya una orejona en su historial, pero él llegaba sin rastros de humildad ni de adaptación. Él llegaba para ser Romñario. Es cierto que el Barcelona ya era un equipo dream team antes de él, pero Romario opinaba que nunca habían tenido un Romário en sus filas, nunca habían ganado en la forma que lo harían con él. Lo esperaba otro zurdo, menos estrella que Messi, se llamaba Stoichkov, muchos pensaban que sería su verdugo, pero se convirtió en su mejor amigo, ambos eran de pocas pulgas, ambos vividores, amantes del gol, se entendieron rápido. No ha pasado lo mismo entre Neymar y Messi, en parte porque se percibe desde fuera una situación algo odiosa dentro del Barcelona, un excesivo celo en torno a la pulga, una especie de respeto para no tocar su protagonismo ni tantearle la corona. Se fue Etó por algo relacionado con ello, Villa no aguantó del todo esa filosofía, e Ibrahinovic fue quien peor se fue, enemistado con esa forma de gestionar el banquillo. 

No sabemos qué le espera al Barcelona, eso es lo interesante. Tal vez todavía tenga ánimos para terminar la Liga deseándola con hambre de campeón. Tiene por delante una final de Copa del Rei, contra los merengues, y aquí se notará la mano del técnico Martino, su forma de gestionar una nueva levantada, y manejar un grupo tan grande que parece necesitado de renovación urgente. Con un castigo de la FIFA que le prohíbe hacer nuevas contrataciones, por lo pronto, nos parece que el equipo se instala en el limbo.  

jueves, 6 de febrero de 2014

MICHEL ONFRAY, PRESENCIA CERTERA



Por: Jorge Luna Ortuño

Hay algunos en el panorama teórico actual que ven con muy malos ojos a los intelectuales que aparecen con demasiada frecuencia en los medios, peor si es la televisión siendo entrevistados. Michel Onfray, filósofo francés, responde con sarcasmo: "también existen los intelectuales que se quejan porque nadie los invita a un programa y sus libros no los leen más que sus amigos en la academia y colegas, también existe eso, yo elijo a qué programas quiero ir, no acepto cualquier invitación, eso no está tan mal". 

Onfray, que a sus 28 años sufrió un paro cardíaco, nos ofrece una especie de filosofía novelada, aunque él no la presenta así ni tiene necesidad de hacerlo. Escribiendo sobre el Jardín de Epicuro como modelo para la Universidad Popular -que fundó el 2002 junto a sus amigos colegas en Caen-, utiliza el denominativo de personaje conceptual. Así es, el Jardín aludido funcionaría como una especie de personaje conceptual en sí mismo, siguiendo la propuesta de Deleuze y Guattari en Qué es la filosofía. Sería una "oportunidad de filosofía y de filosofar", "una casa destinada a la idea". Así Onfray avanza y nos hechiza, conjuga la capacidad de entusiasmarnos con un estilo vigoroso y de escasas citas, su prosa es encendida, no se contiene, dispara por ráfagas, párrafos cortos, y de vez en cuando se da tiempo para abundar en el uso de adjetivos y descripciones sensoriales. 

Sus libros son best sellers, al menos algunos de ellos, tiene publicados más de 50 y cuenta menos de 55 años. No es un cínico como lo era Diógenes de Sinope, ni es un escéptico como lo fue Pirrón, y tiene especial afecto por Epicuro. Sin ser como ellos, logra un impacto demoledor, llama la atención y es leído por públicos muy amplios. ¿Cómo? No es un gurú de autoayuda, no no, pero entra en ese circuito que tan bien aprovechan las multinacionales como las marcas de ropa americana, que mediante sus productos invitan a la individualidad, a la originalidad, a la rebeldía, a cierta construcción de uno mismo, liberalismo democrático mal entendido. Onfray utiliza la filosofía para contradecir en ese circuito. Entiende que la filosofía de la época helenística se preocupaba por teorizar en función de efectos prácticos para la vida, que tiene conexión todavía con las preocupaciones actuales de la gente en Europa. Robert Kiyosaki logra un éxito editorial con su serie de libros "Padre Rico Padre Pobre", porque cuenta su historia mientras enseña nociones de economía con la promesa de que te ayudará a volverte financieramente independiente. Jurgen Habermas en cambio escribió un libro junto al penúltimo Papa, sabemos que le interesan temas relacionados con la comunicación, pero vaya a saber cuál es el público que lo lee. Michel Onfray se destaca en este campo, sabe ventilar sus ideas, sabe construir sus canoas para decorar el envoltorio, y ofrece algo que cultiva a los que lo leen, o lo van a escuchar en sus clases magistrales en la Universidad Popular. 

Pero habíamos dicho que buena parte de su propuesta consiste en escribir una filosofía novelada. Entendemos aquí la novela de una manera muy simple: un género literario en el que se narran las peripecias de unos personajes. Onfray nos narra las peripecias de ciertos personajes dentro de la historia de la filosofía, por supuesto que en la página que escribe los héroes tienen que tener buenos tratos con la inmanencia. Para Onfray los buenos de la película son Epicuro, Demócrito, Nietzsche, Montaigne, Deleuze, entre los que más rescata y utiliza como "filósofos de cabecera". El gran villano en su novela siempre es Platón, a quien no le tiene la menor misericordia; ocasionalmente Kant y Descartes juegan también ese papel poco honroso. El personaje del malo en Onfray es bastante plano, no tiene matices, no se permite el mínimo grado de admiración, o los quiere o los odia por completo, no admite medias tintas. De modo que su villano es siempre un personaje plano, muy cercano a esos villanos truchos que se encuentran en una película de acción de clase B. Ahora, si se trata de un uso adecuado de lo que es un personaje conceptual, lo que hará Onfray, pese a la dureza de sus palabras, no será decirnos que le cae mal Platón, o que tiene casi un problema personal con él. Lo que pasa es que en la construcción teórica de su plano, el que cumple el rol de frontera, aquel que devuelve todo a la cochina trascendencia, es Platón, porque la misma historiografía oficial se ha encargado de ponerlo en ese lugar referencial. Es una cuestión de ser consecuente en su forma de ver las cosas. El personaje cercano es un amigo del concepto, ayuda a rayar los vértices del problema al que remite, y al mismo tiempo existe el otro, que Deleuze llama el personaje antipático, el que señala los peligros propios del plano, las malas percepciones, las distorsiones, aquello que invoca un carácter repulsivo, y que sin embargo es también parte de la trama del plano que se está construyendo. El gran antipático para la generación precedente en Francia, conocida por algunos como los posestructuralistas, había sido Hegel con su dialéctica devoradora. En la lectura de Onfray parece darse por sentado que la batalla contra el idealista Hegel ya fue superada por sus antecesores. Foucault, Lyotard y Deleuze, principalmente, prolongando el proyecto nietzscheano, ya lograron cavar una serie de salidas para el pensamiento filosófico frente a la hegemonía que ostentaba el autor de La ciencia de la lógica. Pero necesitaban de esa inercia en contra para dar vida a sus proyectos, y lo mismo pasa con Platón en la construcción de una Contrahistoria de la filosofía, la colección de más de 10 tomos que Onfray viene trabajando como sostén teórico de la Universidad Popular. De modo que Onfray concentra el furibundo poder de su pluma para descargarlo contra Platón y su edificio teórico desde distintos ángulos; avanza en bloque, sentando bases para una erótica, una dietética, una ética y una política. 


Curiosamente, no es muy fácil toparse con lectores interesantes de la obra de Onfray: o lo leen para responderle, cayendo en el juego, o lo leen para seguirlo de manera fanática. Sin embargo, Luis Diego Fernández, filósofo argentino radicado en Buenos Aires, es el caso privilegiado de un lector cómplice. Él nos hace notar con acierto que "Onfray no es un gran creador de conceptos, como sí lo era Deleuze, pero en cambio es un gran sistematizador de tradiciones". Esto es muy interesante porque existen una serie de filósofos interesantes a los cuales la definición de D-G no les acomoda. Por ejemplo, sin ir muy lejos geográficamente, a Tomás Abraham; el rumano-argentino no es un aficionado a la creación de conceptos, él prefiere hablar de ideas y no complicarse la vida. Pero vaya que Abraham es una compañía invaluable a la hora de ponerse el casco y lanzarse a los campos de follaje verde de la filosofía, y teniéndolo cerca como guía y mano amiga. En este sentido, Onfray funciona de una manera parecida, es un hacedor de brújulas. No se propone crear, no es un innovador. Se autodenomina como hedonista, nietzscheano de izquierda, pero me parece que es, ante todo, un ecléctico, reivindica aquella corriente poco retomada de la época helenística. ¿En qué sentido? Porque elige y selecciona lo mejor, pero no lo mejor en sí, sino lo mejor para su proyecto, lo que le permite avanzar en su propio proyecto. Esto requiere que él tenga muy claras las cosas, y las tiene, por ello otra característica que Luis Diego Fernández también resalta en su corpus filosófico, y es la coherencia. 


La primera tarea, por tanto, es cartografiar estos territorios. Enseñar a practicar relevos, identificar los pasajes, anotar los callejones sin salida. Aquí se subraya el obstáculo, el imposible flujo; allá se descubre la línea de paso. [...] Así, la filosofía se enseña a la manera de como se hace un mapa. Luego se entrega una brújula y se invita a cada uno a dibujar su ruta, a inventar su propio camino. 
 (Michel Onfray, La comunidad filosófica, p. 117. Gedisa editorial. 


Volvamos a la imagen de Onfray como "sistematizador de tradiciones". Su trabajo consiste en extraer y conectar, uniendo cabos para dar una figura de mosaico, donde teorías filosóficas que mantienen una amistad silenciosa por su vocación afín se pueden finalmente encontrar juntas. Por ejemplo, en Las sabidurías de la antiguedad, la manera en que raya un territorio y pone juntos a los filósofos hedonistas que deben ser recuperados para su mundo no canónico. Se trata de una radicalización de una intuición que ya se hallaba en el trabajo de Gilles Deleuze. Si uno lee las palabras de Deleuze en libros como Diálogos o Conversaciones -ideales para aprender a leerlo- se verá que él ya se refería a la existencia de un linaje subterráneo dentro de la historia de la filosofía, una especie de linaje lateral, contracultural, marginal si se quiere, donde colocaba a Lucrecio,  Duns d´Scotto, Bergson, Spinoza... Sentía que había una especie de conexión eléctrica entre ellos. En su obra se hallaron los vínculos para entender esa secreta filiación. 

En el caso de Onfray el trabajo de hacer esas filiaciones se efectúa sin la misma profundidad. Su caso no es el de una ballena que se interna en lo más hondo de los mares, más bien se trata de un pez saltarín que no puede estar quieto ni a gusto demasiado tiempo en un solo lugar, vive de la variación, de la velocidad, de la producción obsesiva. Escribe como máquina, un flujo de escritura con vida propia -como atestigua después de su infarto- apenas pasa los cincuenta años y ya tiene algo así como sesenta títulos publicados. Es una barbaridad, es como si Onfray no se limitara a meterse al baño con un libro para leerlo, ¡él prefiere meterse con su computadora portátil para escribir!. Dejando la broma de lado, lo cierto es que una deficiencia de la publicación frecuente se nota cuando un escritor escribe más de lo que lee. Onfray es prolijo y exitoso editorialmente, pero esto nos deja dudas. Existe muchísimo que leer, posturas nuevas, reactivaciones, giros interesantes, trabajos que ya han sido hechos por otros. A Onfray parece no importarle si se repite, tiene un coraje de producir que por otra parte es notable. Juega según sus reglas, es un egoísta en más de un sentido, pero también habla del contrato hedonista, "gozar y hacer gozar al otro". Me resulta algo chocante su manía de encontrar siempre alguien contra quien estrellarse para poder dar rienda suelta a su admiración por el otro bando. Cuando escribe su libro sobre Camus tiene demasiada necesidad de denigrar a Sartre, de hacerlo papilla de algún modo, o de vengar las duras palabras que éste le había dedicado al argelino en una correspondencia muy agitada. Sartre le había dicho a Camus, entre otras cosas, que sus lecturas de filósofos no eran de primera mano, que su lectura era débil, que no había entendido a Hegel, que era un filósofo clase B... Onfray responde con malicia lo que Camus prefirió callar en su momento. Según él sólo se limita a exponer los hechos, poniendo al descubierto una incongruencia política que pocos supieron perdonarle al autor de El ser y la nada. Entonces, y ya finalizando, lo que choca en Onfray es su gusto por la polémica, por las palabras subidas de tono, su necesidad de ahondar en detalles de la vida privada, de cómo vivía tal o cual, descartarlo, hacerlo quedar mal, y luego comenzar a afirmar su propia vena productiva. En este sentido se puede decir que Onfray esboza un antirelato radical. No es "contra", es "anti". La diferencia es grande, la contracultura por ejemplo en los 60 no se definía como algo opuesto, sino como una compensación, "contra" era más algo así como equilibrar del otro lado, compensar. Pero Onfray es anti, y es el filósofo anti-Platón, sin la menor pena. Reduce toda crítica posible a su propia altura, no se toma el tiempo de encontrar algo admirable en aquellos con los que no está de acuerdo. Es amigo de las simplificaciones, mejor evitar los rodeos antes que dar oportunidades. ¿Será correcto decir que Onfray escribe a veces con el hígado, que es un escritor algo visceral? 

No importa. Nosotros a la vez podemos también ejercer el eclecticismo al leerlo. Hay mucho para tomar de Onfray, hay líneas de intersección en las que se puede trabajar a su lado, o al menos con la sensación de su enfoque. Destaco sobre todo su reivindicación, muy justa, al saber poner una distancia entre los temas y los tratamientos filosóficos. No es ya lo que caracteriza a la filosofía el objeto del que se ocupa; antes bien, lo que garantiza su singularidad son los procedimientos que pone en marcha, la manera de leer, de abordar sus temas. No es que lo haya dicho antes, pero le ha insuflado una energía desbordante a esa posición, y esto origina nuevos campos de trabajo, como por ejemplo, lo que denomina la "gastrosofía".